Un Gatti con buena leche

maximjulio.jpg

Si quieren ver una historia baldosera en papel pueden comprar la última Maxim, que trae un artículo sobre Lucas Gatti, el hijo del Loco convertido en tanguero.
Nos hacemos los distraídos y no decimos nada de la tapa, sabemos que lo hace por sus hijos.

En Una Baldosa en Maxim
Junio 2007: Toninho «El Bíblico».
Marzo 2007: «Karateca» Vallejos.
Enero 2007: Kurt Lutman.
Diciembre 2006: Fernando Kuyumchoglu.
Noviembre 2006: «Simpson» Allegue.

En Una Baldosa

Ortíz Ramón (por duplicado)

Ya lo hicimos alguna vez con el caso de los Gaitán. Ahora volvemos a poner la lupa sobre una pareja de futbolistas que en algún momento de nuestras vidas generó, por nombres y parecido físico, un poco de confusión.

ortizramon17.jpg
Ramón Antonio Ortíz (Tony)
Volante central nacido en Morón, tuvo la suerte de debutar en la Primera de Huracán el 14 de febrero de 2001, ante Rosario Central. Ese día la televisión mostró su ficha pero con la foto de Poli, el otro Ramón Ortíz que venía asomando.
Sumó una veintena de encuentros en el Globo pero casi siempre tuvo un 5 por delante, como Marcelo Gómez o Daniel Garipe.
Después de haber quedado libre pasó al Xanthi de Grecia (2003) pero inmediatamente desapareció del mapa. Es más, en algún momento nos asustamos y creímos que había corrido la misma suerte que un tocayo tristemente célebre.
Por suerte en 2005 reapareció en el CEFAR, enfrentando al Seleccionado argentino Sub 20 que contaba con Lionel Messi. Ese día, los dirigidos por el Coqui Raffo formaron con Walter Cáceres; Leonardo Orsi, Miguel Benítez, José Bilibio, Martín Pizzella; Ramón Antonio Ortiz, Jorge Cordon, Fabián Zermatten, Leonel Gancedo; Fabián Iantorno y Lucas Concistre. Perdieron 4 a 0, obvio.
Ese mismo año se unió al Deportivo Santamarina de Tandil para disputar el Torneo Argentino.
Desconocemos si se fue al interior del país para que no le sigan preguntando por el otro Ramón.

ortizramon18.jpg
Ramón Pedro Ortíz (Poli)
Formoseño, por ende con pocas chances de triunfar, este marcador central debutó en tres días después que Tony en un encuentro ante Independiente, y marcó el gol del triunfo con un cabezazo sobre la hora. De familia humilde y laburadora, no dudó de acordarse de los suyos en aquella jornada histórica: «Mi viejo, Jorge, y mi vieja, Edelmira, venden ropa casa por casa. Tocando timbre y ofreciendo lo que tienen. Mi sueño es ayudarlos y que mi familia salga adelante, eso es lo que más quiero. Seguro que por el partido de hoy vamos a cobrar un premio. En cuanto me paguen se lo voy a mandar«, declaró luego del partido al Diario Olé.
Ese día algunos periodistas lo elogiaron por haber convertido un gol en su segundo partido en Huracán (2001 a 2004). Él, algo tímido, les dijo que en realidad era su estreno. El que había jugado en la fecha anterior era su homónimo.
Si bien en un primer momento se lo consideró una promesa, con el tiempo se fue pinchando. Y razones no faltaron. Quizás todo se resuma en esta frase: «Soy joven y trato de aprender mucho de Erbín, Morquio y Lobos. Ellos me hablan y me aconsejan«. Pero intuímos que ademas de las malas influencias le pesó la estrecha relación que tenía con Globito, un can de enigmática existencia que entraba a la cancha con el hombre de Formosa y que vivía con Patota durante la semana. Muy raro.
Después de perder la categoría con el conjunto de Parque Patricios siguió un tiempo más vistiendo esos colores (disputó mas de 50 partidos) y con el pase en su poder en 2005 pasó a Almirante Brown de Isidro Casanova. Para colaborar con el embrollo de datos, ese mismo año se incorporó a Brown de Adrogué. ¡Que ganas de joder!

González Miguel Ángel

indultado

gonzalezmiguel.JPG

Miguel Ángel González
Ser enlace siempre le gustó. Actuando de enganche ganó el reconocimiento de la prensa, que en general lo miró como se mira a un jugador muy interesante, pese a que esa definición sólo pinta a medias su perfil.
El lado oscuro de su carrera dice que en cuestión de tres temporadas pasó de la A a la C, con escalas en otras categorías, y con poca participación.
Arrancó en Platense (2001/02) junto a Campi, Paulo Miranda y Santiago Hirsig, pero rápidamente pegó el salto a un equipo de Primera, Gimnasia y Esgrima La Plata (2002/03).
En el Lobo le costó hallar regularidad pero con algunos partidos de titular y otros desde el banco aportó grageas de su calidad.
No se llegó a consolidar, síntoma repetitivo en su trayectoria, y en el segundo semestre de 2003 fichó con Ferro Carril Oeste, institución a la que volvería en la temporada 2004/05 después de un período por el Selangor de Malasia.
La experiencia extranjera, su vuelta a Caballito, y su paso por Deportivo Italiano en 2005 lo pusieron contra las cuerdas. No le quedó otra remedio que zambullirse en el bajo fondo del ascenso, entregándose a la lucha con las camisetas de Racing de Olavarría (2006 y 2007), en el Torneo Argentino A, y Lamadrid nuevamente en los campeonatos de AFA.
Pocos objetivos le deben quedar en la vida luego de haber conocido a Barney Barbas. De nuestra parte, esperamos que algún día lo entreviste el escritor Daniel Link.

