Perú 3 – Newell’s 1 (1981)

La foto nos muestra a la Selección de Perú que recibió a Newell’s Old Boys de Rosario, en 1981. Arriba: Jaime Duarte, Héctor Chumpitaz, Jorge Olaechea, Rubén Díaz, Miguel Gutiérrez y Ramón Quiroga. Abajo: Gerónimo Barbadillo, César Cueto, Julio César Uribe, Guillermo La Rosa y Juan Carlos Oblitas.

El match, disputado en Lima, terminó con una victoria por 3 a 1 para los peruanos, con goles de Uribe (de penal), Oblitas y Barbadillo. En el video, titulado como «Perú 3 – Independiente Avellaneda 0» (?), se pueden ver los 3 goles del local.

Gracias a Fotos Fútbol Peruano.

Dalmao Franco

Franco Gaspar Dalmao

La imagen bien podría pertenecer a la apertura de algún programa “teen” de Cris Morena. Ahí, siempre bajo el sol que les pertenece, un puñado de jóvenes relucientes y eternos contrastan su rozagante felicidad con la sombría y lúgubre existencia del telespectador. En primer plano vemos al pícaro petisito encargado de hacer las delicias del grupo; al sexy grandote rudo y de pocas pulgas pero de buen corazón; al moreno castigado por la vida que sale adelante gracias al cariño de sus amigos y al joven aspirante a profesional de buena familia, probablemente el protagonista de la tira.

Nada de eso, claro, es real. La foto nos muestra, básicamente, el ABC de la confección de cualquier plantel profesional del fútbol argentino: un presunto baldosero, un jugador de proyección internacional, un baldosero hecho y derecho más un típico producto de consumo interno… Así es que rodeado por Patricio Pérez, Jonás Gutiérrez y Leandro Somoza, se encuentra, queridos amigos, Franco Gaspar Dalmao (21/02/1984). El baldosero. El único que a nosotros nos interesa…

Volante de tono defensivo e histórico integrante de las divisiones inferiores de Vélez Sársfield, su nombre empezó a sonar para el mainstream futbolero cuando integró la Selección Argentina Sub 20 que participó del Torneo Esperanzas de Toulon de 2003. En aquel torneo, Hugo Tocalli se vio imposibilitado de llevar a todas sus precoces figuras y gracias a ello Dalmao se unió al plantel donde se destacaban Javier Mascherano, Jonathan Bottinelli, El Pitu Barrientos, Lucas Molina, Jesús Méndez, El Coty y La Gata Fernández. Y donde también estaban pibes de otra calaña como Joel Barbosa, Emanuel Rivas, Federico Almerares, Pablo Monsalvo y Marcos Charras, entre otros.

Así las cosas, en el debut frente a Japón (victoria por 1 a 0) Dalmao ingresó a los 26 minutos del segundo tiempo por Casigol Herrera. Luego se quedó en el banco en la histórica victoria Argentina por 8 a 0 sobre Inglaterra y reapareció, también como relevo, en la derrota con baile que les propinó Portugal por 3 a 0. Y ahí, su humanidad se erigió al reino de los cielos al ser el primer argentino en cagar de una patada a Cristiano Ronaldo y recibir una tarjeta amarilla como premio. Un precursor. Un verdadero adelantado.

Nuestro homenajeado no volvió a ver acción en ese torneo (donde Argentina finalizó en Tercer Lugar) y tampoco fue convocado al Mundial de la categoría en los Emiratos Árabes ¿Y qué hizo? Se dedicó a aparecer en el plantel de El Fortín en todas las guías de Olé, Clarín y La Nación, donde su estadística siempre permanecía en cero. Y así estuvo durante más de tres años.

Finalmente, Miguel Ángel Russo se apiadó y en el verano de 2006 lo hizo debutar con La V Azulada. ¿En el campeonato? ¿En un Torneo de Verano? ¿En la Copa Libertadores? No, en un amistoso contra Atlanta (0-0) que sirvió para que El Bohemio celebrara la reapertura de una de sus tribunas y que finalizó con una gresca con heridos por la Avenida Juan B. Justo.

Cansado de esperar, a mediados de 2006 Dalmao se fue a préstamo al Nacional B, más precisamente a Ferro, donde fue suplente en una decena de partidos de aquel equipo del Tata Brown que jugó la Promoción por el descenso frente a Estudiantes de Caseros y en donde “brillaban” Maxi Cuberas, Julián Kmet, Mariano Chirumbolo, Emanuel De Porras y unos incipientes Federico Fazio y Gonzalo Castellani.

Tras recibir la libertad de acción por parte de Vélez y tras no superar una prueba en Nueva Chicago, Dalmao se fue a Deportivo Roca del Argentino B gracias a la gestión de su ex compañero Pablo Batalla, oriundo de la Capital rionegrina. En enero de 2008, tras someterse a otra evaluación, se unió al Jorge Wilstermann de Bolivia. Sin embargo, Los Aviadores le rescindieron el contrato a los dos meses para poder sumar a Renato Riggio. Todo dicho.

