Nieves Diego

Diego Marcelo Nieves

No es noticia que muchos jugadores tengan una destacada trayectoria en divisiones inferiores y que luego carezcan de suerte al llegar a Primera División. El caso de Diego Nieves podría incluirse dentro de este tipo de jugadores.

Había comenzado su carrera en las juveniles de Ferro Carril Oeste y perteneciendo al equipo de Caballito estuvo en el plantel que disputó el segundo torneo sudamericano de Selecciones sub-16 disputado en Perú en 1986. El equipo argentino logró llegar a la fase final de cuatro selecciones pero quedó en el último lugar y no clasificó para el Mundial.

Después llegó a las inferiores de Argentinos Juniors, donde obtuvo títulos de la mano de José Pekerman y compartió plantel con Leonel Gancedo, Christian Dollberg y Leonardo Asencio, entre los mas destacados que llegaron a Primera.

Su momento de gloria en el Bicho se dio el 1º de octubre de 1991. Por la primera fase de la Supercopa, el equipo de La Paternal enfrentó como local al Santos Fútbol Club de Brasil en el estadio de Ferro. Con Carlos Goyén, Fernando Batista y Carlos Javier Mac Allister suspendidos para torneos internacionales por la recordada Batalla del Centenario, César Mendoza, Héctor Cejas y Diego Nieves tuvieron la responsabilidad de suplantarlos.

Argentinos alineó a César Mendoza; Héctor Cejas, Fernando Cáceres, Osvaldo Rodríguez y Diego Nieves; Walter Zermattén, Leonel Gancedo, Diego Cagna y Christian Trapasso; Enrique Sánchez y Antonio Vidal González. En el entretiempo, Cristian Traverso (también debutó en Primera aquella noche) reemplazó a Cáceres y a los seis minutos del complemento el arquero nacido en Zambia, Efford Chabala, ingresó por el lesionado Mendoza en el arco, jugando así sus únicos 39 minutos en Argentinos Juniors. El técnico de aquel equipo era José Yudica. Santos ganó el partido 2 a 1. En el desquite jugado en Brasil el marcador finalizó con empate en cero y Santos pasó a la siguiente ronda.

A mediados de 1992 fue dejado en libertado de acción y pasó a Sportivo Desamparados de San Juan. Luego tuvo su momento en el exterior, jugando algunos meses durante el primer semestre de 1993 para el Étoilé Carouge de Suiza, filial del Servette, en Segunda División. Más tarde, al volver a Argentina, jugó en Rivadavia de Necochea y General Belgrano de Santa Rosa, La Pampa. En 1995 volvió al fútbol de AFA al fichar para Defensores de Belgrano y finalizó su carrera en 1997 en Juventud Antoniana de Salta.

Quizás un común denominador de grandes figuras en inferiores, con pasado por selecciones nacionales juveniles, pero que no logran asentarse en la máxima categoría de nuestro fútbol.

(Publicado originalmente en «¿Te Acordás Bicho?«)

Milan 1 – Boca 1 (2009)

milan1boca1_2009

Veinticuatro horas después de la derrota 2 a 1 contra el Manchester United, Basile tuvo que rearmar la tropa para hacer un buen papel en la definición por el tercer y cuarto puesto de la Audi Cup 2009. El Allianz Arena de Munich fue escenario entonces, ese 30 de julio de 2009, de un choque de planetas entre el Milan de Ronaldinho y Pirlo frente al Boca de Gunino y Paletta. Visto así, escalofriante (?).

Pasa que Alfio tuvo que mechar y bastante, no sólo por el partido contra los ingleses sino para tratar de que la pretemporada no comenzara con lesionados. Por eso, tuvo los huevos grandes como una casa y puso en cancha a Pato Abbondanzieri, Gunino, Paletta, Sauro, Krupoviesa, Pochi Chávez, Forlín, Marino, Gaitán, Mouche y Viatri. Cuando las placas de la tevé mostraron las formaciones una al lado de la otra, más de un hincha se habrá encomendado a todos los santos.

Y la cosa arrancó, obviamente, mal. Antes de la media hora Boca perdía sólo 1 a 0 gracias a un par de apariciones importantes de Abbondanzieri. Era evidente que la cosa así no funcaba. Para el segundo tiempo y tratando de evitar el último puesto, Basile quemó las naves y mandó todo su plan al tacho. Entraron Insúa, Battaglia, Riquelme, Palermo y Medel. Ojo que también ingresó Fabián Monzón. Recién ahí Boca ganó posesión de pelota, levantó bastante el nivel y se adelantó varios metros en el campo de juego. Atenti, que el Milan tuvo más contras bravas bien salvadas por el Pato. El tema es que no pudo liquidar el encuentro y cuando faltaban tres minutos, Viatri conectó un centro y puso el 1 a 1 final que llevó la definición a los penales. Tal como habÌa pasado en Japón seis años antes.

