Patricia (de Icardi)
Boca con banda (2005)
Allá por comienzos de 2005 Nike decidió festejar el centenario de Boca Juniors con una serie de camisetas que homenajeaban distintas épocas de la historia del club de la Ribera. ¿El resultado? Bastante ruido en los medios de comunicación y muchos billetes en las arcas de la empresa. Marketing, ni más ni menos.
Uno de las casacas que más llamó la atención en aquel verano fue la que Boca presentó ante Racing, en Mar del Plata. Azul y oro, como casi siempre, pero lo que impactaba era el diseño, ya que en lugar de una franja horizontal tenía una banda en diagonal. Como River, sí, como River.
El modelo estaba inspirado en una indumentaria que Boca había utilizado entre 1907 y 1912, aunque originalmente en muchas ocasiones la banda amarilla iba en otro sentido: de derecha a izquierda. Es probable que Nike haya elegido la dirección contraria solamente para provocar y lograr más ventas. Aunque las gastadas hacia los xeneizes, por supuesto, estuvieron a la orden del día.
Torres Mariano

Mariano Néstor Torres
Producto genuino del Xemiverso de Boca Juniors, Mariano Torres cargó durante varias temporadas con el rótulo ineludible de promesa que, salvo contadas excepciones, a la larga termina siendo sinónimo de fracaso y un karma para el futbolista en cuestión.
Debutó extraoficialmente de la mano de Miguel Ángel Russo, ante el Real Salt Lake de Estados Unidos en la gira de invierno de 2007. Ese día, reemplazó a Jesús Dátolo cuando quedaban poco más de 15 minutos, con el partido 1 a 1, y no pudo hacer demasiado para cambiar el resultado.
Conscientes de que al pibe de la categoría ’87 se le estaba pasando el tren a toda máquina y no tenía espacio en el plantel profesional xeneize –ni chances concretas de ganárselo en un futuro cercano-, los dirigentes salieron desesperados a buscarle un lugar donde pudiera mostrar su nivel. Se ve que no confiaban mucho en las condiciones del enganche, porque lo mandaron a la liga de Austria. En ese país, junto a su compañero Matías Rodríguez, vistió los colores del siempre candidato LASK Linz (2008).
Tras un brevísimo paso por Godoy Cruz de Mendoza (2008), volvió a Boca (2009). En el verano actuó un rato en el triunfo ante Independiente, pero nunca más fue tenido en cuenta por Carlos Ischia. Finalmente, emigró al fútbol brasileño. Como parte de un negociado por la transferencia de Matías Defederico al Corinthians (2009) -ambos jugadores compartían representante-, también arribó a ese conjunto paulista. Claro que ni bien aterrizó en São Paulo, y mientras al ex Huracán lo recibían con honores, a Torres le dieron otro pasaje a su nombre con un destino inconfundible: Pernambuco.
Semanas atrás ya había estado cerca de arreglar con el Sport Recife, pero de buenas a primeras apareció en la contra: Náutico (2009). Allí sumó algunos pocos minutos en cancha, aunque jamás estuvo cerca de ganarse la consideración del entrenador, Geninho, que lo ponía porque no tenía otras alternativas. No hace falta aclarar que aquel equipo se fue al descenso varias fechas antes del final del campeonato.
De nuevo en Corinthians, volvieron a ponerle un estampilla con la inscripción “No devolver”. Lo subieron a un bondi y se bajó en Santo André (2010), donde estuvo bien lejos de las grandes actuaciones que le auguraban.
Una temporada en Primera con la 9 de Huracán (11 partidos –casi siempre como suplente- sin goles en la 2010/11) fue la excusa perfecta para que los hinchas del Globo entendieran a los brasileños.
Luego regresó sin éxito a Boca Juniors, pero como cantaba Gustavo Cerati, “tarda en llegar y al final hay recompensa en la zona de promesas”. Así fue que, a comienzos de 2013, Torres cruzó la Cordillera de Los Andes para sumarse al Cobresal chileno. Allí sigue hasta hoy..
Canuto (2013)
Carrera extraña la de Ignacio Canuto. Surgió en Unión de Santa Fe, pasó por Ben Hur, salió campeón con Argentinos Juniors, hizo un gol en la Selección, se fue a jugar a Israel, volvió a Sudamérica para actuar en el fútbol paraguayo, estuvo un año en Brasil y en 2013 firmó con la Liga de Quito.
Precisamente en Ecuador fue protagonista de un episodio que le dio la chance de ponerse los guantes. Eso sucedió en un partido ante Macará en el que se fue expulsado el arquero Alexander Domínguez y entonces el defensor tuvo que reemplazarlo en el arco.
Con el partido 2 a 1 a favor de Liga y 13 minutos por delante, muchos imaginaron que se venía la noche, pero el empate nunca llegó. Es más, el argentino Gustavo Bou puso el 3 a 1 sobre el final, aliviando definitivamente a su compatriota Canuto.
Imogen (de Defoe)
Vidallé con buzo de Alemania (1981)
El arquero de Estudiantes en el Metropolitano ‘81 había tenido un breve paso por la Selección Argentina un par de años antes. En uno de los pocos encuentros que estuvo en el arco del equipo de Menotti, sufrió una derrota ante Alemania Occidental en un amistoso jugado en Berlin. Aquella noche, Eduardo Vidallé se trajo en el bolso dos goles y el buzo del portero alemán Dieter Burdenski.
El 19 de julio de 1981, el Loco Gatti volvía a la titularidad después de una lesión, y Boca estaba a un paso del título. Esa tarde, el guardameta visitante decidió ponerse aquel souvenir, además de usar pantalones cortos encima de unos largos. ¿Por qué se vistió así? ¿Habrá querido llamar la atención? Lo cierto es que lo más recordado de ese día fue el golazo de Hugo Perotti que decretó el definitivo 1 a 0.








