Argentina 3 – Combinado de Irlanda 1 (1978)

En la previa al Mundial 1978, la Selección Argentina realizó una serie de encuentros contra otros equipos nacionales, combinados locales o internacionales, como en este caso. Si bien el partido, jugado en la cancha de Boca, fue promocionado como un amistoso oficial, la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI) no envió a Buenos Aires a su selección, sino a un Combinado de la Liga de Irlanda.

Argentina formó con Fillol; Olguín, Luis Galván, Passarella, Tarantini; Ardiles, Gallego, Villa (Maradona); Houseman, Luque y Ortiz (Bertoni). Los goles de la victoria fueron convertidos por Luque, Ortiz y Villa. Aunque esto no contó ni para el historial entre ambos equipos. No sería la última vez que la albiceleste enfrente a la pseudoselección irlandesa. Pero eso será motivo de otro post.

Volveremos, volveremos (?)

Y un día volvimos. Al país y a nuestro formato tradicional. Después de 34 días de recorrer las rutas brasileñas, regresamos con la satisfacción de haber visto, tal vez, el mejor mundial de nuestras vidas. Ya de por sí, el viaje salió perfecto, mucho mejor que lo que habíamos imaginado. Pero además, a eso se le sumó una copa bien jugada, atractiva y llena de lujos de Rojo emotividad.

Todo lo que vivimos en Brasil, desde la llegada a San Pablo hasta la final en Río de Janeiro, quedará registrado por la eternidad (?) en el sitio www.mundialbaldosero.com (todavía quedan un par de crónicas que publicaremos estos días) y en el documental que saldrá a la luz, esperemos, antes de que termine el año.

Por el momento, mientras terminamos de acomodarnos, lo único que le podemos ofrecer es el regreso de la vieja baldosa, para los que extrañaban. Con el correr de las próximas semanas, recuperaremos nuestro ritmo habitual.

Gracias a todos por el aguante. Son todos putos, sépanlo.

Llegó el Mundial

Informamos a todos nuestros lectores que, a partir de este momento, el sitio estará dedicado, con exclusividad, a todo lo que tenga que ver con el Mundial. Esto significa que, cada vez que ingresen a enunabaldosa.com, serán direccionados al blog que creamos especialmente para este acontecimiento: www.mundialbaldosero.com

El contenido, de todas formas, será acorde a nuestro estilo, con las secciones de siempre (sí, Área Chicas también, tranqui), pero adaptadas a las historias mundialistas de todos los tiempos. Más o menos lo que venimos haciendo desde hace unos meses, para ir entrando en clima.

Sabemos que a más de uno el mundial le chupa un huevo (?), porque en este espacio nos hemos abocado, desde siempre, al fútbol argentino. Pero también es cierto que estando en Brasil, cumpliendo el objetivo que nos planteamos en 2011, se nos iba a hacer imposible seguir manteniendo ambos espacios, por eso decidimos unificarlos.

Todo volverá a la normalidad después de la Copa del Mundo. Mientras tanto, pueden seguir comentando y participando como siempre en los posts mundialistas, que serán muchos y variados. Estuvimos imaginando mucho tiempo este momento, así que esperemos que nos acompañen. Y esta no es una #BanderaDeGodoyCruz (?).

Gracias, putos.

Mal Pase: Oliver Atom a Francia ´98

Inquieto, trasgresor, inconforme… Desde muy joven, Kazuyoshi Miura le hizo honor a la premisa primaria de Kung Fu y, enfundado en un kimono de delantero goleador, salió a recorrer el mundo en búsqueda de su pequeño saltamontes…

Con ánimos de dejar atrás un lugar donde el fútbol era sólo una actividad para estudiantes, en 1985 Miura apareció en Brasil, donde hizo su debut como profesional con la camiseta del Santos en 1990, previo paso por las inferiores de Juventus de San Pablo, Palmeiras, Regatas, XV de Jaú y Coritiba.

