Peralta Yonny

Yonny Michel Peralta Godoy

Uruguayísimo, empezando por el nombre. Limitado, para confirmar su nacionalidad (?). Y raro, por sobre todas las cosas, porque un marcador de punta alto y de pelo largo es una rareza, más allá de su país de origen.

Nacido el 4 de abril de 1988, arrancó en Paysandú FC, pasó por algunas selecciones juveniles y llegó de pibe a España, para probarse en el Sevilla B. Allá dicen que ni jugó, pero de todas formas aparece en su currículum. Ese antecedente ibérico, le permitió asegurarse un futuro en otros equipos de Sudamérica. No sabemos si es bueno, pero conoce Europa, bo.

Desembarcó en Newell’s para el Apertura 2007, en un equipo que tenía jugadores de la talla de Villar, Schiavi, Husaín y Santiago Salcedo. Al charrúa, ni bien cayó le dieron la camiseta número 3, aunque sólo simbólicamente, porque en su lugar solía jugar Ansaldi o hasta el Negro Lucero.

Su único partido en La Lepra fue ante Boca, en la undécima fecha, cuando Caruso Lombardi lo metió por el propio Lucero a los 64 minutos. Fue victoria 1 a 0 del rojinegro en el Parque Independencia y significó la despedida oficial del uruguayo, que antes había ido al banco en un match ante Tigre.

Sin chances, permaneció en la ciudad, pero bajó al Nacional B para vestir los colores de Tiro Federal, a préstamo por 6 meses. Su DT, el Chaucha Bianco, lo quiso elogiar de entrada, pero lo terminó matando: «Peralta es un buen jugador, con proyección, y tendrá sus chances. Llegó en buena forma porque estaba haciendo la pretemporada en Newell’s, aunque tiene un ritmo algo distinto al nuestro, que empezamos antes» (?).

De más está decir que jugó nada en ese semestre, pero al menos conoció a Pillud, Bordicio, Charles Pérez y Armani, entre otros.

En la temporada 2008/09 pasó a San Martín de San Juan, recién descendido al Nacional, a pedido de Pablo Marini, que lo conocía de Newell’s. Y la apuesta pareció salirle bien al DT, porque en su debut Yonny marcó un gol de cabeza que significó el triunfo 1 a 0 ante Atlético Tucumán.

Sin embargo, las sonrisas se terminarían rápidamente, ya que Peralta sufrió una fractura que lo dejó afuera varias semanas y entonces la dirigencia salió a buscar a otro lateral por izquierda. «Si viene un jugador, tiene que ser de jerarquía», dijo Pomelo. Y cayó…Cristian Tavio.

De vuelta en sus pagos, actuó en Durazno FC (2009), Miramar Misiones (2010), Peñarol (2011) y Liverpool (2012), sin destacarse. Es más, en el Manya prácticamente no jugó. Primero, porque estaba por delante el gran Darío Rodríguez. Y segundo, porque preferían inventar a Emiliano Albín en esa posición. Se ve que mucha confianza no lo tenían al Yonny.

Desde hace un par de años, su paradero es una incógnita.

Real Madrid 0 – Independiente 6 (1953)

Luego de terminar en la cuarta posición el Campeonato del Nacional B de Primera División, Independiente comenzó una gira por Europa que le depararía grandes resultados. Sin dudas, el más destacado fue el que consiguió frente al Real Madrid.

El 8 de diciembre, el Rojo entró en los libros al propinarle al Merengue la derrota más dura de su historia como local: ¡6 a 0! Michelli (en tres oportunidades, una de ellas inmortalizadas en la imagen), Bonelli, Cecconato y Grillo convirtieron los goles del equipo de Avellaneda, que iniciaba de la mejor manera su viaje por el Viejo Continente.

Platense con parches blancos (1988)

Así como sucedió en la temporada 1997/98, una década antes Platense también supo tener una camiseta marrón con un parche blanco que simulaba ser su tradicional franja horizontal.

En esta foto de 1988, observamos a Norberto Callipo, Gustavo Jones y Guillermo Rodriguez, con sus casacas parchadas, aunque no todas a la misma altura. Para completarla, el diseño de los números del pantalón también son bien diferentes.

Créditos a Calala.

