Pla Miguel Angel

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Miguel Angel Plá

Había una vez en el Club Atlético Lanús, un marcador de punta de apellido Plá que silenciosamente llegó a disputar 15 partidos en la temporada 1990/91 de Primera División. Un buen día el pibe desapareció y nos tuvimos que conformar con Norma Plá, aquella defensora de los derechos de los jubilados, que en una de las tantas marchas llegó a denunciar que le estaban tocando los pechos. Hoy aquella entrañable señora vive en el recuerdo de un lindo grupo de amigos. Pero esa es otra historia.

Miguelito abandonó el fútbol a temprana edad, dejando en claro que no gastaría más esfuerzos en una actividad ingrata para los no consagrados. Su vida, según pudimos saber años después leyendo el diario La Nación, se orientó para el lado de la agronomía. Y no es que haya jugado en Comunicaciones. Simplemente se abocó al trabajo en la empresa de su padre, AgroPlá y a los 25 años, sin demasiada experiencia, asumió la dirección. «Lo hice sin historia de conducción previa. Tal vez ese fue mi mérito, porque cuando se tienen conocimientos anteriores es difícil cambiar«, declaró.

Con dedicación y visión a futuro, logró posicionar muy bien a su firma y en 2005 llamó la atención cuando presentó la nueva pulverizadora Cosmo (foto) en la tradicional Expro Chacra. En muy poco tiempo, la maquinita (valor estimado, 500 mil pesos) se colocó en los primeros lugares del ranking de compras de lujo. Y Pla, que supo invertir 1 millón de dólares en el país, sonrió.

«De poco sirve la plata en las cuentas bancarias«, dijo en esa entrevista a La Nación, poniendo al descubierto que cuando la tiene que poner la pone y que evidentemente hubo mucha guita (o especias) de por medio. ¿Para que se publicara la nota? No, para que el periodista haya puesto «su conducta tal vez provenga de un pasado de jugador de fútbol en Lanús, adonde tuvo una actuación brillante, según recuerdan algunos«. Otra que la donación de trigo a Perú.

Juan Pordiosero

Señora, ¿necesita un peluquero?

Nos colgamos de tal manera al mirar la tapa de Celina Rucci que casi nos olvidamos de decir que este mes pueden conseguir la revista Maxim con su correspondiente sección baldosera. El elegido de febrero fue nada más y nada menos que Paulo Sciutto, el ex jugador de Rosario Central que luego se dedicó a la actuación y al mundo de los secadores de pelo.

En Una Baldosa en Maxim
Enero 2008: Germán Panichelli.
Diciembre 2007: Tony Gómez.
Noviembre 2007: Germán Arangio.
Octubre 2007: Claudio Benetti.
Septiembre 2007: Alejandro Kenig.
Agosto 2007: Daniel Stremiz.
Julio 2007: Lucas Gatti.
Junio 2007: Toninho «El Bíblico».
Marzo 2007: «Karateca» Vallejos.
Enero 2007: Kurt Lutman.
Diciembre 2006: Fernando Kuyumchoglu.
Noviembre 2006: «Simpson» Allegue.

