Ávido de dólares, a mediados de 2010 Boca Juniors encaró su primera gira por Oceanía. Sin Martín Palermo ni Juan Román Riquelme (que todavía negociaban su continuidad), el viaje contemplaba dos amistosos: uno en Australia contra el Melbourne Victory y, siete días más tarde, otro contra el Wellington Phoenix en Nueva Zelanda. A priori, ningún rival de temer.
Además de recibir una buena cantidad de billetes con la cara de George Washington, era la excusa ideal para probar el funcionamiento del equipo que venía armando Claudio Borghi, que había arrancado con el pie derecho tras derrotar al Palmeiras, en la despedida del Palestra Italia, en São Paulo. En parte, la excursión sirvió para ver en acción a las nuevas incorporaciones y para darles minutos en cancha a algunos pibes que hacía tiempo venían pidiendo pista, como el mediocampista Marcelo Cañete, que estaba destinado a ser el reemplazante natural de Riquelme si finalmente Román decidía abandonar el club, y que fue la gran figura de la gira.
Luego del triunfo ante el conjunto australiano, Boca salió al Westpac Stadium para enfrentar al Wellington Phoenix con estos jugadores: Javier García; Christian Cellay, Matías Caruzzo, Juan Manuel Insaurralde; Leandro Marín (45’ Joel Acosta), Cristian Erbes (77’ David Achucarro), Jesús Méndez (89’ Jonathan Mazzola), Fabián Monzón (70’ Nicolás Colazo); Marcelo Cañete (77’ Orlando Gaona Lugo); Pablo Mouche (70’ Sergio Araujo) y Lucas Viatri.
Después del haka, parece que los jugadores xeneizes se amedrentaron y, a los 23 minutos del primer tiempo, Dylan Macallister abrió la cuenta para los locales. Andrew Durante, a los 15 de la segunda mitad, aprovechó un error (otro más) de Javier García y puso el 2 a 0. Con el marcador en contra, el clima se caldeó y Christian Cellay, que fue el capitán durante toda la gira, se fue expulsado. Sobre la hora, tras una linda corrida del paraguayo Gaona Lugo, Durante volvería a convertir, esta vez en contra, el descuento para Boca.
Con un sabor agridulce, el equipo de la Ribera pegó la vuelta para seguir con la preparación de cara al Apertura. ¿Qué pasó después? Riquelme y Palermo acordaron su continuidad, pero los malos resultados se cargaron al Bichi Borghi tras perder el Superclásico. ¿Y Cañete? Sin demasiadas oportunidades en Boca, se fue a Chile y luego a Brasil, donde continúa hasta hoy, tratando de recuperar su fútbol con la camiseta del desconocido São Bernardo.










