Florentín Hernán

Hernán Teodoro Florentín
Defensor paraguayo con apellido baldosero nacido en Ipané, un pueblito ubicado a 30 kilómetros de Asunción, el 1 de julio de 1977. Se inició en Coronel Thompson y más tarde se unió a las divisiones inferiores del Sport Colombia.

A los 20 años disputó con su país el Mundial de la categoría en Malasia. Luego llegó a la Argentina para jugar nada más y nada menos que en Boca Juniors. Apenas pudo participar en 2 encuentros por la Supercopa 1997 y 2 por el Clausura 1998. Compartió entrenamientos y minutos en cancha con Diego Maradona, Claudio Caniggia, el clon del Cani, Diego Latorre, un DJ y baldoseros como Pablo Islas. En su corta estadía en el Xeneize se rompió los ligamentos del tobillo derecho, debió estar nueve meses parado y perdió mucho terreno.

Al año siguiente se marchó cedido a Racing pero no fue tenido en cuenta. En la Acadé conoció al Gato Sessa, Matute Morales, Gonzalo Gaitán, Fabio Giménez, Pedro Ojeda, un ignoto brasileño llamado Hamilton Fernandes y el eslabón perdido.Encontró un poco más de continuidad en Ferrocarril Oeste (1999) al lado de Adrián Máquina Giampietri, Gastón Vales, Martín Tartara, Emerson Panigutti, Nicolás Ascencio, Sergio Comba, Fabián Cancelarich, entre otros.

En 2000 integró la selección paraguaya que disputó el Preolímpico Sub 23 en Brasil junto a Justo Villar, Paulo da Silva (ex Lanus), Claudio Morel Rodríguez, Nelson Cuevas y Roque Santa Cruz. Posteriormente, luego de caerse su pase a Quilmes fichó con All Boys en la B Nacional. El 28 de octubre de 2000 será un día que jamás olvidará. Jugaban All Boys y Central Córdoba de Rosario por la décima fecha de la zona metropolitana. Volvía luego de estar un mes lesionado y promediando la primera etapa chocó su cabeza contra la de Gabriel Medina en un salto y en la caída sufrió un fuerte golpe en la nuca. Fue atendido y siguió en la cancha. Minutos después, se desplomó sobre el césped cuando no estaba siquiera en la disputa del balón. Sufrió un paro cardiorrespiratorio que los medicos del Albo lograron pararle a tiempo. También perdió el conocimiento y todo derivó en un derrame cerebral.

«Me sacaron con una camilla y vomité en el vestuario. Ahí ya me sentía mal. Pidieron la ambulancia; estaba acostado en la vereda del club y me dio el primer paro cardíaco. Hasta ese momento me acuerdo. Y en el trayecto al hospital -en donde luego me operaron por un derrame cerebral- tuve dos paros cardíacos más. El médico de All Boys, Daniel Tomasone, me salvó, porque me hizo respiración boca a boca», dijo dos años después.

Fue internado en estado de coma y se despertó una semana después. «Estar en coma es como estar muerto, porque no sentís nada. En el día 17 abrí los ojos y sentí que me hablaban, pero como a tres cuadras de distancia. Pensé que estaba soñando, porque la primera persona que vi en el hospital fue a mi mamá y ella estaba en Paraguay durante el accidente».

«Yo pedí ver la jugada del accidente. Quería saber cómo había sido, si alguien había tenido la culpa. Pero ví que fue una acción desafortunada. Cuando esté de nuevo en una cancha, tal vez me cuide más», aseguró.
Con la vista puesta en su retorno al fútbol durante 2001 comenzó un trabajo intenso de rehabilitación en una pileta y un gimnasio. Sin embargo las secuelas estaban vigentes y una parálisis en la parte izquierda del cuerpo le impedía moverse sin dificultad.

Dos años después del accidente, en octubre de 2002 le decía al diario La Nación: «No descarto la posibilidad de jugar, pero según los médicos es difícil que pueda volver. Estoy mejorando bastante y voy a seguir trabajando día tras día para regresar al fútbol, que antes del accidente lo era todo para mí. Si no puedo, quiero hacer algo ligado a la actividad, como la dirección técnica, por ejemplo. Me estoy mentalizando para esto».

«Estoy haciendo valer mi seguro de futbolista. All Boys me ofreció una plata que yo no acepto, porque es poca y me alcanza sólo para cuatro años. Yo todavía tenía una proyección de diez años para seguir jugando y quiero justificarlo por ese lado. Menos mal que Futbolistas Argentinos Agremiados me está ayudando bastante; hablo mucho con Sergio Marchi (titular de FAA), pero no ocurre lo mismo con los dirigentes de All Boys. Excepto su presidente actual, nadie se acercó para saber cómo andaba».
«Lo más importante es que estoy vivo. Le doy gracias a Dios por estar bien; él es el único que dirá si volveré o no a ser futbolista. Sé que si no puedo jugar, la vida no se termina acá».

