Baldosa Vieja: Horacio Granero


Horacio Granero

Hay jugadores que nacieron antes de tiempo. En épocas de transferencias millonarias, hoy valdrían un dineral. Y podrían jugar en los mejores equipos del mundo. Por eso, es factible que se lamenten por no haber jugado en esta época. Pero también están los otros, los que por sus errores o records negativos serían objeto de burlas en todo el planeta, vía You Tube. Y las estadísticas, hoy en día tan en boga (?), se encargarían de destrozarlos. Ellos, probablemente, se alivien de haber pisado las canchas cuando las transmisiones televisivas no estaban debidamente desarrolladas.

El arquero uruguayo Horacio Granero había jugado en su país en Central Español. También acreditaba un breve paso por su Selección Nacional, siendo testigo directo del debut de un tal Obdulio Varela con la Celeste, en un partido frente a Chile por el Campeonato Sudamericano de 1939. Con esos antecedentes, llegó a Atlanta en 1941 junto a sus compatriotas Dalmiro Farías y General Viana (sí, se llamaba General).

El tema es que Granero arrancó como titular. Poco le duraría ese privilegio: totalizó tres partidos y lo mandaron de vuelta al paisito. ¿Qué pasó? Que en esos 270 minutos recibió… ¡18 goles! En la primera fecha, el Bohemio recibió a River, que venía de terminar tercero el año anterior. El Millonrio ganó fácil, 5 a 0. En la segunda fecha, Atlanta visitó al Boca (defensor del título) y volvió a perder por goleada, esta vez por 7 a 2. En la tercera fecha, ante Estudiantes, como local, sucedió un hecho histórico: el encuentro finalizó igualado 6 a 6, el empate más abultado de la historia del profesionalismo.

Evidentemente, a Granero lo liquidó el promedio de un gol en contra cada 15 minutos. Los dirigentes se dieron cuenta que no cumplía con los expectativas y decidieron prescindir sus servicios. Muy perspicaces. Y eso que todavía no existía Mister Chip (?).

Boca (1984)

Una formación que resume esa época oscura de Boca Juniors. Un equipo conformado por juveniles quemados antes de tiempo y vestidos con remeras de entrenamiento numeradas con un fibrón. Imposible de olvidar el año 1984.

Fundido económicamente, sin rumbo futbolístico, cambios de entrenador, con resultados catastróficos y varias peleas internas, el Xeneize llegó a esa situación después de haber quedado eliminado del Torneo Nacional y habiendo arrancado de pésima manera el Metropolitano, ya que obtuvo su primer triunfo recién en la novena fecha, ya con el brasileño Dino Sani (el mismísimo que eligió un gol en contra como el mejor de la fecha) sentado en el banco, luego de la partida del Zurdo López.

A todo eso, se le sumó una huelga de profesionales por los pagos atrasados. El conflicto no se resolvió así nomás y entonces tuvieron que poner la cara los pibes de la Cuarta División. El 8 de julio de 1984, en La Bombonera, Boca recibió a Atlanta con los que pudo. En la foto, arriba: Dos Santos, Walter Medina, Franco, Rubén Manfredi, Jorge Latorre y Denny Ramírez. Abajo: Tuta Torres, Gabriel Vales, Fabián Peruchena, Pimpinela Tessone y Roberto Fornés. ¿El DT? Alberto Mario González, Gonzalito.

El local esa tarde salió con su camiseta tradicional, pero como se confundía con la de Atlanta (azul con vivos amarillos), el árbitro obligó el cambio de indumentaria, que brillaba por su ausencia en la utilería. Si no había jugadores, menos camisetas. Fue así como surgieron las remeras blancas y la historia bochornosa que ya todos conocemos.

Con los pobres pibes, que inexorablemente terminarían baldoseando, Boca perdió 2 a 1. Una mancha más en aquel 1984.

Liendo Luis

Luis Antonio Liendo Asbún

Muestra testigo del semillero Xeneize de la década de los noventa -donde en el puesto de volante central no surgía ni por casualidad un Andrés Cubas ni un Pichi Erbes y mucho menos un Gago, Banega o Battaglia- el boliviano Luis Liendo (25/02/1978) apareció en la Primera de Boca Juniors gracias al incansable motor de la solidaridad. Aquí su olvidado paso por nuestro fútbol…

Hijo de un ex futbolista argentino y de madre boliviana, con origen palestino, pero nacido en La Serena, Chile; la posibilidad de tener otro futbolista de origen inentendible a lo Trezeguet se cristalizó cuando Liendo se decantó por la nacionalidad altiplánica. Con 18 años recién cumplidos y tras hacer sus primeros palotes en Chaco Petrolero, su padre se lo trajo a probar suerte a la Argentina, donde ya tenía todo cocinado para jugar en Platense pero, tras una prueba en Casa Amarilla, Jorge Griffa lo invitó a sumarse a Boca Juniors, donde obviamente iba a sentirse como en su casa (?).

