Héroe de mil batallas en el ascenso con Patronato de Paraná, Sebastián Bértoli tuvo su gran recopensa en 2015, cuando pudo subir a la máxima categoría con 38 años. Pero claro, antes de eso, había tenido la chance de defender el escudo de otro equipo de Primera División.
En la Copa Argentina 2011/2012, el Patrón arrancó su participación en los treintaidosavos de final, ante Newell’s Old Boys de Rosario, en el Cementerio de los Elefantes. Parecía una parada brava para los de la B Nacional, pero enseguida hallarían la forma de sentirse locales. Y no hablamos de las 1500 personas que fueron a alentar al equipo paranaense.
Antes de empezar el encuentro, el árbitro Carlos Maglio se dio cuenta de que el buzo del 1 de Patronato era muy similar a la camiseta blanca de Newell’s, entonces lo mandó a cambiar. Hasta ahí, una escena repetida de nuestro fútbol. Pero aún faltaba.
Una vez en el vestuario, el arquero se dio cuenta de que no tenía ninguna prenda que lo diferenciara de los jugadores propios y rivales, por eso tuvo que recurrir a la utilería de Colón, que gentilmente le prestó el buzo azul (o camiseta manga corta) que por esos días usaba Diego Pozo.
Tras el 0 a 0 en el tiempo reglamentario, el match fue a disparos desde el punto del penal para ver quién avanzaba a la siguiente ronda. Y fue casualmente el propio Bértoli, con la ropa prestada, el que atajó un remate y festejó el triunfo del Sabalero Patrón.











