Nicolás Raúl Furlanetto
Dentro del catálogo de frases hechas se acostumbra a decir, entre otras tantas mentiras, que lo bueno dura poco. Claro que como decía Tu Sam (todo un visionario), puede fallar, y eso en el fútbol pasa muy a menudo.
Nicolás Furlanetto nació el 24 de enero de 1985 en Santa Fe y varios años después entendió que lo suyo sería el fútbol. Así, previo paso por la Escuela Ernesto Duchini, este delantero armó el bolsito, se despidió de sus afectos y se tomó el micro a Capital Federal, para sumarse a las divisiones inferiores de Boca Juniors. Después de ver poca acción en la novena xeneize, agarró sus cosas y se fue a la ciudad de las diagonales.
Gimnasia y Esgrima La Plata lo cobijó entre sus filas y en el verano de 2003, Carlos Ramacciotti le cumplió el sueño de participar de una pretemporada con el plantel profesional, junto a otros pibes que pintaban bien como Marcos Cuculicchio, el Mariscal Juan Di Bartolo, Juan Gabriel Figueroa, Derlis Florentín, José Manuel Hollender, Maximiliano Kondratiuk y Agustín Rando, entre otros.
En el torneo Clausura de aquel año debutó oficialmente entre los grandes. Fue el 21 de febrero en la segunda fecha, ante Independiente, en la goleada a favor del Tripero por 3 a 0. Unos pocos minutos (13) diseminados en 3 partidos (a la semana de su debut dijo presente en el 0-4 ante Central, y en la última jornada se despidió en un 0-0 ante Arsenal) durante una irregular campaña del Lobo fueron el premio al esfuerzo y la perseverancia, pero no le permitieron demostrar nada de su presunto potencial (si es que tenía).
Durante las siguientes tres temporadas tuvo que conformarse con actuar cada muerte de obispo en Reserva (su tarde de gloria fue cuando le marcó 2 tantos a Racing) y Cuarta, hasta que a mediados de 2006 quedó libre. A comienzos de 2007 se incorporó a Cruz del Sur de Bariloche, para disputar el Torneo Argentino B. Pero la suerte no acompañó, jugó poco, mal y rápidamente le rescindieron el contrato.
Se desconoce a qué se dedica por estos días.







