Algún diseñador con un discutible sentido común y mucho peso en adidas, habrá imaginado que no iba a quedar tan rara la combinación de rojo y blanco en la camiseta de Aldosivi de Mar del Plata. Así fue como el Tiburón usó como casaca alternativa, en la temporada 1998/99, una con el mismo formato de la titular (verde y amarilla) pero con los colores de Estudiantes de La Plata. La excusa utilizada en aquél momento hablaba de «cuestiones de arraigo», ya que esos tonos eran los mismos que identificaban a la selección marplatense de fútbol. Una ridiculez.
Juan Pordiosero



