Estévez al Liverpool 1999

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El novedoso período de quiebra obligaba a Racing a liquidar lo poco que tenía. Los jugadores de las inferiores que tenían pocos partidos en Primera partían a lugares insospechados. Uno de esos casos fue el de Maxi Estévez, que en enero de 1999 se fue a triunfar a la Premier League y le dijo a Olé antes de partir: «Estoy cumpliendo el sueño de todo jugador, que es irse a Europa. Más a Inglaterra y a un club grande como Liverpool. Estoy muy contento».

La oferta de 1.800.000 dólares limpios para el club dejaba satisfecho a Daniel Lalín y también al jugador, que tenía entre manos la posibilidad de luchar un puesto con Michael Owen, Robbie Fowler y el alemán Karl Heinz Riedle.

Tras unos días de espera, comenzó a circular la versión de que en realidad el jugador estaba a prueba junto a Gastón Pezzutti y que la contratación de ambos estaba supeditada al rendimiento futbolístico. Luego se dijo que los ingleses sólo querían abonar 1.500.000 dólares por el delantero y que la síndico Liliana Ripoll se opuso a la venta.
En fin. El pase se cayó y Estévez volvió a La Academia.

Para cortarse las venas…con una sevillana

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Ya sabemos que al Diego le perdonaban (y le siguen perdonando) cualquier cosa. Pero, ¿nadie le dijo que no hacía falta vestirse íntegramente de lunares? Para quedar bien con la gente de Sevilla hubiese alcanzado con estar más o menos flaco y rendir aceptablemente de la cancha. Pero no, Maradona eligió mutar en una bailarina andaluza y así se mostró ante el Mundo, junto a la pobre Claudia, que no era más que una simple víctima de los lujos del Diez.

Independiente 2003

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Con Luis Islas prolongando su carrera innnecesariamente, Cristian Castillo robando con los antecedentes y Damián Manso eternamente a punto de explotar, Independiente arrancó el segundo semestre de 2003 con la ilusión de ganar el Apertura o la Sudamericana.
No sólo no obtuvo título alguno, sino que además los malos resultado se devoraron a dos entrenadores que hoy son mal recordados en Avellaneda: Oscar Ruggeri y Osvaldo Chiche Sosa.

Colaboraron en ese proyecto fallido (15° en el torneo local y eliminado rápidamente por River en la Copa) jugadores como Cristian Tavio, Félix Benito, Pablo Brandán, Hernán Vigna, Emiliano Dudar, Diego Castagno Suárez, Rafael Olarra, José Luis Calderón, Daniel Quinteros, Hugo Morales, Damián Manso, Bruno Marioni, Lucas Molina, Matías Villavicencio, Emanuel Rivas, Juan Carlos Tissera, Damián Albil, Hernán Franco, Christian Giménez, Leonel Ríos, Raúl Damiani, Jeremías Caggiano, Cristian Zurita, Maxi Ayala, Brian Robert, Yair Rodríguez y Pablo Torres.

Musladini Hugo

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Hugo Daniel Musladini

Hay cosas contra las que no se puede luchar, son más fuertes que el ser humano. Es así, para todos, obviamente dependiendo de algunas diferencias lógicas de acuerdo a la actividad que se desarrolle. Naturalmente, los futbolistas no escapan a ello. El caso del jugador sobre el que versa este post, es una clara muestra al respecto.

Ser designado por César Luis Menotti como «El pichón de Passarella«; que la primera entrevista importante que se le hizo haya sido publicada en la última página de El Gráfico (edición 3517 del 3 de marzo de 1987); ser defensor en el Boca de los 80’s; y no ser un dotado técnicamente, fue un cóctel demasiado explosivo para el pobre Hugo Daniel Musladini.

No son demasiados los recuerdos que tengo de Musladini, es de esos jugadores de los cuales uno se acuerda más el nombre que de su desempeño en los campos de juego. Sí recuerdo una jugada en particular en un River-Boca; un centro bajo desde la derecha que Huguito quiso rechazar de cabeza, pero haciéndolo hacia abajo, por lo que la pelota picó ahí mismo y le quedó regalada a Antonio Alzamendi quien convirtió ante un atónito Hugo Gatti.

Era un central de buen físico, pero bastante tosco, una versión rústica de Jorge Higuaín, con lo que ello implica (y sin el gol del Pipa). Fue parte de la Supercopa que los xeneizes ganaron en 1989, pero en todos los partidos estuvo sentado en el banco de suplentes.

Su carrera en un punto es un misterio, con varios períodos sobre los que no hay datos. Debutó en Boca en 1986, estuvo un año en San Martín de Tucumán (1988/89 en Primera), volvió a Boca por poco tiempo (1989/90) y luego apareció en Alvarado de Mar del Plata (1994) para disputar el torneo Regional, gozando evidentemente, aún a esa altura, del favor del Flaco Menotti, quien era la cabeza de un proyecto que fracasó en la empresa de llevar a un equipo marplatense al Nacional B.

Según el Bestiario del Balón, pasó por el Independiente Santa Fe de Colombia, donde a juzgar por el post y los comentarios, no dejó un gran recuerdo.

Pep

Publicado originalmente en el buen blog Fútbol Ochentoso, que lamentablemente anunció su cierre (¿definitivo?) hace unas semanas.