En la lejana temporada 1988/89, Platense tuvo serios problemas para vestir a su equipo profesional. Vencido su contrato con Topper y sin un nuevo proveedor a la vista, los Calamares optaron por parchar la camiseta, tratando de eliminar todos los rastros de la marca de indumentaria.
El tema es que, para remendar la ropa (en el pecho y las mangas), consiguieron una tela marrón de una tonalidad muy distinta a la que estaban utilizando. Y el resultado es lo que podemos ver en esta foto de Bernardo Villalba y Juan Amador Sánchez. Después de unos partidos, llegaría Puma.







