Otro que a principios de siglo se sumó a la moda de tener una camiseta gris fue San Lorenzo. El Cuervo, del mismo modo que Boca, Talleres, Estudiantes, Gimnasia y Huracán, también tuvo un modelito grisáceo, mas bien tirando a plateado. Los vivos rojos y azules trataban de darle una elegancia que la casaca jamás alcanzó.
¿Hubo algo más feo que el logo de Envión? Sí, varios logos de Envión en una camiseta. Chacarita utilizó en la temporada 1999/2000 dos modelos que se destacaban por su fealdad. El primero de los alternativos, blanco con vivos rojos y negros, salió a la cancha en varias oportunidades, mientras que su versión en negativo se mostró ante Los Andes, en la fecha 15 del Apertura 2000.
El enfrentamiento entre Colón de Santa Fe y Boca Juniors en el torneo Metropolitano de 1981 dejó mucha tela para cortar. En el primer tiempo, el Sabalero saltó al campo de juego con su tradicional casaca mitad roja y mitad negra. Hasta ahí todo bien, pero en la segunda etapa, el conjunto local salió del vestuario con una sorprendente e inédita camiseta a bastones celestes y blancos. ¿La usó hasta el minuto 90? No, porque a los 33 minutos del complemento los santafesinos se retiraron de la cancha al sentirse perjudicados por la actuación del árbitro, que había echado a Wermer y Rebottaro (Morete había visto la roja en el Xeneize). Bizarro y digno de este sitio.
Entre 1995 y 1998 Rosario Central se cansó de usar el clásico modelo Le Coq Sportif con el que obtuvo, por ejemplo, la Copa Conmebol. Lo curioso es que entre tanto aburguesamiento (sólo cambió la publicidad y eventualmente el diseño del escudo) hubo tiempo para introducir una perla: una camiseta repleta de triángulos. Fea y rara.
El vínculo entre Gimnasia y Esgrima La Plata y New Balance a fines del siglo pasado dejó una perlita difícil de recordar, ya que nunca fue utilizada oficialmente. Se trata de esta camiseta gris con cuello blanco y vivos azules que nada tiene que ver con la historia tripera.
En el segundo semestre de 1996 José Luis Félix Chilavert tuvo una diferencia comercial con Oscar Tubío, dueño de El Jardín de Oscar y proveedor del diseño del bulldog que había caracterizado al que en esa época era considerado el mejor arquero del mundo.
Como el bulldog era propiedad de Tubío, Chilavert tuvo que dejar de usarlo (durante un par de partidos lo usó igual, pero impidió que Vélez posara para la foto antes del partido). El 10 de noviembre de ese año, cuando Paraguay le ganó a Ecuador 1-0 por las elimiatorias para Francia ’98, Chila lució una versión particular del mismo buzo, con un signo de pregunta que mostraba la búsqueda de un nuevo diseño (nótese el detalle de la marca Reebok, proveedora de Paraguay, en lugar de Lotto,que era la que vendía el buzo del bulldog). «Quiero que los niños piensen en un nuevo diseño para mi camiseta y me lo manden«. Tal vez eso explique el buzo con el Demonio de Tazmania que usó tiempo después.
Ya lo habíamos visto al Loco Gatti con un buzo correspondiente a otro club. En esta ocasión, se vistió con uno perteneciente al Santos de Brasil. Nos quedan, igualmente, varios interrogantes. ¿En el pantalón tiene el ‘1’ o el ‘0’? Terminado el partido, ¿iba a encabezar una rebelión carapintada? ¿Esa es su mejor cara para posar o un pelotazo en zonas pudendas puede lograrlo? ¿Quién le prestó la vincha? Reconocemos que combina con el buzo…
Racing ante Talleres de Córdoba, en Caballito. Fue un partido amistoso pero formal. Con entradas a la venta y gente a las tribunas. Lo curioso esa vez estuvo dentro de la cancha, y vaya si fue sorprendente. A los 16 minutos del primer tiempo el árbitro Biscay detuvo momentáneamente el match por la confusión que surgía al ver a los dos equipos con sus tradicionales vestimentas. Tanto La Acadé como Los Tallarines tenían casacas a bastones, lo único que cambiaba era el tono más oscuro (celestes unos, azules otros). Como Racing no tenía otro juego de casacas, tuvo que recurrir a la utilería del local, que amablemente prestó la indumentaria alternativa de marca Topper, blanca con vivos verdes y el tradicional escudo en el pecho. Fue así como el conjunto de Avellaneda, en julio de 1986, defendió los colores de Ferro Carril Oeste…y perdió 1 a 0.