Juan Pordiosero

Ferrero Sebastián

Sebastián Alejandro Ferrero
Nacido en el seno de una familia futbolera (su padre Ricardo, arquero de profesión, disputó más de 200 partidos en Primera), no le quedó otra que seguir el mandato y darle a la pelotita. A diferencia del viejo, eligió jugar de delantero, bien de punta.
Arrancó en las divisiones inferiores de Gimnasia y Esgrima La Plata y luego de pelearla bastante tuvo su premio.
Su debut se dio en el Clausura 2001 en una situación extraña, por las lesiones del Caio Enría, Fernando Gatti, Facundo Sava y Hernán «me picaban los huevos y se me dio por rascarme» Ocampos el viejo Carlos Timoteo Griguol (que había iniciado a su progenitor en el fútbol en 1975 en Rosario Central) lo incluyó desde el arranque para enfrentar a Huracán.
Pero el estreno no fue el ideal, aquel 10 de abril de 2001, el Lobo perdió 3 a 1 y Sebastián (como demuestra la foto) debió soportar la marca del mufa Gabriel Lobos.
Alcanzó a disputar un puñado de partidos más al lado de Fernando Zaniratto y Federico Turienzo y a comienzos de la temporada 2002/2003 le dieron vía libre.
Por recomendación del Toto Berizzo cruzó el océano y se incorporó al Celta de Vigo B. Jugó poco y en 2004 enfiló para Escocia. En la tierra de las polleras defendió la divisa del Raith Rovers en el ascenso. Al menos se dio el gusto de festejar algunos goles pero no hizo nada del otro mundo y se fue rápido.
Retornó a España para probarse en Las Palmas, pero hizo la gran Mario Augusto Gómez Urbina y de un día para el otro desapareció alegando graves problemas personales.
Pegó la vuelta a sus pagos para jugar en Central Córdoba de Rosario (2004) durante seis meses.
En el verano de 2005 se lo vio haciendo pruebas, sin suerte, en Talleres de Córdoba y en la Comisión de Actividades Infantiles.
Después de un año a la deriva y cuando, intuímos, se le empezaban a terminar los ahorros, decidió volver al Viejo Continente. No la pasa tan mal en el Sangiovannese, donde juega al lado de Sergio Comba, Carlos Aurelio y tiene de compañeros a Leto, El Padre Grassi y Porro, un delantero que en las concentraciones se la pasa hablando del faso.

KeyserSoze

Enrojecidos

modestiaelmarplatense.jpg

Agradecemos al periodista Agustín Marangoni por la nota que nos realizó para El Marplatense, semanario que se puede adquirir en los kioscos de la ciudad feliz.
También pueden hallar la entrevista recorriendo la versión digital (en PDF) de la publicación o bien esperar unos días para que nos baje el índice de pudor (a veces ocupamos lugares que no merecemos, en serio) y subamos el artículo escaneado.

En Una Baldosa

Della Salla Fernando

Fernando Della Salla
Llamativo desde el momento en el que se lo empezó a conocer como «el primo de Diega«. Su parentezco con el periodista del programa La Pelota No Dobla lo colocó en un lugar difícil de obviar para los oyentes de Rock & Pop.
Nacido en la localidad cordobesa de Villa del Dique, este lateral derecho empezó a jugar en el Club Almafuerte, un conjunto regional en el que sumó experiencia para ingresar a las inferiores de Rosario Central. En la ciudad Cuna de la Bandera no dejó demasiados rastros, pero los memoriosos aseguran que estuvo en el banco de suplentes en algunos partidos de Primera División.
Empezó a figurar en las formaciones una vez que llegó a Chacarita (1997 a 2000), equipo con el que logró el ascenso a la máxima categoría, en 1999, de la mano del Chulo Rivoira, Alex Rodríguez y el Twetty Carrario, entre otros.
Una vez en Primera, quizás cansado de no tener asegurada la titularidad (en el Nacional B había rendido con Mostaza Merlo de DT) agarró con firmeza la posibilidad del fútbol europeo y firmó para el Inter Turku de Finlandia, donde se nota que le fue bien porque estuvo tres años (2000 a 2003) compartiendo momentos con Arístides Pertot y Diego Corpache, entre otros.
Luego retornó al país, y refugiado en su pueblo natal, se puso los colores del Rumipal para actuar en liga local.

Juan Pordiosero