Em Uma Lajota: Leonardo Astrada


Leonardo Rubén Astrada (El Jefe)

Símbolo del River Plate (1989 a 1999 y 2001 a 2003) multicampeón durante los noventas, Leonardo Astrada se despidió del Millonario en enero de 2000, luego de conquistar el torneo Apertura del año anterior. Su distanciamiento con el entrenador de aquel entonces, Ramón Díaz (que renunciaría poco después, humillado por los juveniles de Boca), hizo que el Negro tuviera que buscarse otro club.

Gremio de Porto Alegre apareció con la plata arriba de la mesa (dos millones y medio de dólares y un contrato por tres años -lo mismo que le habían negado en Núñez-, gerenciamiento de ISL mediante) para quedarse con el pase de una de las figuras históricas de River.

El Tricolor venía de dar lástima en el Brasileirão de 1999 (18° entre 22 equipos), se salvó del descenso porque hasta entonces se dividían los puntos de los últimos dos torneos (había sido 8° en 1998) y para 2000 había invirtido 15 millones de dólares en refuerzos de primer nivel. Y la torcida se emocionó. Astrada llegó con cartel de figura. Decenas de hinchas se acercaron al aeropuerto Salgado Filho para saludar al próximo ídolo del equipo que dirigía el anti argentinos Emerson Leão, que meses después se iría a la selección brasileña. Esa tarde, a Astrada, como tantas otras veces en una cancha de fútbol de Argentina, lo llevaron en andas.

A pesar de que las cosas no salieron bien de entrada para el Jefe, Gremio, que contaba con figuras de la talla de Ronaldinho Gaúcho, Zinho, Paulo Nunes, Gabriel Amato y Claudio Pitbull, llegó a la final del campeonato estadual, en la que perdió contra Caxias. Justamente contra ese equipo, pero en la fase regular, comenzó a sellarse la suerte de Astrada en Brasil. La eliminación con goleada incluida de la Copa do Brasil ante Portuguesa, en la que el cinco no paró a nadie, no hizo más que condenarlo al ostracismo. La fortuna tampoco acompañó en la Copa João Havelange, el torneo que reemplazó al tradicional Brasileirão. Gremio quedó eliminado en semifinales a manos de São Caetano, el posterior subcampeón.

El Negro Astrada disputó apenas 6 partidos en 2000, perjudicado por el buen rendimiento de los jóvenes Anderson Polga y Gavião y por los constantes cambios de técnicos (además de Leão pasaron por el cargo Antonio Lopes y Celso Roth). En noviembre comenzó el operativo retorno a River, que se concretó semanas después.

En el Millonario, su casa, se retiró, a las apuradas y en medio de un drama familiar, tres años más tarde. Hoy en Brasil lo recuerdan como una de las peores contrataciones de la historia.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.

Alessandro 2012

No está bueno comerse cinco goles en un partido. Lo sabe cualquiera de nosotros que haya jugado al papi fútbol y también Agustín Orion. Otro que la tiene clara es Juninho, el goleiro del Botafogo de São Paulo, que un par de horas antes de que el arquero de Boca la fuera a buscar cinco veces al fondo de la red lo había sufrido en carne propia. Pero no quiso bancarse el sexto y entonces, sin más preámbulos, lo atendió a Juninho, uno que se llama igual que él, pero que juega como defensor en Palmeiras, y se ganó la tarjeta roja.

Ya en tiempo de descuento, con el Verdão 5 a 2 arriba, el lateral Alessandro, que un ratito antes había descontado para su equipo, tuvo que ir al arco para tratar de impedir el festejo del argentino Hernán Barcos de penal. Finalmente, el ex Racing y Huracán cambió su remate por gol y Palmeiras liquidó el set. Fue 6 a 2.

Mazzoni Jorge

Jorge Adrián Mazzoni

Ni Carlos Alberto, ni su hijo el Patita. Tampoco la Chancha, el ídolo de Estudiantes. El apellido Mazzoni también le dio al fútbol argentino un baldosero de poco recorrido y nada de reconocimiento. He aquí el recuerdo de aquel pibe del que nunca se supo más nada.

