Candia Alejandro

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Alejandro Gustavo Candia
Promesa de Estudiantes de La Plata que no pudo cristalizar en Primera todo lo que había insinuado en inferiores como volante por derecha. Nacido de mayo de 1981, llegó a entrenar con la Selección Sub 17 en pleno proceso de Pekerman y Tocalli, pero rápidamente fue descartado por la cruda y elevada competencia.
El sueño de debutar en Primera División lo cumplió a medias, porque si bien no lo hizo oficialmente, al menos se sacó el gustito de disputar un torneo de verano con el Pincha. Eso sucedió en enero de 1999, cuando el técnico Patricio Hernández lo mandó a la cancha reemplazando a Pininito Más, en un partido ante Lanús por la Copa Provincia de Buenos Aires.
Luego siguió divagando en busca de otra oportunidad, hasta que el entrenador Eduardo Solari elaboró una lista sábana a mediados de 2000 y se tuvo que marchar junto a Martín Mazzucco, Carlos Andersen, Diego Ezquerra, Silvio Duarte, el Chuni Peralta, Matías Rubiola, Cristian Guaymas, el Zorrito Lanfranchi, Alejandro Nicolás, Sebastián Baratteri y Gonzalo Pavone.
Después su carrera entró en un declive profesional, promocionado también por cuestiones personales que lo fueron alejando de las grandes luces. Luego de un tiempo en Defensores de Cambaceres (2001/02) y Villa San Carlos (2003), se mudó a la localidad bonaerense de General Villegas para laburar en un negocio ajeno al fútbol. Además, actuó en la liga local e incluso en el Argentino B con Atlético Villegas (2004). A esta altura poco nos interesa saber a qué se dedica. A pesar de que no sea de vital importancia nos queda una duda que quisiéramos esclarecer. ¿Será el mismo Alejandro Candia de La Plata que hace unos años fue obligado por la justicia a pagar 8.932 dólares?

Juan Pordiosero

Recién llegué, pero ya me iba

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A raíz del consagratorio gol de Martín Andrizzi, que seguramente habrá de identificarlo por siempre con la camiseta de Arsenal, hoy decidimos hablar de los jugadores golondrinas (aquellos que cambian rápidamente de club) en el bloque baldosero de Rock & Pop Beach (FM 98.9, Mar del Plata). Empezando por el gran Toti Iglesias y pasando por casos más recientes de prolíficos futbolistas como Karim Adippe, no obviamos el caso ejemplar del Pirata Czornomaz, que desde el retiro aún nos desafía a encontrar las 20 fotos que formen su homenaje en Amor a la Guita.

Otras emisiones:

#1– Nota a Sebastián Ablín.
#2– Informe sobre los Gatti’s.
#3– Nota a Darío Dubois.
#4– Informe sobre los que cambiaron de deporte.
#5– Nota a Luciano Zaidelis.
#6– Informe sobre los brasileños ladris.
#7– Informe sobre los futbolistas y sus mujeres.
#8– Nota a Rodolfo de Paoli.
#9– Informe sobre los futbolistas que estuvieron presos.
#10– Informe sobre los europeos que pasaron por nuestro país.
#11– Nota a Orestes Katorosz.
#12– Informe sobre los «hijos de».
#13– Nota a Edgardo Mazzeo.
#14– Informe sobre los que pasaron a la fama por un gol.
#15– Allegue y Homero Simpson.
#16– Nota a Guillermo Malbrán (Independiente de Madariaga).
#17– Informe sobre los pases que quedaron en la nada.
#18– Informe sobre los asiáticos en la Argentina.
#19– Informe sobre baldoseros con sitios web.
#20– Nota a Oscar Tubio.
#21– Informe sobre los hermanos baldoseros.
#22– Informe sobre los futbolistas en la política.
#23– Informe sobre chilenos en la Argentina.
#24– Nota a Horacio Stringa, ex defensor/arquero.
#25– Informe sobre los proyectos Badajoz y Leganés.
#26– Informe sobre los bolivianos que pasaron por nuestro país.
#27– Informe sobre equipos bizarros e himnos curiosos.

En Una Baldosa

Santa Cruz Fabián

Fabián Hernán Santa Cruz (El Japo)
No es que sus 40 partidos en Primera División hayan significado demasiado. Tampoco su andar por el ascenso lo ha transformado en un jugador reconocido ni mucho menos. Sus 15 minutos de fama, está claro, los logró con una jugada que quedó, más que nunca, en los anales de la historia del fútbol argentino.
Su temprano debut con la camiseta de Banfield se produjo en 1997, cuando el equipo del Sur estaba encaminando su destino hacia un nuevo descenso. Fue así como el Japo recién vistió la camiseta del Taladro por segunda vez, ya con el club en el Nacional B. En la temporada 2000/01 logró el ascenso y finalmente pudo retomar su relación con la máxima categoría. Y de qué forma…
Sus 3 campeonatos en la A fueron de lo más normal, tratándose de un regular volante de marca ajeno a los grandes acontecimientos. Sin embargo, una sola acción (tan sólo una) lo marcaría para siempre. El 28 de abril de 2002 en el estadio Florencio Sola, el conjunto dirigido por Luis Garisto, apremiado por el promedio, recibió al Boca de Tabárez, que presentó una alineación contaminada por baldoseros como Joel Barbosa y Juan Forchetti.
Santa Cruz, vivo y hasta pendenciero para algunos, ni se preocupó por esos dos. Tampoco por César González, Omar Pérez o Héctor Bracamonte. Su trampolín hacia el estrellato, esa tarde, tenía nombre y apellido: Juan Román Riquelme.

