
El recorte de la revista El Gráfico da cuenta de lo que sucedió en septiembre de 2000, cuando la Universidad de Chile recibió a Vélez por la Copa Mercosur. Sin dos de sus arqueros suplentes (el segundo estaba con su Selección en Sydney y el tercero de la lista de buena fe estaba lesionado), los trasandinos disputaron ese encuentro con Cristian Castañeda, habitual marcador de punta, sentado en el banco de relevos con un buzo de arquero. El portero titular, Sergio Vargas, aguantó los 90 minutos. Pero Castañeda tuvo que ingresar igual ante la lesión del defensor San Martín, provocando un revuelo en la utilería de la U, ya que la única prenda con el número 2 era el buzo que le habían preparado especialmente para esa ocasión. Después de 10 minutos de espera que sirvieron para que alguien consiguiese una camiseta fuera del estadio, Castañeda ingresó sobre los 44 minutos del primer tiempo.