Y así, a fines de abril de 1998, un Bambino Veira en la cuerda floja lo sumó a una delegación que viajó al Chaco para llevar donaciones ante las trágicas inundaciones que sufrió esa Provincia y para jugar dos partidos de medio tiempo contra Huracán Corrientes y contra Chaco For Ever. Liendo apareció en la delegación para suplir la ausencia de Riquelme quien, aunque pocos lo recuerden, ya estaba proscripto por el entrenador y apartado del plantel por temas contractuales. Además de tener en ese entonces poca onda con la gente, como para acabar con el chamuyo del Romance Eterno

En fin, volviendo a ese viaje, nuestro homenajeado participó del primer mini encuentro –victoria 2 a 0 sobre los correntinos- cuya formación Xeneize fue con: Córdoba; Solano, Bermúdez, Hernán Florentín y Matellán; Fernando Navas, Liendo, Serna (de enganche) y Emanuel Ruiz, Caniggia y Guillermo Barros Schelotto. ¿Cómo le fue? Ni idea, pero según el Diario Clarín, el pibe fue uno de los más destacados de la jornada. Tras aquel, su gran momento de fama, el volante volvió a la Reserva y aguardó a Carlos Bianchi, quien le dijo: “Gracias, felicidades y hasta nunca”.

Lo curioso del asunto por tratarse de un jugador desconocido y con escasa experiencia, es que el Bambino Veira lo apoyó como hizo con tantos otros jóvenes en el pasado y a mediados de 1999 lo incluyó en la lista de Bolivia que participó de la Copa América de Paraguay junto a exponentes de la generación dorada de ese país como: El Diablo Echeverry, Platini Sánchez, Cristaldo, Peña y Quinteros. Liendo solo jugó 8 minutos contra Perú en el segundo encuentro, perdió una marca a los 42 minutos y permitió el gol de Ysrael Zuñiga que decretó la victoria final de los incaicos por 1 a 0. Completito…

Después de eso, el volante se sumó al Bolivar (1999/2000) y entre medio volvió a sentir todo el apoyo del Bambino, quien lo puso de titular en el Preolimpico de Londrina, donde Bolivia fue eliminada en Primera Ronda producto de 4 derrotas en igual cantidad de encuentros.

Tras un paso semestral por The Strongest (2001), Liendo inició un recorrido por la Segunda y la Tercera División de Italia que lo llevó por Ascoli (2001/02), Taranto (2002/03), Spezia (2003/04), Novara (2004/06) y Gela (2006/07). Después se fue a Estados Unidos para jugar para Atlanta Silverbacks (2007/08) de la NASL y finalmente regresó a Bolivia para defender los colores de La Paz F.C (2008/09), Universitario de Sucre (2009/13) y Sport Boys Warnes (2013/14), donde fue compañero y colgó los botines junto al Bichi Fuertes, al Ogro Fabbiani (¿o no?) y a Evo Morales.

Hoy, Luis Liendo está recientemente retirado, trabaja como representante en Bolivia de una empresa yankee que busca nuevos talentos y hace el curso de entrenador por Internet. Además, destaca en cuanta entrevista conceda unos ficticios 4 partidos jugados para Boca por el campeonato local junto a un supuesto paso por el Real Madrid Castilla o “Real Madrid B” en alguna parte del año 2000, dato que -tras buscar en todos los registros, diarios y formaciones de los años 1999,2000 y 2001 y tras hablar e intercambiar material con historiadores y foreros españoles especializados en ese equipo- nos otorga el beneficio de la duda… beneficio de la duda que vamos a utilizar a nuestro favor, a no ser que el aludido presente pruebas. Mentirosín, mentirosín…

Assman con pechera (2013)

Recién llegado a la B Nacional y con el ánimo por el piso, a mediados de 2013 Independiente de Avellaneda tuvo que vivir algunas situaciones insólitas que pintaban de cuerpo entero su mal momento.

Después de caer inesperadamente ante Brown de Adrogué en su debut, el Rojo debió ir hasta Corrientes para enfrentar a Boca Unidos. El equipo local, para diferenciarse de su rival, ese día utilizó una camiseta alternativa negra…que se confundía con la indumentaria oscura de Fabián Assman, el 1 de Independiente. El árbitro, entonces, obligó el cambio de casaca. ¿La solución? Una 100% ascenso.

El rubio arquero se puso una pechera fosforescente y con eso atajó todo el partido, que terminaría 0 a 0.