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Iban 37 minutos del primer tiempo cuando el homenajeado no tuvo mejor idea que sacar de las casillas al 10 de Boca con un artilugio no tan frecuente: un dedo en el culo. Riquelme reaccionó arrojando un golpe y el árbitro Madorrán, que sólo había visto el tramo final del conflicto, no tuvo más remedio que echar al futbolista xeneize.
El mediocampista local, quizás satisfecho por haber realizado la mejor jugada de su vida, sobrevivió impunemente hasta los 44 de la primera etapa, cuando también se fue expulsado por su segunda amarilla tras una falta sin pelota a Gustavo Pinto. Banfield ganó 1 a 0 pero el partido continuó en la semana con las declaraciones de los protagonistas. Incluso otro jugador del Taladro, Santiago Rodríguez, salió a bancar a su compañero: «Se hacen muchas cosas en el fútbol que nadie conoce. Se toca todo, no sólo la cola. Mientras no te vean, vale todo«.
Después de ese episodio y pese a no haber defraudado en su rendimiento, Santa Cruz perdió varias oportunidades de ser titular en el Clausura’03 y fue dejado en libertad de acción. Luego comenzó a peregrinar por el under defendiendo los escudos de Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay (2003/04), Chacarita (2004/05) y Sarmiento de Junín (en la Primera B, de 2005 a 2007).
Desde este año trata de escaparle al descenso con Tiro Federal de Rosario, junto a David Charles Pérez, Martín del Campo y Leandro Armani.
Haga lo que haga, jamás podrá despegarse de ese capítulo de su trayectoria que lo que lo llevó a un lugar impensado. ¿La consagración futbolística? No, una placa de Crónica, algo generalmente reservado para los muertos en tiroteos, los superhéroes testigos y los que venían pisteando como un campeón .

Juan Pordiosero

Valderrama a Independiente 1996

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No contento con su frustrado pase a Newell’s en 1995, Carlos Valderrama se entusiasmó con la chance de jugar en la Argentina al año siguiente. «Yo sé lo que representa Independiente en el fútbol. Y, si además, Menotti está dirigiendo, creo que no hay que pensarlo demasiado. La chance es linda. Seductora por lo menos«, declaró el Pibe a la revista El Gráfico.
Con 35 años y un contrato firmado con el Tampa Bay de Estados Unidos, la posibilidad se apagó rápidamente y el colombiano recién pudo vestir (extraoficialmente) la camiseta de un conjunto de Avellaneda cuando fue invitado a la fiesta del Centenario de Racing en 2003.

Juan Pordiosero

Knuttsen Ariel

Ariel Knuttsen
Debe ser jodido ser colorado. Algunos la han pegado con el fútbol de las últimas décadas, como Paul Scholes, Federico Lussenhoff, Carlos McAllister, Germán Ré, un par de escoceses y no muchos más. En el básquetbol, Ruben Wolkowyski llegó a la NBA pero no se pudo mantener. Pocos han corrido la suerte del amigo de Harry Potter, de levantarla con pala sin hacer demasiado.
Definitivamente, ser colorado no es fácil, y de esto puede dar cuenta Ariel Knuttsen. Volante surgido de las divisiones inferiores de Boca Juniors, cordobés de nacimiento, puntano por adopción y colorado como Lucas Vivas. Cultor del bajo perfil, nunca se supo de su existencia hasta el día que el Diario Clarín lo consultó sobre una posible vuelta de Diego Maradona al club de la Ribera. Al igual que Rambert, Tchami, Latorre, Guerra, Cagna, Toresani, Lorenzo, Pineda, Abbondancieri, Matellán, Fabbri, Pedro González, Cedrés, Pompei y Guzmán, opinó que Diego era prescindible, aunque claro, con él el equipo marcaría una diferencia.
Sin posibilidades de jugar oficialmente y con un solo partido en el banco de suplentes optó por emigrar a mediados de 1997. Recaló en Quilmes para disputar el complicado torneo de la B Nacional al lado de Damián Teres y Claudio Graf.
Luego de su efímero paso por el conjunto del Sur se le perdió rastro. Apareció varios años después vistiendo la casaca de Defensores del Oeste en el Torneo Argentino B. Allí, después de un par de goles, se retiró joven, a mediados de 2002, por cuestiones religiosas.

KeyserSoze

Ndr: En 2007, un medio gráfico de San Luis lo contactó y dio su valiosa (?) opinión sobre el Boca campeón de la Copa Libertadores. Curiosamente, lo presentan como si fuera un ídolo de la parcialidad xeneize que hasta el día de hoy debe desconocer que este personaje estuvo sentado a pocos metros del Bambino Veira esperando para entrar a la cancha.

Español «italiano» (1987)

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La gira que hizo el Deportivo Español por Corea, en 1987, dio paso a un par de situaciones bizarras que tuvieron como clímax la utilización de una camiseta de marca desconocida para el mercado occidental.

Aquel equipo que tenía a Catalano, Charly Batista, Correa y el Puma Rodríguez, entre otros, sufrió el robo de su indumentaria ni bien llegó a Seúl y los organizadores de la Presiden’s Cup (de la que también participaban Tailandia, Egipto, Estados Unidos, un combinado húngaro y el seleccionado local) le ofrecieron hacer una réplica de la tradicional camiseta adidas. Resignados, los argentinos aceptaron y grande fue la sorpresa cuando vieron el modelito Made in Asia. La firma inentendible en el pecho (la misma que usó Corea en el Mundial ’86) ni el extraño parche en una de las mangas representaron lo más curioso, si tenemos en cuenta que tanto en el cuello como en los puños la casaca tenía los colores de..¡la bandera italiana!
Sí, los coreanos creyeron que el Deportivo Español era un conjunto tano.

Juan Pordiosero (Gracias King Mostaza)