Indulto Navideño

Un clásico de todos los años. Llega la navidad, se nos afloja el corazón (?) y hacemos el indulto navideño, ese que perdona a aquellos que están injustamente homenajeados en el sitio. Arrancamos con uno al que le debíamos este trámite hace rato. Pueden sugerir otros nombres durante las próximas horas. Eso no quiere decir que les demos bola. Como habrán visto en el video, muchas veces el regalo de navidad no es lo que esperamos (?). ¡Felicidades!

Sergio Plaza: demasiados partidos en Primera y en el ascenso. Un jugador regular que pasó por varios equipos. Perfil bajo, pero no baldosero.

Puden sugerir otros indultos durante las próximas 48 hs. Quizás sumemos alguno a la lista. ¡Feliz navidad!

Encuesta Baldosera 2012

Por quinta vez consecutiva ofrecemos a nuestros lectores la posibilidad de elegir lo mejor/peor del año. Como siempre, apuntamos al costado baldosero del fútbol y dejamos de lado lo que seguramente, por estos días, se cansarán de leer en los diarios o ver en televisión. A votar, putos.

Premio «Claudio Benetti»
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Premio «Gordo Kenig»
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Premio «Casigol Herrera»
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Trotta Diego

Diego Trotta

Lateral derecho o zaguero central con severos problemas de identidad dignos del mejor Jason Bourne. En principio, fue el capitán de la primera Selección Sub 17 de Pekerman, con la cual disputó el Sudamericano de Perú y el Mundial de Ecuador en 1995. Y fue por esta razón que al estar en compañía del hermano de Islas, el hijo de Calabria, el hijo del Loco Gatti, el hermano del Tata Martino, el sobrino de Carlos Aimar y el vecino de Adolfito Cambiasso, se afirmó, erróneamente, que se trataba del hermano menor de Roberto Trotta, quien jugaba en su posición y en su mismo club: Vélez Sarsfield.

Para sumar más confusión, en Bahía Blanca le apareció un homónimo 60 días mayor que defendía los colores de Villa Mitre y que se fue a la península ibérica justo en la misma época que él. Pero vayamos por partes decía Jigsaw (?).

Tras la experiencia internacional regresó con la chapa de caudillo del futuro a las inferiores de El Fortín junto a su subordinado Fabián Cubero. Su esperado debut se produjo -al igual que el de Poroto– el 17 de noviembre de 1996 en una derrota por 2 a 0 ante Estudiantes en el Amalfitani. Esa noche los de Liniers presentaron un Frankenstein entre suplentes y juveniles, ya que los titulares estaban abocados a los partidos definitorios de la Supercopa ’96.

Alcanzó a disputar 2 partidos más durante la temporada 1996/97 y luego se resignó a ver como su lugar en el plantel velezano, en la lista del Sub 20 de Malasia y hasta en la vida misma era ocupado por El Marido de Nicole. Para colmo de males, Marcelo Bielsa lo devolvió a la tercera ya que deseaba trabajar con un plantel más corto.

Para ratificar su baldoseridad, fue sparring de la Selección Argentina en la previa a Francia ’98 y hasta jugó un partido ante Gimnasia de La Plata en Tandil. El equipo de Passarella ganó por 3 a 0 y esa tarde formó con: Burgos; Hernán Díaz, Vivas, Diego Trotta y Juan Fernández; Bassedas, Astrada y Berti; Riquelme, Gallardo y El Chelo Delgado.

Recién en 1999, con la llegada de Eduardo Luján Manera, pudo alcanzar la cifra de 10 partidos oficiales pero su ciclo en Vélez ya estaba totalmente agotado. Y recién había cumplido 20 años. Con el pase en su poder, en enero de 2000 se sumó a Racing por pedido de Gustavo Costas, quién tras rechazar en una prueba a Miguel Acosta y a Gabriel Lob*s, esbozó otra humorada digna de su estilo: «Trotta es una apuesta a futuro. Seguimos buscando un central de categoría». Y así se sumó Alejandro Simionato. Algo es algo.

Ni bien llegó a Avellaneda, Trotta se dedicó a tribunear: «Soy fanático de este club y me hicieron socio 4 horas despúes de nacer. Cumplí un sueño» y se animó a más: «Tengo la camiseta de Horacio Cordero. Es la que usó en la final contra Atlanta en la cancha de River. Los hinchas de Racing somos especiales». Claro que después de tanta euforia, le llegó el lógico bajón: «Que compañeros de la Selección como Cambiasso y Aimar estén firmes en Primera y yo, que fui el capitán, no lo haya logrado, hace que piensen que me quedé un poco. Da para preguntarse qué pasa conmigo. Se dio así y ahora espero la chance en Racing». No sabemos si espero de parado o sentado en el bar del club pero en La Academia la chance jamás le llegó.

Un tiempo después apareció en la segunda división de Portugal. Primero en Salgueiros (2002/2003) y luego en Valdevez (2003/2004). Regresó al país para sumarse a Olimpo, donde sólo jugó en apenas 6 partidos del Apertura 04 y fue al banco 2 veces durante el Clausura 05, eclipsado en la feroz competencia por Laspada, Satanás Paéz, Vallenilla y Luis Asprilla. Encima tuvo que soportar desde el vamos la desconfiaza de los hinchas, quienes lo aborrecían por llamarse igual que Diego Alberto Trotta, eterna promesa de Villa Mitre. Sólo faltó que le orinen la alfombra como a El Gran Lebowski.

Se fue a hacer unos mangos al AC Horatiana Venosa (2006/2007) de la Serie D italiana, luego pasó por la cuarta división de Grecia en el Paniliakos (2007) y regresó al Under Calcio para jugar en el Campobasso (2008/2009). De vuelta en Argentina jugó un semestre en Sacachispas (2009) de Primera C y luego se unió a Sportivo Rivadavia de Venado Tuerto del Torneo Argentino B, donde finalmente se retiró. Con tan pocos partidos disputados, la gente de Futebol, Marketing & Sports Services dejó un video para que las generaciones futuras sepan como jugaba el primer capitán de la era de José Néstor en las juveniles. Biutiful People (?).

Ferro Clausura ’99

Éste inolvidable Ferro quedó en el libro negro de nuestro Calcio (?) por ostentar el triste récord de mayor cantidad de tiempo sin marcar ni un mísero gol. En total, fueron 875 minutos diseminados entre la última jornada del Apertura ´98 (victoria por 4 a 3 sobre Gimnasia de Jujuy) y la décima del Clausura ´99 (empate 2 a 2 con River Plate).

La foto corresponde a la jornada 12 de este último campeonato, cuando (para no ser menos) cayeron por 2 a 0 ante Rosario Central en Caballito. Posan para la posteridad: Leonel Martens, Tula, Kobistij, Martín Herrera y Mandra (arriba) El Gordo Cordon, Hudaied, Mario Grana, Vitali, Chaparro y Nico Diez (abajo)

Completaban el corso: Ariel Rocha, Luis Sosa, Jorge Vega, Ariel Giaccone y Sergio Rodríguez, para engalanar a un equipo que, además de la dignidad, esa tarde perdió a Gerónimo Cacho Saccardi, quién dejó el banco entre lágrimas y manifestando: «La ida no depende de mí, si tuviera que morir lo haría acá».

El Verdolaga salió en el anteúltimo lugar con 15 puntos, producto de 2 victorias, 9 empates y 8 derrotas; con apenas 8 goles a favor y 18 en contra, en un campeonato que fue la génesis de un mañana oscuro. Y un pasado mañana aún peor