
Luiz Alberto da Silva Oliveira (Luiz Alberto)
Llegó en el mayor de los anonimatos para tapar los baches de una defensa que hacía agua por todos lados. Su arribo generó desconfianza. Y no era para menos. Su edad (32 años), los pasos en falso de Jorginho Paulista y Baiano por la línea de fondo de La Bombonera y la inactividad que cargaba luego de su polémica salida de Fluminense hacían presagiar que se trataría de otro defensor brasileño, con cierto currículum en su país, pero incapaz de vestir la camiseta de Boca Juniors en un momento complicado.
Para colmo, apenas llegó a comienzos de febrero de 2010, en su primera práctica se vio exigido físicamente y solo aguantó 20 minutos. «Ese día me desperté a las 6 y no desayuné, tenía que sacarme sangre apenas llegaba al país. Viajé en avión cuatro horas y me fui directo al consulado. Estuve dos o tres horas de pie, sin comer nada… Y llegué acá, practiqué…», comentó dos semanas después, antes del choque ante Estudiantes, que marcaría su debut. El 26 de febrero de 2010 fue titular en La Bombonera y no desentonó.
Parecía que finalmente Luiz Alberto era el que iba a terminar con ese karma de los defensores brasileños en el Xeneize, pero no. Contra Vélez (4-4) y Racing (1-2) cometió varios errores que Boca pagó caro. El 0-3 ante Tigre en Victoria fue uno de sus partidos más flojos y el principio del fin.
Se destacó en el Superclásico (2-0, con goles del chileno Gary Medel), en el que formó la dupla de zagueros con el colombiano Breyner Bonilla. Pero después llegó el golpe de gracia. Sendas derrotas ante los posteriormente descendidos Chacarita (1-4) y Rosario Central (1-2) sellaron el fin prematuro de la estadía de Luiz Alberto en Argentina. Fueron suficientes 7 partidos con la camiseta del Xeneize para que, el 19 de abril, dos meses después de su llegada, rescindiera el contrato.
Había debutado a los 16 años en la primera de Flamengo (1993 a 2000), donde jugó 166 partidos y convirtió 5 goles, antes de partir al Viejo Continente. En Europa defendió los colores del Saint Ettiene francés (2000/2001) y la Real Sociedad española (2001/2002 y 2004/2005). En su país, además, vistió las camisetas de Internacional (2002), Atlético Mineiro (2003/2004), Santos (2005/2006) y Fluminense (2007 a 2009).
Incluso, la historia de Luiz Alberto guarda un capítulo con la selección brasileña. Fue en la Copa Confederaciones de 1999, disputada en México (que se quedó con el título al derrotar en la final a la verdeamarelha) donde, dirigido por Vanderlei Luxmburgo, compartió plantel con Dida, Ronaldinho Gaúcho, Alex, Marcos, Flávio Conceição, Zé Roberto y Vampeta, entre otros.
Hace algunos meses fue entrevistado por el sitio GloboEsporte y recordó su experiencia en el fútbol argentino. “Fui con muchas ganas de jugar y demostrar que había sido injusta mi salida del Fluminense. Quería dar vuelta la mala imágen que había dejado, pero no sabía lo que pasaba internamente en el club y en el grupo. Pensé: Argentina, Boca y fui. El equipo estaba dividido, había problemas con los directivos y las cosas no andaban bien en el torneo local. Llegué en el peor momento de la historia y las cosas salieron mal. Jugué con tipos que ya habían ganado todo, que hicieron historia, pero ya no tenían ese hambre de gloria. No esperé a terminar mi contrato y faltando una semana pedí para volver a Brasil con mi familia».
Por estos días, espera una oferta para volver al fútbol, mientras divide sus días administrando un taller mecánico y un club, ambos en Niterói, en la región metropolitana de Río de Janeiro.







