Kashima Antlers 1 – Argentina 5

A pocas horas del debut en el Mundial de Corea-Japón 2002, Gabriel Batistuta sacó una cabeza por encima de Hernán Crespo en esa lucha por un único lugar que proponía el convencimiento de Marcelo Bielsa, el Dt de la Selección Argentina. Los 4 goles que le convirtió el ex hombre de Boca al Kashima Antlers terminaron inclinando la balanza a su favor, en un partido por demás informal, a pesar de que ambos equipos vistieron los uniformes oficiales. Bati ese día ingresó por Valdanito en el complemento y en sólo 45 minutos se despachó con su faena, luego del tanto de Mauricio Pochettino que abrió el marcador. Para el conjunto japonés descontó un tal Nozawa que jamás olvidará esa jornada.

Juan Pordiosero

PSV 0 (2) – River 0 (4) (1980)

La edición 1980 del Trofeo Joan Gamper, tradicional torneo organizado por el club Barcelona de España, tuvo a River Plate como uno de los invitados sudamericanos. El elenco Millonario perdió con el Vasco da Gama en el primer partido y luego, por el tercer y cuarto puesto, tuvo que enfrentar al PSV holandés. El cotejo terminó igualado 0 a 0 y los argentinos se impusieron 4 a 2 en la definición desde el punto del penal. Lo anecdótico del partido estuvo a cargo de la indumentaria de River, que ante la imposibilidad de usar su casaca recurrió a un uniforme alternativo de la institución catalana.

Juan Pordiosero

Nápoli 0 – River 0 (1984)

Este partido no sólo quedó en la historia por la curiosidad, sino también porque fue el debut de Diego Maradona con la camiseta del Napoli.

El 19 de agosto de 1984, el River de Federico Vairo se encontraba de gira y participó de la presentación del equipo que comenzaba a formarse y a la postre sería la escuadra más poderosa de Italia sobre el final de la década.

El resultado del encuentro fue 0 a 0, pero se pudo ver en la misma cancha a Alonso, Francescoli, Maradona y Bertoni.

El Millonario salió al campo con: Gay; Gordillo, Borelli, Nicosia, Olarticoechea; Enrique, Gallego, Alfaro, Alonso (Tapia); Francescoli y Teglia.

Por su parte, los once del local fueron: Castellani; Bruscolotti, Marino, Ferrario, Boldini; Celestini (Cafarelli), Del Fiume, Casale, Maradona; Penzo y Bertoni.

Cucu

Colombia 1 – Independiente 1

Curioso choque el protagonizado por Independiente de Avellaneda y la selección de Colombia en 1995. Ambos equipos buscaban renovar con éxito los planteles del año anterior. Y más allá de que al Rojo la apuesta le salió un poquito mejor (ganó la Supercopa), las formaciones son un fiel reflejo de la pobreza que reinaba en esa etapa de recambio. Independiente alineó en Cali a Carlos Morales; Gordillo, Arzeno, Carlos Bustos y Meijide; Cascini, Tony Gómez, el Pollo Vidal y Diego Cagna, Usuriaga y Orlando Maturana.

El conjunto local, en cambio, presentó a Eddy Villarraga; Wilmer Cabrera, Osmar López, Jorge Bermúdez y Edison Domínguez; Bonner Mosquera, John Wilmar Pérez, John Mario Ramírez y Oscar Pareja; Freddy León y John Jaime Gómez.

Las 42 mil personas que fueron al estadio Pascual Guerrero (entraron con una tapita de gaseosa gracias a una promoción), gozaron y sufrieron con las gambetas del Palomo Usuriaga, figura de la cancha y gritaron el gol de Freddy León. El Avión Ramírez, con un remate desde afuera del área, señaló la igualdad.

Juan Pordiosero (Gracias Bestiario)

Las giras de Talleres y Temperley en Zaire (1976)

No es común que un equipo argentino haga una gira por Zaire. Y menos frecuente lo era en los años 70’s, cuando el fútbol en aquellos pagos aún no estaba en pleno desarrollo. Sin embargo, el buen conjunto de Talleres de Córdoba y Temperley iniciaron, en 1976, una travesía por el continente negro que dejó varias cosas para contar, entre ellas, la muerte de un futbolista del Gasolero a causa del paludismo, una enfermedad que atacó a integrantes de ambos planteles.

El viaje se había planeado meses antes con la intención de hacerse conocer en el Mundo (de hecho, La T después jugó amistosos en España, Grecia y Turquía) a sabiendas de los grandes riesgos económicos y de salud que implicaba pisar suelo africano.

