Talleres Penalty 1993

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A invasión Penalty a mediados de 1993 estuvo condimentada por el particular gusto de sus diseñadores, señores a los que nunca se les conoció la cara pero que fueron responsables de casacas dignas de vómito. La prenda de la foto, un asco que combinaba distintos estampados rojos y azules sobre la tela inmaculada, ni siquiera dejaba lugar para una publicidad centrada. Como se aprecia, el sponsor Lurocard se tuvo que hacer a un costado para figurar.
Y pensar que al año siguiente Talleres de Córdoba, con la firma brasileña, terminaría ascendiendo a Primera.

Juan Pordiosero (Gracias Jason X)

Verdy Kawasaki 2 (4) – Gimnasia LP 2 (2)

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Luego de coronarse campeón del Torneo Centenario, Gimnasia y Esgrima La Plata fue invitado a participar de la Copa Sanwa Bank ante el Verdy Kawasaki, el campeón japonés.

El 26 de febrero de 1994, en el estadio Nacional de Tokio, el Lobo de Perfumo empató 2 a 2 pero luego cayó en la definición desde el punto del penal por 4 a 2.

Juan Pordiosero (Gracias Fercho)

Ghini Diego

Diego Hernán Ghini
«¿Quién se acordará de mí allá en la Argentina?», debe preguntarse cada noche antes de irse a dormir este ignoto mediocampista dueño de una trayectoria digna de Football Manager.
A excepción de familiares, amigos y quienes hacemos En Una Baldosa nadie recordará que este individuo logró disputar 2 encuentros en Primera División con la casaca de Deportivo Español en 1994.
En varias ocasiones acompañó en el banco de suplentes a Marcelo Pontiroli, el gran Marcelo Caviglia, Sergio Castillo y a un Alfredo Graciani que quemaba sus últimos cartuchos en el Gallego.
Como si esto fuera poco conoció al histórico Pedro Catalano, al interminable uruguayo José Batista, Gustavo Artaza, Néstor Álvarez, Ramón Castro, Raúl Naif, José Forte, Sandro Ojeda, Alberto Vargas, Ruben Beninca, entre otras joyitas que pasaron por el conjunto del Bajo Flores y que hoy ilustran este sitio.
Sin más oportunidades en el equipo de Rios Seoane pasó a Defensores de Belgrano en la Primera B, en la temporada 1996/1997. Con los colores del Dragón disputó 25 partidos y convirtió un gol.
A mediados de 1997 se cansó de lucharla en el anonimato del fútbol nacional, decidió armar las valijas y hacerse la Europa. Primero llegó a Alemania, donde se sumó al Heilbronn (1997/1998).
La temporada siguiente partió a España para unirse al Manchego (1998/2000), donde disputó 50 partidos.
Después de 3 años le agarró melancolía y retornó a sus pagos. Fue en Talleres de Escalada (2000/2001), donde sumó 25 encuentros.
Se ve que extrañaba cobrar en euros y se fue a Italia a hacer un lindo tour. Primero pasó por el siempre candidato Imperia (53 partidos en la 2001/2003). Cuando le entraron ganas de ir a la playa rumbeó para la isla de Cerdeña con la excusa de defender los colores del Alghero (30 cotejos en la 2003/2004) en la baldosera liga Eccellenza. Al año siguiente se fue al Alba Adriática (2004/2005), pero duró poco. Después de 27 presentaciones y fichó por el Apricena (2005/2006) para disputar 20 partidos.
La temporada pasada (2006/2007) reprensentó a la divisa del Ripa Teatina.
Ni le hablen de pegar la vuelta, parece que no extraña. Por otra parte, ya no va a tener de qué quejarse tanto, ahora lo van a conocer varias personas más.

KeyserSoze

Atlético Rafaela naranja a rayas 03/04

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Sumado a la innecesaria moda de tener un tercer juego de camisetas, Atlético Rafaela mostró un horripilante diseño de la firma Brisa que reemplazaba al modelo de su debut en Primera, ante Quilmes (una casaca lisa de color naranja). El nuevo modelito, que en el orden de prioridades estaba por detrás del titular blanco y el suplente azul, llamaba la atención por su fuerte tono anaranjado y unas franjas horizontales blancas que se complementaban con unos vivos azules que, suponemos, estaban ahí para que el logo de Sancor, el sponsor, no quedara tan colgado.
Por suerte se vio en un par de partidos de la temporada 2003/04, por ejemplo ante Colón (qué necesidad, ¿No?) y luego murió en el olvido.

