
Gustavo Hernán Scolari
La formación más baldosera de la historia de Boca Juniors salió a la cancha el 12 de agosto de 1997, cuando le tocó enfrentar a Gimnasia de Jujuy en la Tacita de Plata. Aquel día el Xeneize dirigido interinamente por Esteban Pogany alineó a Sandro Guzmán, Carlos Zapella, Walter del Río, Aníbal Matellán y Germán Gallo; Raúl Peralta, Diego Cagna, Luis Calvo, Rubén Cantero, Suchard Ruiz y Pedro González. Otros jugadores como Ariel Rosada, Diego Herrera y nuestro homenajeado, también ingresaron durante el transcurso del 0 a 0 frente al Lobo jujeño.
Scolari reemplazó a Peralta y alcanzó a disputar sus primeros y últimos 30 minutos que, analizándolos a la distancia, no le sirvieron de mucho porque no volvió a jugar un partido de Primera División. ¿Y del ascenso? Parece que tampoco.
Dicen que llegó a integrar el banco de suplentes de Atlanta, pero no debutó con la camiseta del Bohemio. También se comenta, aunque los grandes medios intentan ocultar esa información, que estuvo jugando en una liga under de nivel incalificable.
Su nombre escrito en un plantel de panzones nos lleva a pensar que sigue dándole a la pelota en torneos empresariales, donde seguramente no faltará la oportunidad de contarle a sus compañeros que actuó en Boca. Y ante la lógica pregunta «¿Y con quién jugaste?«, la respuesta «Cagna y Matellán» debe ganar por varios cuerpos de ventaja sobre «Zapella y Gallo«.
(Gracias Cazador)