Hurtado Jefferson

Jefferson Javier Hurtado Orovio (La Sombrita)

Tan solo uno de los miles de futbolistas de apellido Hurtado que ha dado Ecuador. Vino a la Argentina a mediados de 2011 y casi no tuvo tiempo para dejar su huella. Zaguero, negro, alto. Generaba respeto el simple hecho de verlo parado dentro de la cancha. Claro que todo se venía abajo cuando el tipo se empezaba a mover.

Nacido en Guayaquil en 1987, se formó en las inferiores del Barcelona (2008 a 2011) y asomó la cabeza bajo una era llamada La Renovación, en la que el club invirtió mucho dinero en jugadores e infraestructura, pero sin conseguir logros deportivos.

En junio de 2009, cuando era todavía una promesa, a la Sombrita le detectaron un problema en la rodilla izquierda, así que tuvo que ir a cuchillo. El tema es que en agosto del mismo año, cuando se estaba recuperando, los problemas volvieron y otra vez tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. ¿Alguien dijo roto?

El 2010, sin embargo, fue el gran año de Jefferson, que pudo compilar las jugadas suficientes como para armar un buen DVD y mandarlo a nuestro país, donde lo vieron los dirigentes de Argentinos Juniors. Así fue como, en el segundo semestre de 2011, el marcador central llegó a La Paternal y se puso a las órdenes del entrenador Pedro Troglio.

Debutó en la primera fecha del Torneo Apertura, siendo titular en el empate 1 a 1 ante Unión, en Santa Fe. Después lo mandaron al banco y volvió a jugar un puñados de partidos más, aunque no con mucha fortuna. En un match ante Tigre, por la octava fecha, sufrió un golpe y se resintió su famosa rodilla. ¿Resultado? Le diagnosticaron un síndrome meniscal y nunca más volvió a actuar en el Bicho.

Entre el campeonato y la Sudamericana, el ecuatoriano disputó 8 partidos para Argentinos. ¿El dato? Su equipo no ganó ni una vez.

Tras finalizar su contrato, a mediados de 2012 se incorporó al Deportivo Quito de Ecuador, pero apenas jugó 12 encuentros. Lo curioso es que, a esa altura, los clubes de su tierra seguían confiando en su potencial.

Fue al año siguiente que pasó a El Nacional, donde no tardó en tener problemas con el DT Carlos Sevilla, quien lo acusó de fingir lesiones y lo borró del equipo. “Tuve un dolor en el abductor y por ello no pude jugar un partido. Él me dijo que me hago el lesionado por el tema económico. Eso me molestó ya que no es verdad y le reclamé”, contó Hurtadito.

En ese 2013 también tuvo que entrar nuevamente a quirófano, aunque no por su rodilla, ya que se resistió al robo de su celular y fue herido de bala en un brazo. Toda la suerte, toda.

Con su carrera cada vez más en bajada, intentó tirar el ancla en el Deportivo Cuenca (2014), pero apenas si se puso la camiseta en 10 ocasiones y encima no cobró durante varios meses. Una vez más, le mostraban la puerta de salida.

En este 2015, la Sombrita firmó para el Deportivo Azogues, de la Serie B. Es probable que se vuelva a repetir la historia, con alguna lesión, falta de pago o alguna situación desgraciada que alimente su desdicha. Lo mismo que vimos en Argentina.

Porque casi todos los ecuatorianos que pasaron por nuestro país, por no decir todos, han hurtado.

River 1 – Lyon 3 (2007)

En julio de 2007, River Plate participó de la tercera edición de la Peace Cup, un torneo de caracter amistoso en Corea del Sur, del que participaron varios equipos de todo el mundo y que otorgaba 2 millones de dólares para el campeón.

El conjunto argentino dirigido por Daniel Passarella se impuso 1 a 0 en sus dos primera presentaciones, ante el Reading de Inglaterra y el Shimizu S-Pulse de Japón, con sendos goles de Matías Abelairas, lo que hablaba a las claras de la jerarquía de la competición (?).

En la última fecha del grupo, el Millonario debía solamente empatar ante el Lyon de Francia para acceder a la final…pero las cosas no fueron sencillas. El team galo se puso en ventaja de entrada, con un tanto de Benzema, y pese a que Marco Ruben igualó las cosas un rato más tarde, luego llegaron los goles de Ben Arfa y Kallstrom. Además, el árbitro coreano Kim Dong expulsó a Augusto Fernández.

Fue 3 a 1 para el Lyon, que dos días después se quedaría con el trofeo al vencer 1 a 0 al Bolton inglés.