Juan Pordiosero

Racing 1990, El Deportivo Empate

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Las victorias se festejan. Las derrotan se sufren. Y los empates a veces no dicen nada. ¿Cómo soportar 10 igualdades de forma consecutiva? Sólo los hinchas de Racing deben conocer el secreto. La Academia encadenó esa cantidad de partidos empardados desde la última fecha de la temporada 1989/90 hasta la novena jornada de la 1990/91. No le pudo ganar (y tampoco le tocó perder) a San Lorenzo, Unión, Independiente, Chaco For Ever, River, Rosario Central, Gimnasia, Ferro, Vélez y el Deportivo Español.
En la foto, arriba: Homman, Zaccanti, Goycochea, Perico Pérez, Fabbri y Míguez. Abajo: Escudero, Reinoso, Lamadrid, Andrada y Meza.
En el Apertura ’90 el conjunto de Avellaneda sólo ganó 2 encuentros y empató 13. Un campaña histórica.

Juan Pordiosero

Granero Martín

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Martín Rodrigo Granero
No es lo mismo un Monarriz que un Sebastián Martino. Hay baldoseros de pura cepa y otros que entran al sitio pidiendo permiso, está claro.
Esa diferencia no se moldeó de acuerdo a nuestra voluntad. Se fue dando naturalmente. Las historias de jugadores con escaso recorrido en el fútbol grande a veces (no siempre) ameritan ser contadas por extrañas, por curiosas o porque simplemente provocan una sonrisa.
Gracias a esa amplitud en el criterio, que quizás deforme nuestro propósito original, suelen aparecer casos como el de Martín Granero*, un pibe que además de haber hecho inferiores en River y haber jugado en la Primera de Talleres de Córdoba, decidió un día subir su sitio a la red. ¿Lo raro? Casi nada. Sólo que escribió una oda a la pelota, publicó fotos al mejor estilo Beckham, destacó cada uno de los recortes que lo mencionan y para completar la obra maestra, delegó la creación de su biografía a su madre, una mujer muy entendida en el tema que recuerda a cada uno de los entrenadores que tuvo su hijo, como Rebottaro y Roberto Puppo.

He aquí la prueba de cómo un sujeto imperceptible para el futbolero común puede transformarse en un capítulo infaltable de este decálogo de lo bizarro llamado En Una Baldosa.

Mis comienzos (contado por Mamá) – versión resumida-
Versión completa haciendo click acá.

«Me acuerdo cuando tenías 5 años, en el jardín, a papá le preocupaba que no te gustara jugar al fútbol, viniendo de una familia de fútbol, fue entonces cuando te comencé a llevar a entrenar para el baby fútbol, el primer torneo de verano salieron últimos, pero en los dos siguientes años subcampeones y campeón y como pasa todo en la vida, no se hicieron mas los torneos de verano, pero empezaron los campeonatos de la liga, el Deportivo Club Independencia fue tu primer club, y el primer campeonato fue en Sportivo Norte de Laboulaye y así vinieron muchos mas, eras demasiado chico pero te gustaba demasiado para no apoyarte y seguirte adonde ibas.
En el año 1992 tomó la clase 83 como técnico papá, te sentías feliz que a parte de dirigirte te acompañara de aquí para allá, que felicidad fue ganar el primer trofeo, pero de aquí en mas fueron varios y vos cada vez jugabas mejor, siempre estabas atento a lo que te decía papá…
…En el 95 fueron campeones los dos torneos y tus progresos cada vez se veían más, eras el goleador del equipo y la pieza fundamental, en este año participaron del Torneo Nacional de Fútbol…
…Radio Deportes de Laboulaye, te dio un premio como revelación y en el Laurel de Oro de nuestro pueblo también te dieron el premio al mejor jugador y a papá el mejor técnico, que hermoso recuerdo nos quedó, a vos por tu gran entrega al fútbol y a papá porque te enseñó todo lo que vos sabes…
La prueba que impactó y te llevó al camino que hoy estás recorriendo en el fútbol profesional, la primera fue cuando por contactos de papá (por el título que obtuvo como técnico de fútbol) y su contacto con N.O.B. de Rosario, te vieron Roberto Puppo y Andrés Rebottaro, apenas te vieron dijeron que querían que en enero te incorporaras al Club, que alegría que teníamos, sabíamos que ibas a lograrlo.
Pero sucedió algo en el camino, un amigo “Cacho” Panelo, te invitó a jugar un partido, para probar chicos para River (05-10-96), dijimos para qué si está, para ir a Newels, pero él insistió, aunque sea vení para acompañar a los otros chicos dijo y allí fuimos.
El encargado de las pruebas para River era Pitarch, que nervios teníamos y jugaste dos tiempos y medio y veíamos que algo le estaba gustando al técnico porque te hacía hacer muchas cosas, al terminar la gente hablaba de vos y lo llamaron a papá al vestuario, era el Sr. Varela que era dirigente de River y con asombro nos dijeron si querías irte con ellos en el micro esa misma noche, que te quedabas una semana para verte bien y después volvías a casa.
Enseguida dijiste, yo ahora no voy, tenías como miedo de separarte de nosotros y nos dijiste, esperamos hasta terminar las clases y después sí…
…Te probaste con el técnico de la novena, Galdino Luraschi, que fue para vos una persona excepcional, con gran alegría me llamaste a Levalle y me dijiste MAMA QUEDE EN RIVER ¡Qué felices nos sentíamos! cuanto esfuerzo hiciste y que hermoso pago obtuviste.
Cuando llegaste a River también llegaban Cavenaghi, La Gata Fernandez, Velazco, Diez, Escudero.
Haciendo memoria me acuerdo cuando te dejamos en la pensión y nos fuimos, todos llorábamos sin mirarnos para no sentirnos mal.
Pero ese era tu futuro y así eran las cosas vos querías ser profesional…
…En el año 1997 tu primer año en Ríver, el primer partido estabas en el banco y el segundo entraste de titular y de ahí no te sacaron mas, fuiste titular en la Novena con Luraschi, en 1998 en la Octava con Héctor Sosa, en 1999 en la Séptima con Jorge Busti, en el 2000 en la Sexta con Jorge Gordillo, en 2001 en la Quinta con José Pintado, y en el 2002 en la Cuarta cuando llegó Ramón Mántaras no te tuvo en cuenta, sin verte jugar y te puso algunos partidos nada mas, pero alcanzaste a jugar un partido en la reserva, en total jugaste unos 300 partidos en las inferiores de Ríver entre partidos oficiales y amistosos.
«

