Fabio Landaburu
Su club de origen, Ferro Carril Oeste, le otorgó la chance de debutar en la Primera División en septiembre de 1998, con la derrota 1 a 0 ante Racing. Su transcurso en el conjunto de caballito no fue sencillo y en la malaria generalizada alcanzó a disputar 20 encuentros a lado de Mariano Fossas, Ariel Rocha, Cristian Hudaied, Ariel Groothuis, entre otros.
Con la pérdida de la categoría tuvo que buscar nuevos horizontes y cayó en Chacarita Juniors (2000/01), donde jugó poco pero al menos se dio el gusto de conocer a Gonzalo Gaitán, Edgardo Parisi y el Twetty Carrario. Sólo dos partidos en el Apertura 2000 le dieron la pauta de que no tendría posibilidades de actuar con regularidad y a final de la temporada partió con rumbo indefinido.
Extraño fue verlo de un día para el otro en los torneos del interior defendiendo la divisa de Atlético Uruguay de Entre Ríos (2001/02). En cuestión de semanas había bajado varios escalones y bien calladito la boca.
En 2002, Flandria lo contrató para el torneo de la Primera B, donde se suponía que ganaría más protagonismo. El cordobés Landaburu, lejos de jugarla de modesto, se agrandó y a su llegada declaró al Bisemanario El Civismo: «Que el campeonato vaya a ser difícil no es algo al que le dé mayor importancia, por el contrario, me alegra que tenga más notoriedad. Por la calidad de los jugadores de otros equipos tampoco me asusta ya que yo he tenido la oportunidad de jugar al lado de figuras como Diego Latorre, Mac Allister, Gamboa, Cardozo, gente que ha ganado de todo y yo me he sentido de igual a igual; así que no tengo problemas con los rivales que me toque enfrentar«.
Descartado el factor susto intepretamos que alguna de las otras variables del fútbol (como adapación, bajo rendimiento o falta de talento) influyó para su no consagración la institución y por eso tuvo que refugiarse en la temible liga boliviana.
Allí jugó para Destroyers (2003), Guabirá (2003) y Oriente Petrolero (2004). Desde hace un par de años que no se conoce el paradero futbolístico de este volante, aunque fuera de la cancha sabemos a qué se dedica. Es el Director del Centro Regional Córdoba de los Atletas de Cristo. Parece que ahora ser colega de Paulo Silas y Eduardo Bennett tampoco le da miedo. ¡Eso es ser bien macho!
Juan Pordiosero



