No es común que un equipo argentino haga una gira por Zaire. Y menos frecuente lo era en los años 70’s, cuando el fútbol en aquellos pagos aún no estaba en pleno desarrollo. Sin embargo, el buen conjunto de Talleres de Córdoba y Temperley iniciaron, en 1976, una travesía por el continente negro que dejó varias cosas para contar, entre ellas, la muerte de un futbolista del Gasolero a causa del paludismo, una enfermedad que atacó a integrantes de ambos planteles.
El viaje se había planeado meses antes con la intención de hacerse conocer en el Mundo (de hecho, La T después jugó amistosos en España, Grecia y Turquía) a sabiendas de los grandes riesgos económicos y de salud que implicaba pisar suelo africano.
De entrada, los argentinos fueron bien recibidos, como si fueran integrantes de los equipos más poderosos. Los hospedaron en una quinta residencial y les dieron todas las comodidades posibles. Incluso, el Presidente Mobutu se entusiasmó tanto que mandó a llamar al seleccionado local con un avión para que mida fuerzas con Temperley.
En la cancha, fueron los cordobeses los que arrasaron. He aquí el detalle de los partidos disputados en el verano de 1976.
Amistosos
Vita 2 – Temperley 1
Talleres 1 – Imana 0
Talleres 1 – Vita 0
Selección de Zaire 4 – Temperley 1
Copa República de Zaire
Talleres 3 – Temperley 2
Imana 2 – Vita 1
Temperley 2 – Vita 2
Talleres 3 – Imana 2 (Final)
El periódico La Voix du Zaire publicó en su edición del 2 de febrero de ese año : «Dotados de una técnica remarcable, los argentinos brindaron una exhibición de alto vuelo futbolístico. Después de la visita del Santos de Pelé, nunca habíamos visto tan buen fútbol como con Talleres». Antes de que el plantel de La T se embarcarse en el aeropuerto Ndjili de Kinshasa (capital de Zaire) con destino a Buenos Aires, Ntukani Nzuzi Musenda, jefe de deportes del diario Elima, pidió hablar con Luis Ludueña. Traductor de por medio, el periodista africano imploró: «Dígale al hombre de los cabellos negros y largos que él es el Dios del Fútbol, que nos ha deslumbrado tanto como Pelé. Dígale, le repito, que él es el Dios del Fútbol«. La reacción del volante albiazul fue de asombro y devolvió la pregunta con otra interrogación: «¿Qué yo soy Dios?…, por favor, ni de Diablo me he recibido»
El Caso Suárez
Más allá del buen rendimiento del equipo que tenía a Luis Galván, Daniel Valencia, el Hacha Ludueña y Daniel Willington, la nota triste de la aventura la dio el paludismo, la dura enfermedad que contrajeron algunos jugadores como Miguel Oviedo (Talleres) y el Negro Oscar Suárez, un futbolista de Temperley que murió una vez concluída la gira.
Gracias: La Voz de Interior, Temperley Histórico, Talleres de América y Albiazul.