
Herbert «Schneckerl» Prohaska. Volante austríaco. Jugó desde 1972 y a 1989.

Herbert «Schneckerl» Prohaska. Volante austríaco. Jugó desde 1972 y a 1989.

Raúl Marino Zalazar (El Oreja)
Llegado a Argentinos Juniors con edad de Sexta División desde su Córdoba Natal, este potente delantero surgido del Club Las Palmas de la provincia mediterránea hizo sus primeras armas en un contexto no tan agradable.
En el epílogo del Clausura 2002, la despedida del Bichitos Colorados de la divisional de privilegio lo hizo debutar junto a otras promesas como Pablo Aurrecochea, José María Belforti y Nicolás Pisano en el encuentro final ante Lanús. Ya en el Nacional B, Ricardo Rezza confió en él para que integrar el banco de suplentes e ingresar en 2 partidos -San Martín de San Juan y Los Andes-, totalizando nada más que 4 minutos, más los descuentos pertinentes.
Luego de un cambio de dirección técnica, no tuvo oportunidades con Ricardo Gareca y al finalizar la temporada 2002/03 decidió buscar mejores horizontes. Fichó para El Porvenir, donde no tuvo demasiadas chances de mostrarse, aunque señaló algunos goles. Permaneció allí un año y medio, para recalar en el amanecer del 2005 en Talleres de Remedios de Escalada. Allí tuvo buenos desempeños, pero a fines del Clausura se mudó un poco más al sur para jugar en Brown de Adrogué. Media temporada en su cuarto equipo, lo llevó a cambiar nuevamente de aire, pero esta vez decidió armar las valijas, siendo el norte su destino.
En 2006 jugó para Sportivo Patria de Formosa, que era parte del Torneo Argentino A pero a mediados de ese año se trasladó un poco más al centro del país para jugar en el primer campeón profesional de la historia de nuestro país: Gimnasia y Esgrima de Santa Fe.
Promediando el 2007 tomó rumbo desconocido pero lo volvimos a encontrar a principios de 2008, cuando nos enteramos de su fichaje para Alvarado de Mar del Plata. Sin embargo, algo salió mal, ya que no pasó la revisación médica y el Presidente del Torito, quizás abriendo el paraguas porque unos días antes habían incorporado a un delantero con problemas cardíacos, salió a declarar: «Parece ser (sic) que tiene un problema en un pulmón, y aunque no tenemos el diagnóstico definitivo, prácticamente está descartado, porque no estamos en condiciones de arriesgar«.
Cualquier información sobre su paradero futbolístico será agradecida.
Doctor_JR

En estos tiempos de híper profesionalismo (fingido, en la mayoría de los casos) uno se ha acostumbrado a que los equipos cambien de camiseta año tras año, o incluso en plazos más breves. Por esa razón es para destacar lo que sucedió con Quilmes durante su última estadía en Primera División. El Cervecero, lejos de cumplir con los parámetros impuestos por las marcas, se aferró a un modelo y lo siguió utilizando hasta las últimas consecuencias, incluso luego de haber presentado uno nuevo.
Después de haber disputado gran parte del Apertura 2003 con la casaca con la que había obtenido el ascenso, en noviembre de ese año presentó el diseño que se haría eterno. Simple, blanca con vivos azules y con el logo de Lotto en rojo, la indumentaria (foto 1) se siguió usando ininterrupidamente hasta el 5 de mayo de 2007, cuando salió a la luz el esperado recambio (foto 2). Pero no terminó ahí.
El 27 de mayo de 2007, apenas 3 semanas después de haber mostrado ante el mundo su novedosa pilcha y haber jugado varios partidos con ella, sacó del placard el viejo modelo en versión mangas largas (foto 3) y actuó en las fechas finales de su último torneo en Primera con el mismo diseño con el que, por ejemplo, había disputado la Libertadores de 2005. Recién en el nacional B se puso al día con la indumentaria.
Juan Pordiosero

Y seguimos con los archivos. Como siempre, acompañamos al programa Metro y Medio (Metro 95.1) en la reivindicación de la frase que patentó Diegote: Pelé debutó con un pibe. Ya habíamos presentado una prueba contundente, pero acá va otra para que se siga investigando hasta las últimas consecuencias. Gracias a Nacho Montivero, Sebastián Wainraich, Julieta Pink y Staff.
No tenemos el audio completo, pero algo alcanzamos a grabar:
[audio:http://www.enunabaldosa.com/audios/metroymedioabril08.mp3%5D
En Una Baldosa