*Martín Granero es volante central, jugó en Talleres de Córdoba (2004/05), Rosario Puerto Belgrano de Punta Alta (2005/06) y Sportivo Patria de Formosa (2006/07). A partir de la próxima edición del Torneo Argentino A defenderá los colores de Atlético Tucumán.

Juan Pordiosero

Pekarnik Leonardo

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Leonardo Gabriel Pekarnik (Peka)
Si hablamos de futbolistas con apellidos extraordinarios y trayectorias en franca decadencia no podemos obviar a Leonardo Pekarnik, aquel volante de Independiente sin mucho ángel que resistió a los ponchazos su forzado andar por la elite de nuestro fútbol.
Primero se probó en Boca, en 1995, y justo cuando estaba todo dado para que se incorpore definitivamente a las inferiores del Xeneize le surgió una posibilidad en el Rojo, el equipo de sus amores. Ahí quedó y durante 4 largos años realizó el proceso típico de un juvenil.
Piazza fue quien lo subió a Primera, junto a Vuoso, Orellana y Eluchans. Y fue el mismo técnico quien lo hizo debutar en un partido oficial, ante Lanús, en el Apertura 2000.
Casi siempre utilizado como mediocampista por derecha abocado a la marca, aunque originalmente lo suyo era la creación, tuvo que hacer malabarismo para tener continuidad. Durante 2001 y parte de 2002 (con Clausen de entrenador) fue utilizado con frecuencia pero con la llegada del Tolo Gallego ingresó al indeseado freezer (además de sufrir un asalto). El Campeón del Mundo en 1978 lo limpió decorosamente con un «en ese puesto lo tengo a Ríos…está Pekarnik, que es un muchacho muy joven, con 19 años, que tiene que aprender y luego será importante para Independiente«.
Conciente de que no sería tomado en cuenta pasó a préstamo a Estudiantes de La Plata en la temporada 2003/04 pero no desvió su suerte. En la ciudad de las diagonales también fue suplente y se comió un 7 a 1 contra River, en Reserva, que provocó una gran enojo de Carlos Bilardo. Dentro de tantas pálidas al menos conoció a Larroque, Luppino y Nicolás Ayr.
De regreso en Avellaneda tuvo otros 6 meses de sufrimiento y en 2005 hizo un último intento por reinventarse a nivel local bajando a la B Nacional para actuar en Defensores de Belgrano. Sin embargo, ese semestre en el Bajo no le dio el impulso necesario para retornar a los primeros planos.
Antes del Apertura de ese año volvió obligadamente a Independiente y una vez más le dieron un pasaje (esta vez de ida solamente) a otra institución. Así fue como pasó la temporada 2005/06 en el Cesar Vallejo de Trujillo, Perú y desde agosto del año pasado defiende los colores del Luis Angel Firpo de El Salvador.
No descartamos que algún equipo argentino obnubilado por los apellidos extravagantes quiera repatriarlo algún día de estos.

Juan Pordiosero