
Desprolija maniobra la de Jaime Castrillón, volante colombiano que en enero de 2008 llegó a Arsenal de Sarandí proveniente de Independiente Medellín. Con pocas horas en suelo argentino, declaró ante la prensa: «Estoy motivado, me recibieron muy bien, los muchachos y el técnico. Ojalá que pueda marcar muchos goles y cumplir con los objetivos«. Lo extraño fue que luego de tres prácticas con el conjunto del Viaducto, un buen día desapareció del país. Nadie fue advertido de la huída, a tal punto que los dirigentes se enteraron cuando llamaron al hotel preocupados por su faltazo al entrenamiento. Inmediatamente, el técnico Gustavo Alfaro se quejó: «Lo que hizo Castrillón es una falta de respeto. Arsenal tenía la plata para depositar el porcentaje del pase, pero de la noche a la mañana el jugador desapareció«. Se dijo en su momento que se había ido para arreglar su transferencia al fútbol alemán. Lo cierto es que regresó a Medellín y aún continúa en Independiente.
Juan Pordiosero







