Larrachado Luis

Luis Horacio Larrachado

Prometedor puntero de las inferiores de Racing Club que no supo afianzarse en la Primera División por varios motivos. Uno de ellos, sin dudas, fue la situación deportiva e institucional de La Academia, factor que se ha reiterado en los últimos tiempos, al punto de transformarse en la excusa más fácil, y también más creíble, para cualquier estrella no consumada del cuadro de Avellaneda.

Otra causa de su no consagración fue la nula eficacia a la hora de convertir. Entre 1982 y 1983 disputó 31 encuentros y no hizo goles. Aunque vale aclarar que su función era la de desbordar, por izquierda o por derecha, para centrear una buena bocha al 9 de turno. Su última función en Primera A fue triste, ya que fue titular en el último partido de un Racing ya descendido que no pudo hacerle frente al Independiente que ganó 2 a 0 y se consagró campeón.

En 1984, según señala el blog Historia del Fútbol Marplatense, se fue a San Lorenzo de la Ciudad Feliz, junto a Juan Carlos Zubczuck, Marcos Leiva y Roberto Scalise, y compartió el plantel con un catamarqueño llamado Yasushi Kawakami. No, mentira, era japonés.

Un año más tarde recaló en El Porvenir y no sería su último conjunto de la segunda categoría, porque en la temporada 1990/91 vistió los colores de Defensa y Justicia. Para decorar su trayectoria, añadió instituciones de Costa Rica y Guatemala.

En ese último país, además de haber actuado en el Xelajú, años más tarde volvió a dar la nota cuando vendió un poco de humo mientras representaba al ignoto futbolista Eddy Recinos: “En este momento estoy realizando un trabajo especial en el campeonato Mundial Sub 20, por lo que al concluir me pondré en contacto con la dirigencia de Municipal, para analizar las posibilidades que existen. La idea es traerlo a préstamo para mostrarlo en la Argentina y, luego, de acuerdo con el rendimiento que muestre, tratar de ubicarlo en otro lugar, porque en la empresa que trabajo nos interesamos en llevar jugadores a Europa“. Las declaraciones fueron realizadas en el 2001. ¿Alguien tiene noticias?

Olivera Gabriel

Gabriel Sergio Olivera

Volante que integró el plantel de San Lorenzo en la temporada 1992/93 sin que nadie lo advirtiera. El chabón se peinó lo mejor que pudo y puso cara de “soy jugador de Primera División, no me tengo que reir” para salir en la clásica foto anual, justo debajo de los arqueros del Ciclón.

El cuero sólo le dio para eso. Sin más experiencia que entrenamientos con los grandes y algunos partidos no oficiales, deambuló por el ascenso en busca de una segunda oportunidad en la elite…que nunca tendría. Además de haber pasado por el Deportivo Armenio, vistió las casacas de Defensa y Justicia (1993/94), Tristán Suárez (1996/97 y 2000/01), Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia (1996/97), Defensores de Belgrano (1998 a 2000) y Atlanta (2001/02).

Su última imagen en el Bohemio no fue la mejor. El equipo, que contaba con valores como Bernardo Negro Luqui, Cristian Pellerano y Diego Katip, se había armado para salir campeón y terminó vigésimo en el torneo de la Primera B.

Pese a haber convertido tres goles, Olivera se fue mal, reclamando su dinero y apretado por la barra, según señaló en su momento el Diario Olé. No sabemos si cobró todo lo que le adeudaban, pero al menos se debe haber llevado el recuerdo de un afectuoso saludo de Roberto Besasso y una buena ducha con Bazán Vera.

2008, el año que se nos fue

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Nos pasaron muchas buenas en los últimos 12 meses. Inauguramos secciones (1,2,3,4,5), le abrimos la puerta a los años 80’s, fuimos homenajeados y luego recomendados por El Gráfico, Gantman nos definió como el blog más mordaz (?), cumplimos años y cambiamos el diseño, organizamos un exitoso encuentro baldosero, el foro tomó vida propia y también armó sus partidos, hablamos con Kurt Lutman, el Pirata Czornomaz, Juan Manuel Suligoy y el Cabezón Allegue; nos alegramos por la publicación del libro de nuestros hermanos bestiaristas, conocimos los labios de mau_19 (?), vimos la remera de la baldosa en todas partes del Mundo y terminamos con una encuesta anual.

Pero entre tantas alegrías hubo un hecho negativo que nos conmovió, nos paralizó y nos partió el año a la mitad. La muerte de Darío Dubois, como se imaginarán, no nos pasó por el costado. Por haberlo conocido, quizás, o simplemente por haber leído, escuchado y admirado sus locuras dentro y fuera de la cancha, es que su pérdida nos duele. Es una manera muy chota de cerrar el post y el año, pero no podíamos olvidarnos de él.

Gracias por todo, amigos lectores. Nos seguiremos viendo en el 2009.

Talleres 1 – Milan 1 (1979)

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No fue por mera casualidad que se hayan enfrentado. En ese momento Talleres de Córdoba era uno de los mejores equipos y lo demostraba en el plano local y nacional. El 23 de mayo de 1979 los albiazules recibieron al Milan, en el marco del cuadrangular denominado Copa de Campeones de la que también participaron Boca y River. Los de la Docta, que ese año obtuvieron el título oficial de Córdoba por sexta vez consecutiva, le sacaron un empate a los europeos, que contaban en sus filas con jugadores de la talla de Baresi y Rivera. El gol tano lo marcó Novellino, mientras que el Hacha Ludueña igualó para la T.

Racing parchada 2002

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Tras finalizar la recordada temporada 2001/2002 en la que se pudo consagrar campeón de un torneo corto, Racing Club encaró una etapa de cartonerización gracias a la nefasta labor de Blanquiceleste, la empresa que lo gerenciaba. El plan de desmantelamiento incluía también la compra de jugadores de medio pelo y otros despropósitos que se reflejaron, por ejemplo, en la indumentaria de los jugadores.

La Academia hizo una gira por Norteamérica y disputó las primeras fechas del Apertura 2002 con una camiseta que, de lejos, parecía la misma que venía utilizando. De cerca, claro, las cosas eran diferentes. Ya sin Sky como sponsor, la gente de Topper optó por poner un parche celeste que subrayaba la palabra RACING.

Los laterales de la pilcha pasaban de ser celestes a blancos. En uno de los hombros, además, se recordaba con un logo el título recientemente conseguido. Como si fuera poco, la versión invernal de la casaca era aún más fea porque las mangas parecían estar confeccionadas con otra tela que nada tenía que ver con el diseño. ¡Horrible!

(Gracias Filsan)