Tras entrenarse el resto de 2008 con Defensores de Belgrano de Villa Ramallo –de onda, sin pertenecer al plantel- a principios de 2009 volvió al Argentino B para sumarse a Racing de Olavarría junto a los ex Academia de Avellaneda: Gastón Harguindeguy y Juan Manuel Bordaberry, pero la experiencia duró poco y un par de meses después estaba entrenando con los jugadores libres de Agremiados.

Para sumarle un poco de emoción a su vida, en 2010 se fue al Fk Okimpik Sarajevo de Bosnia, donde lo más destacable fue que vivió en una pensión multiétnica junto al también ex Vélez, Juan Pablo Kresser. Tras aquella aventura en Europa del Este y aunque en Internet hay falsa información sobre pasos suyos por Vila Nova y Sao Caetano de Brasil, desde principios de 2011, Franco Gaspar Dalmao forma parte del plantel del Social Tres Algarrobos que participa de la Liga de Fútbol del Oeste.

Desde acá, nuestro recuerdo al argentino que casi frustra la venta de Cristiano Ronaldo al Manchester United.

Fuera de stock: La Copa Libertad, fútbol de tres (1993)

Hace algunos años, en esta misma sección, recordamos los torneos de 45 minutos que intentaron revitalizar el fútbol de principios de los años 90. La aparición de imágenes casi inéditas de aquellos extraños triangulares de pretemporada, nos obliga a reabrir el tema para seguir recolectando pruebas hasta que se haga justicia (?). Con ustedes, la Copa Libertad de 1993.

El torneo, organizado por la empresa Telemarket y transmitido por Canal 9 Libertad, bajo el slogan de «Fútbol de tres», tuvo dos episodios en aquel verano. En la cancha de Huracán, el local recibió Newell’s y a Nacional de Montevideo. Los uruguayos, después de igualar en cantidad de puntos con los rosarinos, se terminaron quedando con la copa gracias a ¿los penales? No, gracias a los córners sin arquero. El único que convirtió fue Wilson Núñez.

El otro capítulo de aquel experimento lo protagonizaron Racing, San Lorenzo y Peñarol de Montevideo, el 24 de enero por la noche, en el estadio José Amalfitani. Un ménage à trois futbolístico desde el vamos, sobre todo visualmente, ya que los tres equipos salieron a la cancha de forma simultánea. Sí, señor, 33 jugadores. Aunque siempre quedaban 22 adentro y los restantes 11 (más los suplentes) esperaban afuera.

La Academia, en primer turno, venció a Peñarol por 3 a 0, con un gol de Ademir y dos de Claudio El Piojo López, que sería destacado como la relevelación del certamen. Un rato más tarde, El Ciclón derrotaría a los charrúas por 2 a 1, clasificando para la final, que contaría con algunas particularidades.

El reglamento decía que si Racing y San Lorenzo igualaban en el encuentro de 45 minutos, el desempate debía hacerse mediante ejecuciones de arco a arco (?). De persistir la paridad, la cosa de trasladaba a los tiros desde la esquina. Y si después de todo ese quilombo los hijos de puta seguían sin sacarse ventajas (?), la definición se hacía con remates desde la mitad de la cancha, con la salvedad de que la pelota no podia picar antes de entrar. Todo esto sin arquero, claro.

Finalmente, todos esos pasos quedaron sin efecto, porque el partido lo ganaría Racing por 1 a 0, con gol de Ruben Paz. Y sí, como en muchos torneos amistosos, el cuadro de Avellaneda gritó Dale campeooooo, Dale campeooooo.

Más de 20 años han pasado desde aquella vieja Copa Libertad y el fútbol ha cambiado mucho. Aunque pensándolo bien, siguen transmitiendo el Bambino Pons y Fernando Niembro. Dejen, no dijimos nada.

Belgrano con camiseta, pantalón y medias celestes (2000)

Es difícil determinar cuál es la combinación precisa para acompañar a la tradicional camiseta de Belgrano. Lo cierto, es que a lo largo de su historia el Pirata supo adoptar su pilcha a pantalones negros (con medias blancas, negras o celestes), blancos (con medias blancas, negras o celestes) o celestes (con medias blancas o negras).

¿Y el conjunto monocromático? Casi no registra presencias, salvo por un par de apariciones a principios de los 80’s (aunque el tono de las medias no era el mismo del resto del conjunto) y en 2000: la imagen pertenece al Belgrano – Velez del Torneo Apertura, partido jugado en cancha de Instituto, que culminó con victoria de los de Liniers y regaló esta perla desde el punto de vista de la indumentaria.

Gracias A lo Belgrano.