Especiales: Jimmy Obando

Cuenta la leyenda que un buen día este muchacho fue a registrar su primer apellido y el empleado que lo atendió le sugirió amablemente que considerase la posibilidad de utilizar la ® al comienzo y no al final. La fama de ladri comenzaba a pesar sobre sus hombros. Y eso que todavía no había confeccionado el genial currículum que motivó este post.

Jimmy Obando Castillo
Nacido en 1981 en la localidad colombiana de Tumaco (Nariño), prometió desde muy jóven y en 1998 estuvo entrenándose en algunos equipos europeos, como el Montpellier de Francia y el Calpe FC de España.
No se sabe cómo, pero al año siguiente apareció en Independiente de Avellaneda, formando parte de la camada de Damián Albil, León Bustos, Juan Eluchans, Lastagaray Toledano, Ariel Orellana, Livio Prieto, Pablo Trecco y su compatriota John Jairo Culma, entre otros.
En noviembre de 1999, el técnico de la Primera, Enzo Trossero, aceptó la sugerencia de la dupla Bochini-Clausen y sumó al futbolista cafetero al plantel profesional, junto a otros dos pibes que pintaban bien: Leonardo Pekarnik y Damián Zamogilny.
Hasta mediados de 2001, los amagos de convertirse en un crack (jugaba de volante) jamás se concretaron y sin que nadie lo advirtiera dejó de estar en los planes del Rojo.
Ese mismo año conformó un gran fracaso colectivo, la Selección Colombia Sub 20 que participó en forma lamentable del Sudamericano de 2001, en Ecuador.
Jimmy, que según algunos registros figuraba en las filas del Deportivo Cali, luego estuvo en el Deportes Tolima (2002), Deportes Quindio (2003), Deportivo Pereira (2004) y Deportivo Pasto (2004).
Desde entonces no hemos tenido más noticias y no queremos llamar al teléfono que aparece en su currículum porque ahí mismo dice que «EN ESTOS MOMENTOS ESTOY CEDIENDO MIS DERECHOS A ACORD NARIÑO O A EMISORA ECOS DE PASTO» y no es nuestra intención interrumpirlo.
Quizás algún día, si tomamos valor y juntamos plata para el pasaje, vayamos hasta la Pescadería de su familia (la dirección aparece en la página, no es joda) y le preguntemos personalmente por qué carajo puso fotos de Léider Preciado en su propio sitio.
Por lo pronto, no dio una felicidad enorme que haya anunciado que «MUY PRONTO INAUGURARE ESCUELITA DE FUTBOL PARA NIÑOS DE ESCASOS RECURSOS«. Hasta pensamos en escribirle un mail para agradecerle, pero la dirección es tan larga (futbolesmipasionjimmyobando@yahoo.com) que ya se nos fueron las ganas.

Juan Pordiosero

Bolivia 0 – Paraguay 0 (En Español)

Que se enfrenten Bolivia y Paraguay no es para nada exótico, pero que lo hagan en Argentina, en un partido amistoso y ante 20 mil personas, hace que el encuentro se encuadre dentro de esta sección.

Fue el 3 de noviembre de 1999 en cancha de Deportivo Español por la Copa Residentes, y a pesar del 0 a 0, las dos colectividades colmaron las tribunas y vivieron una verdadera fiesta, aunque los hinchas del equipo que en ese entonces dirigía Héctor Veira, llegaron en más cantidad.

En el entretiempo del juego hubo show de danzas típicas, el boliviano Milton Melgar recibió una plaqueta y hasta se vio a Daniel Passarella (DT de Uruguay) espiando rivales para las eliminatorias.

De todas formas y a pesar del trámite aburrido, siempre es agradable ver jugadores importantes como Chilavert, Morel Rodríguez, Cuevas, Acuña y los entrañables Sandy, Joselito Vaca y Milton Coimbra.

Los equipos formaron así:

Paraguay 0: Chilavert; Sarabia (Rolón), Caniza, Cáceres y Morel Rodríguez; Gavilán (Cuevas), Acuña, Paredes y Quintana (Aviniagalde, luego Cáceres Cañete); Báez (Arévalos) y Benítez. DT: Sergio Markarian.

Bolivia 0: Fernández; Arévalo, Sánchez, Sandy y Méndez; Castillo, Urioña (Roger Suárez), Ramos (Peña) y Paz (Kalustro); Coimbra (Vaca) y Galindo (Nicolás Suárez). DT: Héctor Veira.

Árbitro: Horacio Elizondo

Cucu

Central diferente 1985

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Todo era festejo para Rosario Central tras su vuelta a Primera División en el año 1985. Por eso a más de uno se le habrá pasado inadvertido el detalle de la camiseta de José Tiburcio Serrizuela. Lo cierto es que hay que ser muy desprevenido para no notar que el Tiburón carece de publicidad en su casaca, a diferencia de las de sus dos compañeros de la foto, y que los tonos del azul y el amarillo son un tanto más opacos también. Ascenso, festejos y desprolijidades.

Chelo

Castillo 2000

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El 22 de octubre del 2000, el multicampeón Boca recibió a Vélez, en un match en el que Palermo y Chilavert eran, a priori, figuras excluyentes.
Ambos fueron a romperse y casi lo logran, pero les salió mal. Ninguno terminó lesionado y además fueron expulsados por Horacio Elizondo.
Eso fue sobre el final del partido (Boca ya ganaba 3 a 1) y al no poder hacer más cambios el conjunto de Liniers, quien ocupó el arco fue el colombiano Jairo Castillo.
Fueron apenas unos minutos, pero en ese lapso alcanzó a disfrutarlo. «Estuvo bueno», fue su escueta declaración. Claro, para larga, tiene otra cosa.

Cucu