Sánchez 2008

 

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El 27 de enero de 2008, en Riazor, Deportivo La Coruña recibía al Valladolid por una nueva fecha de la liga española. A los 74 minutos y con el partido 3 a 0, el portero del conjunto visitante, Sergio Asenjo, recibió la segunda tarjeta amarilla y no le quedó otra que marcharse a las duchas. Minutos antes, el técnico José Luis Mendilibar Etxebarria había agotado los cambios y entonces un jugador de campo debía tomar la posta. Tras una pequeña charla con José Antonio García Calvo, Óscar Sánchez agarró los guantes y rumbeó para el arco. Pese a la derrota de su equipo (3-1), al lateral izquierdo devenido en arquero mal no le fue, ya que en los 17 minutos que estuvo en la valla mantuvo clausurada la portería.

KeyserSoze

Landro Juan Sebastián

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Juan Sebastián Landro
El plantel de Estudiantes de La Plata de la temporada 1997/1998 probablemente sea lo más parecido a un dream team baldosero. Bajo el mismo cielo convivían Raul Román Garay, Nicolás Tagliani, Cristian La Grottería, Sergio Catán, Martín Mazzuco, Martín Fúriga, Roberto Lanfranchi, Mauro Scaloni, Juan Martín Turchi, Leandro Temporini y Gonzalo Pavone, sin olvidar que en el banco estaba el gran Profe Córdoba.
En esa época, Juan Sebastián Landro era un lateral izquierdo que pedía a gritos una chance en Primera División, aunque opacado por defensores con más cartel. Con el arribo de Patricio Hernández a la dirección técnica, el pibe que apenas unos meses atrás había firmado el primer contrato quedó en libertad de acción, sin siquiera haber disputado un minuto de manera oficial.
No se hizo demasiado problema en cruzar el océano y llegar al por aquel entonces no tan concurrido fútbol suizo. Tampoco tuvo pelos en la lengua a la hora de decir que fue por la guita o que a futuro se veía jugando con la camiseta del Lugano, o algún equipo de Francia, Alemania o España.
En el país de los relojes cucú y los chocolates, el muchacho con nombre de traidor arrancó en el Chiasso (1998/1999) y continuó en el Delemont (1999/2000). Fue allí donde dejó de surcar el lateral para convertirse en un doble enganche con la obligación de repartir bien el balón y raspar.
Ya sin ganas de pegar la vuelta, siguió viajando por Europa hasta llegar a Italia, donde se encargó de meter una carrera descendente. En la península defendió los colores del Avellino (2000/2001), Salernitana (2001/2002), Battipagliese (2002) y Ebolitana (2003), de la Serie D.
En este último equipo fue noticia por última vez en febrero de 2003, cuando en una trifulca digna del conurbano bonaerense o partido de la Primera B Metropolitana, recibió un bonito cinturonazo en la nuca, proveniente de algún tifosi enardecido.
En una de esas, esta circunstancia bochornosa lo haya hecho recapacitar y a los 26 años, colgar los botines de manera definitiva para robarla en otro ámbito menos peligroso. Después de todo, Landro es anagrama de ladrón.

KeyserSoze

Tigre 2000/01

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A pesar de haber contado con un gran número de jugadores de renombre, Tigre hizo una pésima campaña en la temporada 2000/01 de la Primera B Nacional. Apenas 5 victorias en 24 partidos lo ubicaron en el décimo lugar de la zona metropolitana, muy lejos de la clasificación por el ascenso. En la foto, arriba: Laspada, Di Benedetto, Blanco, Luis Islas y Casal. Abajo: Ávila, Lucco, Guaymas, Juanjo Borrelli, Barragán y Casiano. También integraron ese rejunte, futbolistas de la talla de Daniel Islas, el Gordo Barclay, Marinho, Orfila, Hernán Heinze, César Paiber y Paolo Frangipane. Semejante fracaso sólo fue opacado por la labor de Ferro, que en ese mismo torneo cosechó sólo 3 triunfos y descendió a la Primera B.

Juan Pordiosero

López Juan Carlos

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Juan Carlos López

Otro de los baldoseros que escupió el plantel de Lanús en la temporada 1990/91 fue Juan Carlos López, arquero que había llegado desde Santiago del Estero con el antecedente de haber atajado en Central Cordoba, tradicional institución de la provincia que históricamente supo ponderar el arte de dormir la siesta, por lejos la actividad no sexual más placentera de la vida. Y no vengan con poner las patas en remojo, descargarse con Luis Cubilla o comer helado en la cama porque esas acciones no alcanzan el mínimo de goce exigido (?).

Sus minutos en la Primera División fueron más de los imaginados. Disputó 18 encuentros en el Granate y un tiempo más tarde se puso el buzo de Quilmes (1993/94) en el Nacional B, donde perdió el puesto con Néstor Merlo. Desde ese día no supimos nada de él.

Juan Pordiosero

¿Y dónde está el piloto?

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Promediaban los 80’s cuando Racing se fue de gira por Colombia para jugar contra el América y el Deportivo Cali . En pleno vuelo, el Pato Fillol ablandó al comandante con una acción de inteligencia: le obsequió una foto autografiada. Con el camino allanado, los protagonistas de la imagen (algunos con pesados antecedentes en esta sección) se dirigieron a la cocina del avión y allí hicieron de las suyas.
El porrudo de Chupete Vázquez perdió 3 kilos dentro de esa calurosa campera de ciré. Walter Fernández no tuvo mejor idea que sostener una torta, ¡vistiendo jogging y camisa a rayas! Horacio Attadía había chupado tanto que se había olvidado de la misión que le había encomendado la gente de Apple: probar la versión Beta del Ipod. Y el Flaco Lamadrid, que había perdido 3 botones de la camisa vaya a saber en qué circunstancias, quiso olvidar el disgusto aferrándose a la primera botella que encontró. Se comenta que uno, mareado por razones lógicas, gritó «¡parada, chofer!» una hora antes de llegar.

Juan Pordiosero (Gracias Lita y ForoRacing.com.ar)