Se le complicó más de la cuenta al Manchester United su participación en la FA Cup de 2008. Su rival, el Portsmouth, le planteó un partido de ida y vuelta en Old Trafford y pese a ello el conjunto de Alex Ferguson no pudo sacar ventajas.
Para colmo, su arquero Van der Sar tuvo que salir por una lesión y su reemplazante Kuszczak, se retiró expulsado a lo 20 minutos del segundo tiempo por una falta de último recurso. El que le puso el pecho a la situación fue el defensor Rio Ferdinand, que lejos de ser el héroe, no pudo contener el penal ejecutado por el ghanés Sulley Muntari. El partido terminó 1 a 0 y los locales quedaron afuera.