Como por arte de magia, después de aquella entrevista, se hizo imposible ubicarlo. Algunas versiones lo vincularon a Cerro Porteño y Godoy Cruz de Mendoza. Otras mejor rumbeadas dicen que se radicó nuevamente en Paraguay y es DT.
Se agracederá cualquier información certera sobre su paradero.

KeyserSoze

González al Chateauroux 2002

En julio del 2002, Luis González la rompía en Huracán de Parque Patricios y algunos clubes argentinos como Racing Club y Boca Juniors pretendían adquirir sus servicios.
Precisamente este último ofreció dinero y la opción de algunos jugadores a préstamo como La Paglia, Carreño e Imboden, entre otros. Pero la oferta de plata no convenció a los dirigentes y comenzaron a hablar con el Chateauroux de Francia, que pagaría 600.000 dólares por el 35% del pase.
«Lucho» viajó junto al secretario Jorge Batet y que pasó la revisión médica. Pero en suelo europeo la transacción se complico y aún estando allá, comenzaron a considerar una oferta del Cruz Azul de México.
Tras caerse el pase yante las urgencias económicas que tenía el Globo, se generó un duro ida y vuelta de acusaciones entre dirigentes.

Cucu

Schumacher 2007

El 29 de abril del 2007, Cadetes de Mar del Plata apadrinado por Juan Esnaider, recibió a Bella Vista de Bahía Blanca y lo goleó por 4 a 0 en el cruce de playoffs con clasificación al hexagonal final del Torneo Argentino B.
En la ocasión, el «Colo» Horacio Schumacher del club visitante, debió emular a su homónimo alemán y ocupó el arco tras la expulsión del arquero Juan Manuel Stefanof.
Hasta allí un caso más, pero la curiosidad es que el 1 fue expulsado a los 9 minutos del segundo tiempo cuando perdían 3 a 0 y ya no le quedaban cambios.
Por lo tanto, el volante en cuestión defendió su valla prácticamente todo un tiempo y lo hizo mejor que su compañero. Sufrió un sólo gol de picada, pero cortó varios centros y tapó dos mano a mano
Al término, declaró: «No sirvió de nada. Fui al arco por una cuestión de que nos quedamos sin cambios y no pudo entrar Elizondo. No rescato nada».

Cucu

Platense roja genérica

Entre la considerable cantidad de casacas rojas que usó Platense en su historia, resalta la utilizada en la temporada 1988/89. El Calamar presentó un modelo confeccionado por Puma que se destacaba por su exagerada sobriedad. No solo carecía de sponsor en el pecho (punto a favor), sino que además no poseía escudo ni nada que hiciera pensar que esa casaca perteneciera a la institución de Vicente López. Para estar a tono con la tradición, el conjunto se completaba con pantalones negros y medias rojas.
En la foto, Claudio Spontón muestra con orgullo el diseño.

Juan Pordiosero

Tres años

En Una Baldosa nació un 1° de Mayo. Un feriado. Un día en el que no teníamos nada que hacer y nos pusimos a hacer algo. Y salió lo que salió. Un blog. Un espacio para experimentar, para investigar, para escribir y para cagarnos de risa de lo que nos diera ganas.
Por encima de los datos, las estadísticas y nuestra opinión, predomina el sentido del humor. Eso que jamás le exigimos a los homenajeados y mucho menos a la gente que visita el sitio porque se sobreentiende como el factor común que hace funcionar la página.
Para este tercer aniversario decidimos poner la casa en orden. Y en cierta parte lo logramos. Nos pasamos al sistema WordPress y no sólo mejoramos la estética, sino que la hicimos más funcional. Además de la clásica lista alfabética ahora tenemos un buscador interno para encontrar al baldosero deseado. Agregamos categorías y gracias al aporte de la sangre nueva actualizamos gran parte los posts más viejos.
Más adelante completaremos la tarea migrando el 100% de los comentarios que todos ustedes hicieron en Blogger y que enriquecían los homenajes.
No nos olvidamos de todo lo que nos piden. ¿Quieren las encuestas? Nosotros también, ya van a volver. Es que este último año estuvimos entretenidos haciendo una página, un foro, una reconciliación, una sección en una revista, una sección en un programa de radio, un desafio futbolero, una campaña, otra, un curro y otras cosas que no vale la pena detallar.
Ah, nos sobró un tiempito y realizamos un nuevo indulto. Más abajo tienen la nómina.

En Una Baldosa nació un 1° de Mayo. Un feriado. Un día en el que no teníamos nada que hacer y nos pusimos a hacer algo…

Gracias y seguimos en contacto.

En Una Baldosa

Indulto V

Nos pareció oportuno, con el cumpleaños de En Una Baldosa, regalarnos una limpieza general que involucrara a varios futbolistas que en su momento homenajeamos injustamente.
Sin más preámbulo, acá están, éstos son, los nuevos indultados:

José Luis Pochettino: Si bien nunca descolló, llegó a completar 140 partidos en Primera División y actuó aceptablemente en otras categorías.

