Fuera de stock: el álbum alternativo de México 86

Por edad y por cuestiones deportivas mi primer álbum fue el de México 86. Digo por edad porque a esa altura tenía 7 años, lo suficiente para conocer los números, preparar el engrudo y pegar las figuritas; la cuestión deportiva es simple: Uruguay quedó afuera del Mundial 82 a manos de los peruanos que todavía eran fabulosos. 
Años mas tarde (cuatro para ser exacto) descubrí que ese álbum era único en su especie; muchos años mas tarde supe que era industria uruguaya 100%; no hace tanto lo redescubrí como una joya bizarra con: datos erróneos, equipos de competiciones anteriores y sobre todo, jugadores que no eran los que decían ser.

¿Cómo puede ser eso? Se preguntarán ustedes ya acostumbrados a internet y al Football Manager, dos lugares donde cualquiera puede verificar la identidad de cualquier jugador de fútbol. Fácil, las figuritas de casi todos los jugadores eran caricaturas. #POSAT 

El 70% del álbum eran dibujitos, el otro 30% eran fotos choreadas al pasar. Mágico por donde se lo mire.
Como la mayoría de los lectores son argentinos, arranco la muestra del álbum con su selección y uno de sus rivales de la serie.

ARGENTINA:
El Tata haciendo la única chilena de su vida

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Placard: Estados Unidos y su camiseta de jean (1994)

Durante la década del ’90 los diseñadores de indumentaria deportiva incentivaron el ingenio utilizando todo tipo de drogas, como ya nos hemos cansado de contar (?). Y como resultado de esa etapa experimental salieron a la luz varias camisetas que hicieron historia, incluso en la Copa del Mundo.

Si a la distancia nos ponemos a analizar los uniformes que se utilizaron en el Mundial de Estados Unidos 1994, las casacas de la selección local llaman poderosamente la atención. La titular, luego adoptada en Argentina por Unión de Santa Fe, tenía bastones rojos y blancos con curvas. Pero si eso resulta extraño, la suplente es directamente psicodélica: de algodón en tono blue jeans, con estrellas blancas de dimensiones irregulares. Un flash.

Gracias al sitio thedenimkit.com, inspirado en aquella mítica casaca, supimos que el proceso creativo del curioso kit de USA estuvo a cargo de unos ex diseñadores de Umbro (los más drogados de todos) que hicieron todo lo posible por darle a la selección yanqui una imagen más callejera y no tan atada a los templates de la época. De hecho, ni en la indumentaria titular ni en la alternativa se podían ver las clásicas tres tiras de la firma alemana.

Shorts de vaquero

No eran de jean, claro, pero simulaban serlo. Antes de la Copa del Mundo, Estados Unidos también usó, en algunos amistosos, unos pantalones cortos con el mismo color de la camiseta alternativa. Ya en la competencia oficial, el team norteamericano lució unos rojos mucho más sobrios. Bueno, no tanto.

El andar de aquel seleccionado estadounidense fue discreto. Empató 1 a 1 en su debut, ante Suiza; derrotó 2 a 1 a la decepcionante selección de Colombia y cayó 1 a 0 frente a Rumania, alcanzando de todas maneras la clasificación a los octavos de final, donde perdería 1 a 0 con Brasil, que luego se consagraría campeón.

La casaca de color blue jeans con estrellas pasó al olvido rápidamente, mucho más cuando al año siguiente los yanquis comenzaron su relación con Nike. Desde aquí este merecido homenaje a aquel emblema berreta del imperialismo.

Ver también:

The Official Unoffical Poster of the 1994 US National Team.
Official US World Cup ’94 Team Photo.

Godoy Cruz con y sin publicidad 1995

La foto corresponde a un partido entre Godoy Cruz de Mendoza y Unión de Santa Fe en 1995. Como se observa sin demasiado esfuerzo, Daniel Oldrá salió aquel día con una camiseta diferente a la de sus compañeros. O mejor dicho, con la misma casaca, pero sin el auspicio del Diario Uno.

La veteranía del Gato, la casaca fuera del pantalón y el plus de la ausencia de publicidad, dan la imagen de un hincha cumpliendo el sueño de sacarse una foto con el equipo. Pero claro, nadie puede tener el sueño de sacarse una foto al lado de Abaurre y Leo Aguirre (?).

Fretes Walter

Walter Milcíades Fretes (El cañonero aregüeño)

Quilomberísimo mediocampista (ocasionalmente defensor) paraguayo nacido en 1982, con un hermoso prontuario de relaciones amorosas truncas (y una hija cuyo padrino es el ex River y Boca Julio César Cáceres), que apareció de la nada en Rosario para sumarse a las filas de Newell’s Old Boys a mediados de 2008.

Antes, entre 2000 y 2006, había sido una fija de la formación de Cerro Porteño, disputó el mundial Sub 20 de 2001 y hasta fue preseleccionado por el Maño Ruiz de cara al mundial de Alemania, pero se quedó afuera de la lista final. Ese año partió a México para su primera experiencia internacional, enfundado en los colores de los Jaguares de Chiapas. Un año más tarde, finalizado el préstamo, regresó al Ciclón paraguayo (2007).

