
Darío Javier Pranich
No es difícil darse cuenta de que la carrera de este futbolista surgido en Huracán se vio perjudicada, en gran parte, por la pésima época deportiva e institucional en la que le tocó debutar. Ponerse la camiseta del Globo en la temporada 2002/03 fue, para la mayoría, un certificado de defunción sin firmar. Algunos tardaron más y otros menos, pero casi todos terminaron sellando el acuerdo con la baldoseridad eterna.
La aparición de Pranich se produjo en la novena fecha del Apertura ’02, cuando fue titular en un partido ante Talleres, en Córdoba, beneficiado por una lesión de Rodolfo Graieb. Ese día el club de Parque Patricios se comió 5 y el homenajeado, que formó defensa con Morquio, Lobos y Lavallén, fue reemplazado por Pablo Monsalvo a los 32 minutos del segundo tiempo.
Después sumaría otros 9 partidos con los quemeros, compartiendo cancha con valores como Sebastián Caramelo Lipo, Diego Cochas, Ramón Antonio Ortíz, Juan Carlos Padra, Sergio Comba, Juan Zalazar, Francisco López Rojas, Ramón Pedro Ortíz, Edson Uribe y Mariano «le dije a Pusineri que quemó Kheyvis» Andújar, entre otros.
Con el descenso consumado no le quedó otra que masticarse 6 meses de espera, porque no fue tenido en cuenta, y recién a comienzos de 2004 le aflojaron la soga para que se distrajera en Huracán de Comodoro Rivadavia y Temperley. Retornó al Globo en el inicio de 2005 pero otra vez lo colgaron y penó hasta mitad de año, cuando pasó a préstamo a Defensores de Belgrano junto a Claudio Guerra.
Tras una temporada negativa, fue noticia en agosto de 2006 cuando, ya en libertad de acción, inhibió a su club de origen junto a Pozo, Monsalvo, Daniel García, Pardal, Bazán, Sartori, Marini, Ciavarelli, Bontemps, Andersen, Garipe, Godoy, Hirsig, Kobistyj, Lobos, Mazzuco y Ávalos.
Con escaso rodaje ya que parecía no conformar en ningún lugar, tomó la decisión más acertada cuando se fue a Corrientes y se incorporó al mítico Textil Mandiyú. Allí se dio el lujo de vestir la bonita camiseta algodonera y además de compartir vestuarios con el gran Julio Marinilli, disputó más de cuatro partidos seguidos y hasta lo hizo como volante central, mostrando una faceta que ocultaba desde inferiores. Ahora no sabemos dónde se metió, pero si sigue a este ritmo en cualquier momento hace un gol a favor, porque los pocos que tiene fueron en contra.