
Franco Gaspar Dalmao
La imagen bien podría pertenecer a la apertura de algún programa “teen” de Cris Morena. Ahí, siempre bajo el sol que les pertenece, un puñado de jóvenes relucientes y eternos contrastan su rozagante felicidad con la sombría y lúgubre existencia del telespectador. En primer plano vemos al pícaro petisito encargado de hacer las delicias del grupo; al sexy grandote rudo y de pocas pulgas pero de buen corazón; al moreno castigado por la vida que sale adelante gracias al cariño de sus amigos y al joven aspirante a profesional de buena familia, probablemente el protagonista de la tira.
Nada de eso, claro, es real. La foto nos muestra, básicamente, el ABC de la confección de cualquier plantel profesional del fútbol argentino: un presunto baldosero, un jugador de proyección internacional, un baldosero hecho y derecho más un típico producto de consumo interno… Así es que rodeado por Patricio Pérez, Jonás Gutiérrez y Leandro Somoza, se encuentra, queridos amigos, Franco Gaspar Dalmao (21/02/1984). El baldosero. El único que a nosotros nos interesa…
Volante de tono defensivo e histórico integrante de las divisiones inferiores de Vélez Sársfield, su nombre empezó a sonar para el mainstream futbolero cuando integró la Selección Argentina Sub 20 que participó del Torneo Esperanzas de Toulon de 2003. En aquel torneo, Hugo Tocalli se vio imposibilitado de llevar a todas sus precoces figuras y gracias a ello Dalmao se unió al plantel donde se destacaban Javier Mascherano, Jonathan Bottinelli, El Pitu Barrientos, Lucas Molina, Jesús Méndez, El Coty y La Gata Fernández. Y donde también estaban pibes de otra calaña como Joel Barbosa, Emanuel Rivas, Federico Almerares, Pablo Monsalvo y Marcos Charras, entre otros.
Así las cosas, en el debut frente a Japón (victoria por 1 a 0) Dalmao ingresó a los 26 minutos del segundo tiempo por Casigol Herrera. Luego se quedó en el banco en la histórica victoria Argentina por 8 a 0 sobre Inglaterra y reapareció, también como relevo, en la derrota con baile que les propinó Portugal por 3 a 0. Y ahí, su humanidad se erigió al reino de los cielos al ser el primer argentino en cagar de una patada a Cristiano Ronaldo y recibir una tarjeta amarilla como premio. Un precursor. Un verdadero adelantado.
Nuestro homenajeado no volvió a ver acción en ese torneo (donde Argentina finalizó en Tercer Lugar) y tampoco fue convocado al Mundial de la categoría en los Emiratos Árabes ¿Y qué hizo? Se dedicó a aparecer en el plantel de El Fortín en todas las guías de Olé, Clarín y La Nación, donde su estadística siempre permanecía en cero. Y así estuvo durante más de tres años.
Finalmente, Miguel Ángel Russo se apiadó y en el verano de 2006 lo hizo debutar con La V Azulada. ¿En el campeonato? ¿En un Torneo de Verano? ¿En la Copa Libertadores? No, en un amistoso contra Atlanta (0-0) que sirvió para que El Bohemio celebrara la reapertura de una de sus tribunas y que finalizó con una gresca con heridos por la Avenida Juan B. Justo.
Cansado de esperar, a mediados de 2006 Dalmao se fue a préstamo al Nacional B, más precisamente a Ferro, donde fue suplente en una decena de partidos de aquel equipo del Tata Brown que jugó la Promoción por el descenso frente a Estudiantes de Caseros y en donde “brillaban” Maxi Cuberas, Julián Kmet, Mariano Chirumbolo, Emanuel De Porras y unos incipientes Federico Fazio y Gonzalo Castellani.
Tras recibir la libertad de acción por parte de Vélez y tras no superar una prueba en Nueva Chicago, Dalmao se fue a Deportivo Roca del Argentino B gracias a la gestión de su ex compañero Pablo Batalla, oriundo de la Capital rionegrina. En enero de 2008, tras someterse a otra evaluación, se unió al Jorge Wilstermann de Bolivia. Sin embargo, Los Aviadores le rescindieron el contrato a los dos meses para poder sumar a Renato Riggio. Todo dicho.
Tras entrenarse el resto de 2008 con Defensores de Belgrano de Villa Ramallo –de onda, sin pertenecer al plantel- a principios de 2009 volvió al Argentino B para sumarse a Racing de Olavarría junto a los ex Academia de Avellaneda: Gastón Harguindeguy y Juan Manuel Bordaberry, pero la experiencia duró poco y un par de meses después estaba entrenando con los jugadores libres de Agremiados.
Para sumarle un poco de emoción a su vida, en 2010 se fue al Fk Okimpik Sarajevo de Bosnia, donde lo más destacable fue que vivió en una pensión multiétnica junto al también ex Vélez, Juan Pablo Kresser. Tras aquella aventura en Europa del Este y aunque en Internet hay falsa información sobre pasos suyos por Vila Nova y Sao Caetano de Brasil, desde principios de 2011, Franco Gaspar Dalmao forma parte del plantel del Social Tres Algarrobos que participa de la Liga de Fútbol del Oeste.
Desde acá, nuestro recuerdo al argentino que casi frustra la venta de Cristiano Ronaldo al Manchester United.