Las vueltas del fútbol lo llevaron a Rosario en 2008. Por aquella época, Ricardo Caruso Lombardi era el entrenador del Leproso y el otrora presidente Eduardo López le impuso el arribo de los desconocidos paraguayos Ernesto Cristaldo y Fretes, a los que Caruso se encargó de marginar en la pretemporada porque no los había pedido. Antes, claro está, el Richard había llevado a un vagón de jugadores que incluía, entre otros, a Germán Caffa, Juan Manuel Insaurralde, Pablo Monsalvo, Diego Barreto, Sebastián Grazzini y Gastón Machín.

A su llegada, Fretes se despachó con elogios a los 40 mil de visitante. «Es una hinchada que acompaña siempre al equipo y es muy fanática. Espero que todo salga de la mejor manera, dar todo por esta camiseta y seguir con la tradición de buenos resultados que los paraguayos han dado en Newell’s», dijo el paragua.

Descontento con los refuerzos inesperados, Caruso Lombardi renunció una semana antes del debut y apareció Fernando Gamboa. Si bien el ex Boca, a priori, lo consideraba titular, hubo problemas con su transfer (su pase lo tenía el turbio Locarno suizo) y la habilitación se hizo desear más de lo previsto. «Eso me tiene un poco preocupado, porque entreno toda la semana con el equipo y llega el momento del partido y me encuentro cabizbajo porque no puedo jugar. Trato de no pensar tanto en eso», comentaba Fretes.

Finalmente, el 30 de agosto, por la cuarta fecha del torneo Apertura ante Colón en el Cementerio de Los Elefantes, jugó su único partido en Newell’s. Ese día fue titular y se fue reemplazado por Pablo Pérez en el segundo tiempo. Después, algunas lesiones lo marginaron del plantel y dejó de ser tenido en cuenta. Amante de la vida nocturna, suponemos que Fretes no dejó boliche rosarino sin conocer.

El primer semestre de 2009 lo encontró otra vez en Cerro Porteño, pero las terceras partes nunca fueron buenas y en julio tuvo que irse a Sportivo Luqueño, donde tampoco duró mucho. A comienzos de 2010 se sumó a Rubio Ñu, pero a los seis meses, y tras comer banco a mansalva, volvió a sacar el pasaporte. En Perú vistió la camiseta de la Universidad San Martín de Porres (2010/11), donde tuvo la difícil tarea de reemplazar a Josepmir «225» Ballón, y además debió bancarse las críticas de Carlos Gamarra.

«Fretes es un buen jugador. Ojalá que pueda mejorar un poco más en la parte física. El único problema es que ese chico era un poquito irresponsable. Ya es hora que se ponga otra vez las pilas, tiene 28 años, y acá no puede jugar en un equipo grande por algunos problemas, porque le gusta noche. Ojalá lo tranquilicen», lo atendió Gamarra, que lo había tenido en Rubio Ñu.

Como no podía ser de otra manera, su presente es un quilombo indescifrable. A mediados de 2011, de la mano del presidente Julio Pacheco, lo contrató Universitario de Lima para reemplazar al ex River Cristian Álvarez, pero nunca llegó a vestir la camiseta crema porque no entraba en los planes del técnico José “Chemo” del Solar. Ojo, tampoco lo querían sus nuevos compañeros. Todo un nene malo.

Después de estar colgado seis meses, en los que se mantuvo entrenando en Cerro Porteño y siguió sumando escándalos (atropelló a un motociclista), a comienzos de este año, se presentó a entrenar pero no lo dejaron pasar, lo chotearon (!), los dirigentes dijeron que no había firmado ningún contrato, tiró que Pacheco y Del Solar le estaban cortando las piernas, en el medio cambió la dirigencia del club, el Ñol Solano le dio otra oportunidad, no convenció, denunció al club (reclama más de medio millón de dólares) y actualmente nadie sabe qué será de su carrera futbolística. Ah, para colmo la madre de su hija lo llevó a juicio. Cartón lleno.

Torres 2012

Con el grupo definido en su clasificación a octavos de final, el futuro ladrón campeón Arsenal presentó un equipo de suplentes para enfrentar al Fluminense en la última fecha de la etapa de grupos de la Copa Libertadores 2012.

El partido navegaba en la intrascendencia típica de un juego con Alfaro como DT y el empate estaba casi sellado, con lo que Boca se quedaba con el primer puesto del grupo, cuando a falta de 3 minutos para el pitazo final Campestrini cometió un penal inevitable y nuestro héroe se puso el buzo de arquero.

Diego Torres se paró sobre la línea de gol, miró al multicampeón Thiago Neves que no pudo sacarse los miedos, ni dejarlos afuera (?), y supo que lo imposible se podría lograr (?) y con una volada impresionante le ahogó el grito con el que el Flu se subía a lo más alto de la tabla de posiciones del grupo 4.

Igualmente, dos minutos después se mandó flor de moco y el equipo carioca ganó el partido, se quedó con el primer puesto y el premiazo de tener que jugar contra Internacional de Porto Alegre y no contra Unión Española si como bien hizo Thiaguito, se comió el penal a propósito (?).