Abdallah Medjadi Liegeon. Defensor argelino. Jugó entre 1976 y 1989.
Estefanía (de Riquelme)
BaldoHero: Matías Arce (2000)

Con un gol del juvenil Matías Arce, Boca derrota 1 a 0 a Estudiantes de La Plata y se consagra campeón del Apertura. Diciembre de 2000.
Rentería a Cruz Azul (2011)
Antes de ser un ñoqui del Racing campeón 2014, el cafetero Wason Rentería tuvo un paso poco feliz por el fútbol de México, donde arribó en julio de 2011, luego de haber deambulado por varios equipos de Colombia, Brasil y Portugal. Venía de hacer varios goles en el Once Caldas, por eso el Cruz Azul se ilusionó con sus servicios.
Wason llegó al DF y enseguida se sumó a la pretemporada. Entrenó e incluso lo pusieron en el banco en un partido amistoso. Todo iba bien, hasta que los dirigentes anunciaron que no podían contratarlo porque el colombiano presentaba problemas en un pulmón. Lo mandaron de vuelta a casa, aunque el representante, bastante hábil, pudo colocarlo en el Santos de Brasil de forma inmediata.
Más tarde, el futbolista demandaría al Cruz Azul por 7 millones de dólares por incumplimiento del contrato que tenían firmado.
Nathália (de Adryan)
Fernández Santiago

Santiago Andrés Fernández (El pájaro loco)
Una serie de malas decisiones convirtieron a este otrora niño prodigio del fútbol rosarino en otro talento desperdiciado, cuya historia se escribe en este compendio de relatos truncos llamado En Una Baldosa.
Nacido en junio de 1990, apenas tres años más tarde ya pateaba la pelota enfundado en la camiseta del Club Provincial de Rosario. A los 4, lo llevaron a Newell’s Old Boys, donde lentamente se convirtió en una de las joyitas de las divisiones inferiores.
“Empecé junto con Federico Laurito, entre otros. Ni me acuerdo qué hacía y si jugaba en aquel tiempo, pero comencé a los tres años. Después fui a Newell´s y así seguí. Jugué en infantiles y juveniles de volante central y hace un par de temporadas pasé de delantero”, contaba Fernández en las entrevistas.
Para esa altura, el enganche ya era un habitué de las convocatorias de las selecciones juveniles argentinas y hasta se daba el lujo de participar de entrenamientos con la Primera de Newell’s. Por aquel entonces, el pibe se presentaba como un jugador rápido, hábil, que manejaba ambos perfiles y que podía retrasarse si así lo pedían las circunstancias del juego. La próxima gran promesa del fútbol rosarino estaba lista para dar el zarpazo. Era solo cuestión de tiempo.
En el verano de 2007 disputó el Sudamericano Sub 17 en Ecuador y se aseguró un lugar en el Mundial de la categoría en Corea del Sur, en el que Argentina alcanzó los cuartos de final, cuando fue eliminada por Nigeria, que luego se quedaría con el título. Allí, Fernández, que tuvo una participación discreta, convivió con jugadores como Mateo Musacchio, Patito Rodríguez, Franco Zuculini, Guido Pizarro, Gastón Sauro, Alexis Machuca y futuros baldoseros como Fernando Godoy, la Tortuga Fernández, Pablo Rolón y Leandro Basterrechea, entre otros.
Sin embargo, la oportunidad de debutar en la máxima categoría con la camiseta de la Lepra no llegaba y el tiempo pasaba. En el verano de 2008, un abogado rosarino le ofreció irse al fútbol europeo mediante la patria potestad y el pibe no dudó. Un puñado de semanas después, estaba probándose en el Real Madrid. No quedó “por un tema de papeles entre los clubes”. Sí lo hizo en el Mallorca, aunque nunca pasó del equipo B.
“Estuve dos años y fue algo muy bueno, una experiencia increíble, la ciudad, el club… Jugaba en Reserva y en un torneo que organizaron los de Mallorca jugué para la Primera. Además, compartí entrenamientos con jugadores argentinos que estaban en ese momento como Ariel Ibagaza, Lionel Scaloni, Germán Lux, Óscar Trejo, Guillermo Pereyra y varios más. También estuve con jugadores de otros equipos, por ejemplo el “Kun” Agüero, a quien conocía de la selección, y Ever Banega. Con ellos estuve en el hotel que se alojaba el Atlético de Madrid y fue algo inolvidable”, decía.
Sin chances de progresar en el fútbol europeo, en enero de 2010 pegó la vuelta a Newell’s Old Boys a préstamo por un año y medio, aunque era la cuarta o quinta opción en la lucha por su puesto y tuvo que conformarse con sumar algunos minutos en Reserva.
En agosto de 2011, con el pase en su poder, se sumó a Atlético Tucumán, que se había armado para volver rápido a Primera luego de su excursión en la temporada 2009/10. Pero las cosas no salieron bien, el equipo del Chocho Llop terminó en la parte baja de la tabla y Fernández fue uno de los que pagó los platos rotos con Mariano Martínez, Federico Barrionuevo, Alejandro Espinoza, Federico Nicosia y Héctor Cardozo.
En 2012 recaló en Tiro Federal de Rosario, del Argentino A, pero tampoco estuvo mucho, eh. En 2013 lo encontramos probándose en el Lyubimets 2007 de Bulgaria. Esa es la última certeza que tuvimos sobre él.
Quizás por estos días el Pájaro loco siga tratando de levantar vuelo.








