Bermejo Martín

Martín Sebastián Bermejo

Hay que ver más allá de la imagen. Porque la foto en sí, no dice nada: vistiendo una camiseta Adidas, se puede apreciar a un joven futbolista. Para buscar algún dato adicional, es necesario analizar la escasa información que se tiene. Vamos por partes.

“Vistiendo una camiseta Adidas”: primera mentira. La camiseta es Taiyo. A principios de los 90’s, la marca realizó un modelo muy similar al que usaban varios equipos vestidos por la empresa alemana. Conociendo el uniforme, más el detalle no menor de los colores blanco y marrón, es fácil distinguir el equipo: Platense. Y ahí se empieza a aclarar un poco más el panorama.

“Se puede apreciar a un joven”: hagamos un freno ahí. El joven es bien joven (?). Seguramente, todavía no había debutado. Ni adentro, ni afuera de las canchas. Entonces, adelantamos unos años y llegamos a 1996. Más precisamente al 19 de agosto. Última fecha del Torneo Clausura. El Calamar recibe a Ferro, en un típico partido de los lunes. Y ahí está Bermejo, haciendo su presentación como lateral derecho, en una línea de cuatro que completaban Christian Díaz, Erbín y Montefiore. Platense perdió 1 a 0, pero eso no importaba: todavía quedaba la última palabra.

“Futbolista”: y acá es donde se cae el castillo de naipes. Porque Bermejo no jugó nunca más después de ese agridulce debut. ¿Cómo terminar esto? Empezando de nuevo: ver más allá, ampliar los límites. De nuestra imaginación. O de la única fuente de información con la que contamos: la fotografía.

Ahora, sí. Ahí está el futbolista. Había que ver más allá de la imagen, nomás.

San Miguel con pecheras (2008)

El partido, para los amantes del fútbol, no fue la gran cosa. Corría marzo de 2008 cuando San Miguel cayó 1 a 0 como local, ante Excursionistas, en un encuentro áspero y con poco brillo, típico de la Primera C.

Sin embargo, algo llamó la atención en Los Polvorines y eso fue la indumentaria dueño de casa, que ese día tuvo que utilizar pecheras fosforescentes de la marca Ohcan para diferenciarse de su rival, vestido tradicionalmente de verde y blanco a bastones.

Entonces el encuentro, lejos de pasar desapercibido, entró a la historia baldosera.

Busico (1948)

Apenas cinco años después de sufrir la lesión de su arquero en un partido frente a Boca, Chacarita correría la misma (mala) suerte, contra el mismo rival, pero con un final distinto. En 1943 había sufrido una dura caída por 10 a 1. En 1948, a pesar de contar con un portero improvisado, se impuso por 5 a 1.

Uno de los héroes de esa jornada fue el puntero Marcos Busico, quien había convertido el primer gol del partido y luego reemplazo al lastimado Segundo Díaz, cuando el Funebrero ganaba 2 a 1. Para colmo, Boca tuvo un penal, pero el remate de Boyé dio en un poste. Y, con los ánimos elevados, Chacarita convirtió tres goles más, para llevarse una histórica victoria.

En la imagen, Busico, custodiado por el zaguero García, contiene un avance de Corcuera.