Definición que Boca ganó 4 a 3 alcanzando finalmente el tercer puesto y luego de que Abbondanzieri confirmara su buen partido, le ataje los penales de Pirlo y Alexandre Pato y se disfrazase nuevamente de cuco de los tanos.

Chau a la descendencia

Se terminaban los 80’s y Alberto Tarantini le decía adiós al fútbol. Fue así como agarró los botines, ató un cordón al otro y se los puso alrededor del cuello, lugar común del jugador en retirada. Lo que nunca contempló el Conejo fue la posibilidad de ahorcarse ante un mal movimiento, como finalmente ocurrió.

Por suerte para él unos instantes después del accidente llegó un médico que le salvó la vida…con unas sabias palabras: «bajá esos pantalones, dale un respiro a los huevos».

Racing con camisetas distintas 1991

Se supo desde siempre que Cosme Zaccanti era un distinto, quizás por eso llegó a jugar en la Primera de Racing con una camiseta diferente a la de su compañero, un tal Ruben Paz. A simple vista las casacas son iguales, pero una tiene escudo y la otra no. Una tiene el bastón central blanco y la otra celeste. Uno es un grande de la Baldosa, el otro un uruguayito que le pegaba más o menos bien (?).

(Gracias a Eugenio)

Bonhoff Fabián

Fabián Eduardo Bonhoff

Promesa surgida en Newell’s Old Boys que pese a los buenos augurios que cargaba desde inferiores no pudo consolidarse en la Primera División de nuestro fútbol, teniendo que emigrar al mercado europeo, donde tampoco fue gran cosa.

Debutó como marcador central en La Lepra allá por 1986, pero enseguida lo prestaron a Huracán de Parque Patricios (1987/88) para que se curtiera en el Nacional B. Allí convivió junto a Pedro Fóppoli, Hebert Birriel, Carlos Torino y Ariel Paolorossi, entre otros, pero apenas pudo disputar 10 encuentros, en los que llegó a marcar 1 tanto.

Volvió a Newell’s (1988/89) pero apenas pudo agregar otro match a su legajo. En busca de una posibilidad economica más grande, marchó al Viejo Continente para sumarse al Castellón, conjunto español del ascenso que también contaba con el experimentado Luis Mario Cabrera. En su temporada inicial Bonhoff fue titular, marcó 2 goles y logró subir a Primera. Todo un éxito. Quizás el único de su efímera carrera.

En la máxima división del país ibérico, claro, la cosa no fue tan sencilla. No sostuvo su puesto en la defensa (apenas 11 encuentros desde el arranque) y a pesar de que el equipo logró el objetivo de mantenerse, al comenzar la temporada 1990/91 debió buscar nuevos horizontes. El Palamós lo cobijó en Segunda, donde terminó zafando del descenso por diferencia de 1 punto. Casi casi.

Tras varios años en los que no supimos nada de él (ojo, tampoco es que lo buscábamos todos los días), en junio de 2010 reapareció en los medios cuando fue convocado por la dirigencia de Newell’s para la inauguración de un complejo de canchas de césped sintético. Sintético, sí, como su andar en el fútbol.

En el Mar del Plata Blog Day

En un par de semanas En Una Baldosa estará participando de la 5º edición del Mar del Plata Blog Day, un encuentro anual donde se debate sobre diferentes temas del mundo de los weblogs, entre distintos especialistas de internet, profesionales de la comunicación, empresarios, docentes y público en general.

¿Qué haremos nosotros ahí? Ni la más puta idea. Vamos a estar hablando, en caracter de crédito local (?), sobre el origen del sitio, los casos más emblemáticos de baldoseros y la interacción con las redes sociales.

La cita es el sábado 27 de agosto en el Complejo La Cuadrada (9 de Julio 2737) de Mar del Plata. Arranca la cosa a las 9:30 y nosotros vamos a estar a partir de las 11:50, justito a la hora que empieza a agarrar el hambre (?). Se pueden anotar de forma gratuita en este link. Vayan, los esperamos, de verdad.