Surgió en el Ferro Carril Oeste a finales de los dorados ochenta, cuando el club había dejado de ser protagonista de los torneos de Primera División y comenzaba a transformarse en el típico equipo con el que era muy probable empatar 0 a 0, o a lo sumo 1 a 1. De hecho la igualdad en un tanto fue el resultado final del choque ante el Deportivo Español, el día que debutó Mazzoni. Más precisamente el 11 de noviembre de 1987.

Jugaba de volante derecho y antes de su estreno en la máxima categoría se había ganado el rótulo de promesa, gracias a su convocatoria para la selección juvenil de Pachamé. Con la camiseta argentina actuó junto al Gato José Miguel, Fernando Cáceres, Néstor Fabbri, el Colo Mac Allister; Néstor Valenzuela, Fernando Redondo, Alberto Denis y Pedro Sallaberry, entre otros.

Su andar en el conjunto de Caballito, sin embargo, no fue extenso. Apenas disputó 6 partidos en la máxima categoría (el último en 1988) y de un día para otro desapareció. Como pista sólo nos queda esta foto al lado de un jopeado Mono Burgos, así que es muy probable que, a lo Giunta Style, haya querido morir en essse inssstante.

Gimnasia 4 – TSV Munich 1860 0 (1931)

gimnasia munich

Después de ser campeón en 1929, Gimnasia y Esgrima La Plata salió a dar una vuelta por Europa a competir con rivales del viejo mundo. La gira, que duró casi 5 meses, los llevó por varios países, entre ellos Alemania. El 15 de febrero de 1931 obtuvo una de sus más resonantes victorias, al golear 4-0 al TSV Munich 1860. Todos los goles los marcó José María Minella. Y eso que la cancha era un manto de nieve, una superficie desconocida para los humildes muchachos triperos.

Re partidos: Valencia (con Latorre y Caniggia) 2 – Brasil 4

Ver a Diego Latorre haciendo un gol no es una rareza. Pero que se lo haya hecho al Brasil campeón del Mundo, teniendo de compañero a Claudio Caniggia y vistiendo ambos la camiseta de ¡un equipo para el que nunca jugaron oficialmente! es en sí un hecho histórico y poco difundido, digno merecedor de este espacio.

La extraña situación se vivió en abril de 1995, cuando el Valencia de España concretó un amistoso con la selección brasileña, que menos de un año antes se había consagrado en la Copa del Mundo de Estados Unidos.

La verdeamarelha, dirigida por Mario Zagallo, no presentó a todas sus figuras pero sí algunos nenes como Cafú, Aldair, Leonardo, Ronaldo y…Sergio Manoel. Pero la curiosidad mayor no residió en la formación visitante. Aquella noche, en el estadio Mestalla, el equipo Che de Carlos Alberto Parreira probó a dos delanteros que hasta ese momento la venían remando (?): Claudio Paul Caniggia y Diego Fernando Latorre. Sí, sin contrato ni nada. Uno pertenecía al Benfica y el otro al Tenerife, pero obtuvieron los permisos para ponerse la camiseta blanca en el amistoso.

A pesar de la buena actuación de Gambetita (hizo el primer gol) y el acompañamiento de Cani, los brasileños ganaron 4 a 2, con 3 goles del todavía vigente Túlio Maravilha (sí, el de la mano en la Copa América) y 1 de Juninho Paulista. Ah, ninguno de los argentinos firmó con el Valencia. Años más tarde se reencontrarían en Boca.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.

Banfield a mitades, Bambino invertido (1974)

Ya hemos comprobado como a lo largo de la historia Banfield se mostró un tanto indeciso con la distribución de los colores de su camiseta. El verde y blanco a veces aparece en franjas anchas y otras veces con bastones más finos. Incluso probaron con rayas horizontales.

También el Taladro puede jugar con una banda que cruza todo el frente de la casaca o con una que simplemente se corte a la mitad del pecho. Variantes, como esas, tuvo y tendrá un montón.

Esta foto de 1974 nos muestra una versión no muy conocida de la camiseta de Banfield. Una mitad blanca y la otra verde. Algo que hubiese sido lo más importante del post si no fuese por el colgante la casaca invertida del Bambino Veira y la gorra de La Volpe (?).