En Una Baldosa

Lobo Luis

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Luis Miguel Lobo
El cierre de 2003 encontraba al mismo River Plate en realidades opuestas. Mientras que en la Copa Sudamericana llegaba a las instancias definitivas, el panorama en el torneo Apertura dejaba mucho que desear.
Hundido en el fondo de la tabla, y con los titulares pensando en el certamen internacional, el equipo de Nuñez afrontó las últimas fechas del campeonato local con suplentes y varios juveniles que hacía rato venían pidiendo pista. Así, pudieron pisar el verde césped personajes de la talla de Cristian Nasuti, Franco Miranda, Darío Conca, Rubens Sambueza, Pablo Frontini, René Lima, Federico «CFNM es mi peor pesadilla» Almerares, Kilian V*rv*escas y el homenajeado del día.
Lobo (algunas veces llamado Lobos -nunca nadie se puso de acuerdo para nombrar su apellido-) tuvo su bautismo en la Primera División el 23 de noviembre de 2003, en la derrota por 1 a 0 (gol de Germán Lux, en contra) ante Chacarita. Si bien arrancó impreciso con el correr de los minutos levantó su nivel y redondeó un partido aceptable. Su buena actuación no pasó por alto para el DT Manuel Pellegrini, que inmediatamente, y ante la escasez de jugadores, lo incluyó en la lista de buena fe de la Copa Sudamericana.
La gran cantidad de defensores lesionados, obligó al chileno a meter a Luis Miguel (?) en el 11 inicial contra el Cienciano de Cuzco en el partido de ida de la final copera conformando una temible línea de 4 al lado de Cristian Tula, Ricardo Vaselina Rojas y Vividorescas.
Con la llegada de Leonardo Astrada a la dirección técnica parecía que el pibe de El Talar de Pacheco iba a sentar cabeza. Pero no. En el verano de 2004, Hernán Díaz lo definía así: «Es un lateral con mucha marca, que se proyecta bien y que resuelve cuando está en el área rival. No salen muchos como él. Le tenemos un montón de confianza», y Lobito devolvía gentilezas: «Hernán siempre fue uno de mis espejos. Cuando él jugaba, me fijaba en lo que hacía. Lo que más me gustaba era su garra y la personalidad que tenía dentro de la cancha. No sé si tengo esas mismas características. Pero ojalá pueda llegar a ganar algo de todo lo que él ganó, a parecerme a la mitad de jugador que fue…«.
Para llevar el índice de humo a niveles insospechados la Hormiga seguía: «Tiene esa llamita que cualquier profesional debe poseer para triunfar. Leo usa mucho la palabra hambre y creo que a Luis le sobra. Además, está siempre bien predispuesto a hacer lo que le pidas. Si le decís que ahora tiene que subir corriendo al Aconcagua, lo va a hacer. En eso se parece a mí cuando yo empecé. Por eso trato de charlar con él, de hablarle. Ojalá que me escuche..
Parece que el pibe no lo escuchó, o lo hizo demasiado y así le fue. En su primera pretemporada disputó varios minutos, pero no conformó, o los consejos de Hernancito le jugaron en contra y poco a poco fue desapareciendo del plantel principal, hasta convertirse en un habitué de la Reserva. Ya sin chances de pelear por un lugar en la Primera, a mediados de 2005 quedó libre.
Finalmente pasó a Huracán (2005/2006) para conocer al Maldini Sudaca, Mariano Juan, Hernán Vigna, Claudio Marini, el Bati Larrivey y Nilton Pardal, y después de una temporada en el ostracismo se incorporó al Deportivo Anzoátegui venezolano, donde juega seguido, es compañero de Guillermo Santo y el Chino Carboni. Además, según cuentan, le va bastante bien. Medida elocuente de lo que es el fútbol en tierras bolivarianas…

KeyserSoze

Talleres remera adidas 1986

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Ya hemos comprobado que Talleres de Córdoba no tiene prejuicio alguno cuando se trata de indumentaria deportiva. Pero lo que hizo en 1986 excede los parámetros del profesionalismo y se convierte en un hecho tan desprolijo que podría compararse con el histórico fibronazo de Boca.

La foto pertenece al encuentro que la T perdió 3 a 2 ante River, en el Estadio Monumental, por la 21º jornada de la temporada 1986/87. De más está decir que eso que tiene puesto el conjunto cordobés no es una camiseta. En una remera azul, con el clásico logo de adidas en el pecho, que uno podía conseguir en cualquier tienda deportiva.

Empeorando el panorama, los números utilizados en la espalda eran claramente de la firma Topper. No sabemos qué fue lo que motivó a los tallarines a usar esa pilcha. Quizás todo fue producto de un inesperado cambio de sponsor, un robo inoportuno o simplemente el gusto por la experimentación. Lo cierto es que se ganaron un lugar de privilegio en esta sección.

Chivo Peinado: Leonardo Cuellar

La cosa es así. Desde hace un par de años venimos acumulando pedidos y más pedidos de gente que quiere hacer intercambio de links o simplemente promocionar (de forma gratuita) su producto en nuestro sitio (como habran notado, la baldosa no tiene enlaces a webs amigas en su sidebar). Por otra parte, también encontramos cosas interesantes que, publicadas en otro contexto, parecerían meras publicidades y sabemos que eso suena poco atractivo. Para darle cabida a las solicitudes ajenas y a las inquietudes propias, decidimos acompañar esos anuncios con deliciosas imágenes de que hasta el momento dormían en los cajones de nuestro archivo. La idea es simple: un chivo y un peinado. Con ustedes, la nueva sección.

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Cuando se quiere divertir a lo grande, el mexicano Leonardo Cuellar contrata a Hugo Varela.