De entrada, los argentinos fueron bien recibidos, como si fueran integrantes de los equipos más poderosos. Los hospedaron en una quinta residencial y les dieron todas las comodidades posibles. Incluso, el Presidente Mobutu se entusiasmó tanto que mandó a llamar al seleccionado local con un avión para que mida fuerzas con Temperley.

En la cancha, fueron los cordobeses los que arrasaron. He aquí el detalle de los partidos disputados en el verano de 1976. 

Amistosos

Vita 2 – Temperley 1

Talleres 1 – Imana 0

Talleres 1 – Vita 0

Selección de Zaire 4 – Temperley 1

Copa República de Zaire

Talleres 3 – Temperley 2

Imana 2 – Vita 1

Temperley 2 – Vita 2

Talleres 3 – Imana 2 (Final)

El periódico La Voix du Zaire publicó en su edición del 2 de febrero de ese año : «Dotados de una técnica remarcable, los argentinos brindaron una exhibición de alto vuelo futbolístico. Después de la visita del Santos de Pelé, nunca habíamos visto tan buen fútbol como con Talleres». Antes de que el plantel de La T se embarcarse en el aeropuerto Ndjili de Kinshasa (capital de Zaire) con destino a Buenos Aires, Ntukani Nzuzi Musenda, jefe de deportes del diario Elima, pidió hablar con Luis Ludueña. Traductor de por medio, el periodista africano imploró: «Dígale al hombre de los cabellos negros y largos que él es el Dios del Fútbol, que nos ha deslumbrado tanto como Pelé. Dígale, le repito, que él es el Dios del Fútbol«. La reacción del volante albiazul fue de asombro y devolvió la pregunta con otra interrogación: «¿Qué yo soy Dios?…, por favor, ni de Diablo me he recibido»

 

El Caso Suárez

Más allá del buen rendimiento del equipo que tenía a Luis Galván, Daniel Valencia, el Hacha Ludueña y Daniel Willington, la nota triste de la aventura la dio el paludismo, la dura enfermedad que contrajeron algunos jugadores como Miguel Oviedo (Talleres) y el Negro Oscar Suárez, un futbolista de Temperley que murió una vez concluída la gira.

Gracias: La Voz de Interior, Temperley Histórico, Talleres de América y Albiazul.

Boca 0 – Paraguay 0 (1998)

Tan insignificante fue el encuentro disputado entre Boca y la selección paraguaya de fútbol en 1998, que casi nadie lo recuerda. El match se llevó a cabo en el estadio José María Minella de Mar del Plata, aprovechando que el equipo del Bambino Veira seguía en esa ciudad después de haber disputado el tradicional torneo de verano y que el combinado albirrojo estaba de paso, preparándose para el Mundial de Francia.

Como testigo de ese triste 14 de febrero quedó la foto del Pájaro Caniggia enfrentando a un defensor de Paraguay. ¿El resultado? El que se merecía: 0 a 0.

Juan Pordiosero

Junior 0 – Argentina 0

Difícilmente la Selección Argentina enfrente a un club, pero esta fue modalidad que se repitió bastante hasta la década del ’90. Luego de ello, sólo se registra uno sólo partido frente al Espanyol de Barcelona.

En cambio durante la era Bilardo a la albiceleste se le registran siete amistosos con equipos y uno de ellos fue frente al Junior de Barranquilla en Colombia el 15 de mayo de 1986, previo al Mundial.

Como ya es sabido, el técnico y los jugadores fueron muy cuestionados antes de viajar a México y uno de los motivos fue este aburrido 0 a 0.

Quizás lo más atrayente pudo haber sido la curiosa camiseta que aquí modela Sergio Batista.

Cucu

Nápoli 4 – Racing 1

«Racing no podía ganar» tituló la revista El Gráfico la nota que hablaba sobre la pésima actuación de La Academia en Italia, en agosto de 1988. El conjunto dirigido por Basile había recorrido 25 mil kilómetros en 10 días, con partidos cada 48 horas (3 ante la selección de Corea del Sur) y había soportado temperaturas de 45 grados. Excusas aparte, el Nápoli de Maradona (en la foto junto a Fillol) fue superior en todo momento y se llevó un abultado resultado del estadio Partenio del Avellino, cercano a Nápoles.

Racing había sido invitado como Campeón de la Supercopa y además del beneficio económico de la gira tenía la intención de mostrar a Néstor Fabbri, pero la «Tota» no viajó por estar afectado a la Selección. Desprolijidades muy argentinas.

Juan Pordiosero