
El drama de vivir sin fútbol en el receso que se produce entre un campeonato y otro provoca que la gente ingrese en estado desesperante y apele a cualquier espectáculo deportivo que se parezca a un partido por los puntos, así sea una copa de verano o el showbol, para tratar de saciar su sed.
En ese contexto surgieron en la Argentina, allá por mediados de los 90’s, los torneos amistosos con encuentros de 45 minutos. ¿Lo qué? Sí, jornadas futboleras con al menos 3 equipos que intentaban ganarse la gloria (?) en partidos de un sólo tiempo.
La extraña modalidad, supuestamente importada de Europa, tenía otras características inusuales, además de la escasa duración del juego. En caso de igualdad, los equipos definían el match con ¡tiros desde el córner! Sin arquero, claro.
La empresa Telemarket organizó en 1993 la Copa Libertad en la cancha de Huracán. Con transmisión de Canal 9, el domingo 17 de enero de ese año se enfrentaron Nacional de Montevideo, Newell’s y el club local.
Aquí el detalle gracias a la colaboración del periodista Diego Jolodovsky:
Huracán 0 – Nacional 1 (8′ José García)
Newell’s 0 – Nacional 0
Huracán 1 – Newell’s 3 (39′ Leiga / 13′ Mendoza, 28′ Pochettino y 36′ Ruffini).
Definición por córners:
Para Nacional: José García y Vidal González (arriba del travesaño), Wilson Núñez (gol).
Para Newell’s: Zamora (pegó en el palo), Llop (arriba del travesaño) y Saldaña (no convirtió).
Los uruguayos ganaron el torneo por goles olímpicos. El único que convirtió con un remate desde el tiro de esquina fue Wilson Núñez, delantero que en Argentina jugó para Mandiyú y Deportivo Español.
Estadio: Tomás A. Ducó
Público: 2000 espectadores.
Al año siguiente, la empresa que organizaba (y que sigue organizando) los torneos veraniegos decidió rajarse de Mar del Plata y llevar el fútbol a Mendoza. Así fue como la ciudad costera se quedó sin uno de sus atractivos y tuvo que recurrir a un triangular con partidos de 45 minutos. El Gráfico, en aquel febrero de 1994, publicó lo siguiente:

El mini torneo entre Alvarado, Yokohama de Japón y Newell’s, fue ganado por los marplatenses, que bajo el mando de Menotti se preparaban para uno de los mayores fiascos de su historia.

Los Leprosos, mientras tanto, ya parecían experimentados en la materia y provocaban entusiasmo. Y no sólo por su gran tirador de córners, Julio Zamora, sino también por Diego Maradona, jugador que pese a integrar el plantel jamás se presentó al triangular ni al amistoso ante Vasco Da Gama unos días antes (foto), en lo que fue el inicio de la famosa desaparición pública que terminó con los balinazos en la quinta de Moreno. Pero esa es otra historia.
Los torneos con partidos de 45 minutos y definición desde el córner en caso de empate, pasaron a mejor vida y casi nadie los extraña. Pero qué bien vendrían en épocas de pretemporada.