Después regresó a su país para hacer goles como nadie con las casacas de la Selección de Japón (donde le sacó el invicto al arco de la Argentina de Passarella) y del Verdy Kawasaki (También llamado Yomiuri y Tokio Verdy). Además, en 1994 hizo historia al ser el primer ponja en jugar en el Calcio al defender la casaca del Genoa, donde fue tildado como “samurai cobarde” luego que Franco Baresi le rompiera el tabique nasal de un cabezazo el día de su debut.

¿Algo más? Si, la historia de vida de El Rey Kazu fue utilizada por Yoichi Takahashi, quien le puso los atributos del atacante a su creación: Captain Tsubasa, conocido en la Argentina como Oliver Atom, el protagonista de la serie animada Los Supercampeones.

Antes que alguno ponga un grito histérico en los comentarios (?), vale aclarar que esto ocurrió desde 1994, cuando se estrenó la tercera serie y la más popular del personaje llamada “Captain Tsubasa J”, ya que en las dos series primitivas y según mencionó su creador en 2010, el Oliver Atom original estaba basado en Mario Kempes.

Como sea, fue así que tanto Miura como Atom nacieron en Shizuoka, se fueron de purretes a aprender Brasil, jugaron en Europa y luego llevaron a Japón a ganar la Copa del Mundo de la FIFA… Bueno, en realidad eso no, ya que uno de ellos se quedó con la leche cuando faltaban apenas pocos días para la máxima cita televisiva (?).

El tema, a decir verdad, llamó la atención por tratarse del único nombre conocido de los orientales en la época pre globalización –junto al del japobrasuca Rui Ramos- pero tampoco fue para que los seguidores del resto del mundo se hicieran un harakiri, como pasa ahora que cualquiera llora por la ausencia de un sueco, un checo, un polaco ó hasta un galés…

En fin, el día previo a que Japón partiese para Francia, el técnico, Takeshi Okada, le comunicó a Miura que no daba la talla para jugar la Copa del Mundo… Demasiado extraño. Por ahí el sensei (?) no se había dado cuenta que, en ese momento, el delantero era el máximo goleador de toda la historia de las Eliminatorias con 28 tantos (luego superado por los iraníes Ali Daei y Karim Bagheri y por el guatemalteco Carlos Ruiz).

El asunto se volvió un escándalo en Japón y el técnico, que ponía cara de Shar Pei cuando se lo consultaba por su decisión, debió dejar Francia y volver a Tokio para dar las explicaciones del caso. De hecho, otra vez en Aix les Bains, el periodista de El Gr*fico, Gonzalo Abascal, escribió como se transformó Okada cuando le preguntó por Miura: “No voy a hablar más del tema hasta que no termine la Copa, pero todo lo que usted me dice no es cierto. Y ahora no quiero hablar más”.

Con el tiempo, la ausencia de Kazu se convirtió en un mito japonés grande como Ryu y E. Honda: a Tévez Miura lo habían sacado de la lista Messi y Mascherano 15 empresas niponas para que no le hiciera sombra al aspirante a ídolo que querían imponer: el marketinero Hidetoshi Nakata, un volante talentoso pero con todo el hielo y la escarcha del Monte Fuji clavado en el medio del pecho…

A pesar de todo, Miura siguió siendo el jugador del pueblo y continuó marcando hitos: en 1999 fue el primer japonés en jugar Champions League (Croacia Zagreb); en 2005 el primer japonés en jugar el Mundial de Clubes (Sydney FC) y en 2012 se sacó la espina cuando al fin disputó un Mundial FIFA: la Copa del Mundo de Fútbol Sala en Tailandia.

Hoy, a sus 47 años, Kazuyoshi Miura sigue batiendo el record de goleador longevo en el Yokohama FC de la Segunda División y no parece tener deseos de retirarse ya que, como dice uno de los proverbios japoneses más aclamados: “quien monta a un tigre corre el riesgo de no poder bajarse nunca».
http://youtu.be/gq2FaDthCPg