Toninho a River 1993

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A mediados de 1993, antes del comienzo del Apertura para ser más exactos, desembarcó en Núñez el brasileño Toninho. Que no era Cerezo, pero para no ser menos, su incorporación a River también fue fallida.

El Bíblico, tal como lo apodaban, hasta entrenó dos veces con el plantel profesional millonario. Pero no lo convenció del todo a un Passarella que, antes de bajarle definitivamente el pulgar, le ofreció extender la prueba para poder medirlo mejor.

Y el brazuca no sólo se ofendió sino que le saltó la térmica: «..yo no estoy para hacer pruebas en ninguna parte. Mis goles son suficientes para firmar cualquier contrato…». Bueno, evidentemente, no.

Cardona Pedro

Pedro Cardona

Enganche salteño que allá por el 2006 amagó con hacerse un lugar en la Primera División de nuestro país, pero terminó ofreciendo su talento en campeonatos de menor relevancia, bien lejos de las grandes luces.

Llegado a las inferiores de Quilmes desde Tartagal, debutó oficialmente en la primera fecha del Clausura 2006, cuando ingresó por Miguel Caneo en la derrota 2 a 0 ante Newell’s, en Rosario. Lo curioso es que no volvió a tener una chance hasta la duodécima jornada, cuando volvió a entrar por el pollo de Bianchi y anotó el único gol de su carrera en la victoria 3 a 1 frente a Instituto.

Después de su estreno en el arco rival, Chiche Sosa le dio la titularidad en el siguiente partido, contra San Lorenzo, y varios encuentros más de ese campeonato. Ya para el Apertura de ese mismo año, no fue tenido en cuenta por Mario Gómez y sólo sumo 2 participaciones bajo la tutela del DT interino José María Martínez.

Con 9 partidos en la máxima categoría y 22 años, estaba preparado para dar el salto…aunque no se sabía bien hacia dónde. Tras firmar un convenio de cesión de juveniles, los dirigentes del Cervecero quisieron prestarlo a El Porvenir, pero Pedrito se negó y prefirió seguir entrenando en su club para recuperar terreno. La jugada le salió mal, porque no logró oportunidades concretas de demostrar su capacidad y recién en 2008 terminó aceptando las condiciones que antes había despreciado.

Así fue como disputó sólo 10 partidos con el equipo de Gerli en la Primera C y a mitad de año, cuando debía volver a Quilmes, le dieron la libertad de acción. Enseguida se marchó a Pedro Juan Caballero, la localidad paraguaya donde se ubica el club 2 de Mayo, pero fue al banco casi siempre en el equipo donde jugaba el ex Boca, Christian Jara Lunghi.

La semana pasada nos enteramos que se probó en Colegiales y fue figura en un amistoso en el que El Tricolor hizo 6 goles. La verdad, nos ilusionamos un poco, pero después nos comentaron que el rival había sido el combinado de libres del CEFAR. Por eso preferimos ser precavidos, no vaya a ser cosa que nos ilusionemos de más.

Simeone number one

cholomelina

Es un secreto a voces en el mundo del fútbol. Algunos ex jugadores se enteraron de la existencia de esta sección y ahora hacen todo lo posible para aparecer en ella. El Flaco Lamadrid, Walter Fernández, Diego Latorre, el Turco Mohamed y Fernando Gamboa, entre otros, luchan encarnizadamente para convertirse en el símbolo de Malvestitti.

Algunos recurren a poderosas armas, como los scánners, que permiten revivir fotos viejas para luego ser enviadas por e-mail. Otros protagonistas, menos familiarizados con la tecnología, descansan el hecho de saber que muchas de sus más despreciables imágenes inundan las páginas de antiguas publicaciones que son material de consulta para el staff de En Una Baldosa.

Pero nadie va tan lejos como el Cholo Simeone, que aún teniendo banca en el archivo histórico, sigue engrosando su mala reputación con vestimentas actuales. Para que quede bien claro que, ser un verdadero Malvestitti, no tiene nada que ver con el tiempo.

Newell’s variantes de escudos 1990/91

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El recordado equipo de Newell’s de la temporada 1990/91 también dejo un regalo para esta sección, aunque cueste recordarlo. Es cierto, el detalle no era fácilmente detectable desde la tribuna y tampoco desde la pantalla del televisor. Pero si observamos la foto nos vamos a dar cuenta de las diferentes variantes de camisetas que, accidentalmente o no, utlizaron los jugadores en un mismo partido. Gamboa y Ruffini visten lo que, entendemos, debía ser la casaca original, con el escudo y el trefoil de adidas sobre la mitad roja. Pochettino, en cambio, tiene un escudo alternativo que no incluye el color negro. Boldrini, un tanto desprolijo, no sólo posee la insignia del club borroneada, sino que además muestra el logo de la marca alemana semi destruído. El barbado Darío Franco, para completar, no luce escudo. Lo que puede llegar a hacer un mal lavado…o una cábala de campeón.