Se copó el staff de Equipo Chico. El periodista Marcelo Gantman nos recomendó en el podcast deportivo de La Nación.com y nos definió como «el blog más mordaz«.
Pueden bajar el audio completo haciendo click acá o escuchar en nuestro reproductor el mencionado fragmento, donde se destaca el posteo de Diego Medina.
[audio:http://www.enunabaldosa.com/audios/podcastlanacion.mp3%5D
¡Gracias Equipo Chico!
En Una Baldosa

Anthony John Brown. Delantero inglés. Jugó entre 1963 y 1983.

Eduardo Juan Ramón Romani
Promesa del futbol santafesino que luego de integrar la Selección Juvenil de su provincia, tuvo la chance de actuar en la Primera División con los colores de Colón. En el Sabalero estuvo desde 1998 a 2000, pero sólo en su primera temporada le dieron la chance de disputar partidos oficiales. En total fueron 6 presentaciones, en las que le tocó jugar de movida y también desde el banco de los suplentes. Volante por derecha (en algunos medios también figura como defensor), llegó a cumplir la función de enganche bajo la dirección técnica de Osvaldo Piazza, ante las ausencias de Gastón Córdoba y Jairo Morales Santos.
Antes del Apertura 2000, lo transfirieron a Central Córdoba de Rosario y se tuvo que despedir de Bontemps, Segalla, Daniel Chafer, Nico Hernández y Joaquín Irigoytía. Lo último que supimos es que en 2001 estuvo a prueba en 9 de Julio, su tercer equipo en Rafaela, ya que había defendido las divisas de Atlético y Argentino Quilmes.
Juan Pordiosero

De niños acumulamos un bagaje de máximas que no siempre estuvieron cargadas con verdad. «No te tragues el chicle porque te vas a morir«, «no aceptes caramelos de extraños porque te van a raptar» y «no le digas Pantriste a Junior porque un día se va a calentar y te va a cagar a cuetazos«, eran frases que metían miedo y que cientos de veces escuchamos de padres, tíos, primos mayores, o simplemente de amigos que parecían estar un paso adelante.
En el potrero pasaba lo mismo. Mucho antes de saber que «dos cabezazos en el área son gol» y que «el primer palo es del arquero«, fuimos concientes de que estaba prohibido utilizar el balón como lugar de reposo. «No te sentés arriba de la pelota porque la vas a ovalar«, era el reto que nacía cada tanto de la boca de algún experimentado player barrial. Y nosotros acatábamos, aún desconociendo la rigurosidad de los dichos, porque jamás habíamos visto a un esférico tomar una forma extraña por su mala utilización. ¿Acaso las pelotas de rugby eran originariamente de fútbol? No había tiempo para analizar, sólo para asentir con la cabeza y sentarse en una piedra, en un tronco, o en el mismísimo suelo.

El doble mensaje
Lo que muchas veces hacía dudar de la veracidad de aquella advertencia era la admirable postura de algunos consagrados futbolistas, que desde las páginas de las revistas sonreían desafiantes, arriba de una número 5 y burlándose descaradamente de aquella recomendación. Y ahí surgía la pregunta: ¿Si fulanito se sienta en la pelota, por qué yo no puedo hacerlo? Pero también uno comprendía que los que lo hacían eran unos pocos, quizás los únicos valientes. O lo que era peor, tal vez no lo hacían por un exceso de agallas, sino más bien por su condición de profesionales. Teniendo tantos balones (y gratis) en un partido, no era tan comprometido elegir uno y sentársele arriba unos cinco segundos para sacarse una foto.

Bianchi, el Virrey en su trono
Es bastante común observar viejas formaciones de Vélez con Carlos Bianchi encima de la pelota. Lo hizo en los 70’s y mantuvo la postura hasta el último de sus días como jugador.

La ridiculez
Extremistas hay en todos los rubros. Queriendo innovar, el Chango Cárdenas y Hugo Curioni llegaron a arrodillarse arriba de la Pintier. Si buscaron patentar un estilo, estuvieron bastante lejos. Nadie les dio pelota.
Juan Pordiosero