Gustavo Cuartas: Su estadía en la Primera de San Lorenzo fue breve, es cierto, pero después se convirtió en un pintoresco y rendidor futbolista de ascenso.

Juan Gustavo Steinbach: Medio loquito y del ascenso. Ni cerca de la Primera.

Rodolfo Tapita García: Mucho rodaje en la máxima categoría. Integró buenos equipos y le pegaba muy bien. Intermitente pero no baldosero.

Javier el Perro Arbarello: Campeón con San Lorenzo y siempre una alternativa veloz en los diferentes clubes donde le tocó actuar.

Oscar Arévalo: Otro consagrado en el Cuervo que si bien no tuvo una gran trayectoria escapa del homenaje por exceso de fama. La gente no lo recuerda con cariño pero lo recuerda al fin.

Federico Basavilbaso: Si su carrera en el exterior hubiese sido desastrosa merecería el homenaje. Pero en Europa zafó.

Gustavo Matosas: Nostalgias de una época bien baldosera acuñaron su homenaje. Pero, a decir verdad, casi siempre rindió y afuera es respetado.

Omar Cabral: Poco, muy poco para contar. Y encima no jugó en Primera.

Héctor Rodríguez Peña: ¿Qué hacía acá? No lo sabemos. Quizás su apodo y su apellido generen dudas pero su condición de correcto defensor lo salvan de ser baldosero.

El Lute Oste: Errático goleador. Esa contradicción nos llevó a postearlo, pero jugó en todos lados (mucho) y no da con las características.

José El Pepe Herrera: Si bien su paso por la Argentina no fue con mucha fortuna no se merece que califiquemos de baldosero a un jugador bien conceptuado en Sudamérica.

Leonardo Lalo Colombo: En Primera apenas asomó el pelo pero es un típico hombre del Nacional B.

Carlos Torres: Goleador el paragua. ¿Cómo olvidar sus tantos de cabeza?, ¿Cómo olvidar su bigote?, ¿Cómo llegamos a postearlo?

Rubén Darío Bolzán: Ni siquiera es baldosero. Es mucho menos que eso. No nos interesa su carrera.

Arsenio Chiquito Benítez: No da. Referente de área de cuanto equipo chico hubo en los 90’s. Hasta quizás haya sido malo, pero no baldosero.

Graciliano Mosquera: ¿Quién lo conoce? Jugó en Aldosivi.

Hugo Campagnaro: De respetable carrera en el exterior y nula experiencia en la máxima categoría de nuestro país.

Dardo Miño: Ni califica para ser baldosero.

Felipe Bellini: Histórico defensor de Platense. No da con el perfil que buscamos.

Javier Baena: Otro calamar con exceso de minutos.

Jorge Cordon: Tardamos en hacer justicia, pero finalmente llegó el indulto. El Gordo divide las aguas. Para algunos un grande, para otros un ladri. Eso si, baldosa no.

Pablo Contreras: El chileno baldoseó en la Argentina pero su carrera respetable en Europa lo exime del homenaje.

Carlos Bustos: Otra de las grandes injusticias que cometimos en su momento. Tenía partidos muy malos, pero tuvo una prolongada vida en la máxima categoría, con pasos por San Lorenzo, Huracán, River e Independiente, entre otros.

Raúl Maldonado: Un jugador del ascenso. El Bocha rindió en varios equipos y aunque estiró innecesariamente su trayectoria no se merece un lugar en este sitio.

Fabio Pieters: A su dilatada carrera le agregó una vuelta a la Primera División con Gimnasia de Jujuy.

Mauro Gerk: Otro que resurgió a fuerza de goles. Se cansó de hacerlos en el exterior.

Como siempre decimos, estamos abiertos a toda crítica u objeción al respecto. Sabemos que estarán en desacuerdo con algunos y lo entendemos. La idea es achicar el margen de injusticia y esperamos que eso se vea reflejado.

En Una Baldosa

Rivero Rubén

Rubén Darío Rivero

Qué duro fue haber sido juvenil en Vélez Sársfield en la segunda mitad de la década del ’90, y más aún siendo defensor y no volante o punta para brillar con goles y flanes fotográficos. Por ese sinuoso camino desfilarían también otros de la zaga como Walter Ledesma, Diego Trotta, Rodrigo Bilbao y Hernán Maldonado.

El jugador en cuestión hizo sus primeras armas en 1998 y no sólo tuvo la mala fortuna de haber salido de espalda en uno de los medios gráficos deportivos más leídos, sino que a su vez quedó escrachado porque en la fotografía, el «Luifa» Artime le gana el salto y estampa el empate transitorio.

Aquella vez utilizó la camiseta número 32, que seguramente debe tener guardada ya que no tuvo muchas chances más. En esa derrota con juveniles, fue titular junto a De La Fuente y Roy González, entre otros. Luego de eso, se perdió y se lo anda buscando. Contactamos con Missing Children y casi nos emocionamos, pero se trataba de un homónimo.

Cucu