
En 1981 el plantel de Racing de Córdoba que venía de perder la final del Nacional ’80 frente a Rosario Central, fue invitado a participar de un torneo internacional en tierras asiáticas. La décimoprimera edición de la Copa Presidente se desarrolló en Corea del Sur y hasta allí fue la modesta Academia de Nueva Italia, que dejó bien parado al fútbol argentino y se llevó el campeonato. El certamen constó de dos zonas compuestas por selecciones asiáticas, clubes subcampeones y equipos invitados de las ligas europeas como Francia, Alemania, Lietchtenstein, Portugal; y de sudamericanas con la presencia de Danubio de Uruguay y Vitoria de Brasil.
Racing empezó con el pie derecho al ganarle a la selección de Malasia por 6 a 0 y la buena senda continuó al superar a Japón por 1 a 0. Tras ello, llegó un nuevo triunfo ante el Sahar Brucker germano por 3 a 0. El cuarto compromiso fue frente a Corea el cual terminó empatado 1 a 1 en un trámite durísimo.
Pero al partido siguiente el equipo cordobés se recuperó y le ganó 4 a 3 al Chalet Rouge de Francia obteniendo así la clasificación a las semifinales donde se enfrentaría con el mejor equipo del torneo: el Vitoria. El conjunto brasilero comenzó ganando y el resultado se mantuvo por la mínima diferencia durante la mayoría del tiempo, hasta que el «Panza» López señaló el empate y la «Araña» Amuchastegui dio vuelta el maracor y llevó a Racing a la final, donde se vería nuevamente con el local.
El juego con Corea del Sur volvió a ser similar al de la primera ronda y fue tanta la paridad que terminaron empatados 2 a 2 con goles del «Pájaro» Molina y Atilio Oyola. Pero al no haber definición por penales, en caso de empate se le otorgaba la victoria al visitante, por ello, la fecha del 26 de junio de 1981 quedará grabado a fuego en la historia de la institución.







