Barthez 2001

Las giras de los grandes equipos europeos por países asiáticos suelen dar para todo. Incluso para que los arqueros se diviertan un rato. Eso ocurrió con Fabien Barthez, el portero del Manchester United, que en un amistoso, en junio de 2001, ante un conjunto de Singapur pidió jugar de delantero. El entrenador Alex Ferguson, cansado del berretín del francés, lo hizo ingresar vestido de jugador de campo cuando faltaban 8 minutos para que terminara el encuentro que tenía a los ingleses ganadores con un 7 a 1 parcial.
Si bien el pelado no convirtió, estuvo en cancha cuando lograron el octavo y último tanto. Y sí, Fabien se dio el gustito.

Juan Pordiosero (Gracias Polaco)

Huracán Envión medias adidas

La llegada de Envión al fútbol argentino tuvo algunos desperfectos propios de una marca que no tenía experiencia en el mercado, pese a que se trataba de la continuación barata y local de la internacional adidas.
Equipos como Chacarita, Aldosivi y el mismísimo Huracán (foto), usaron en 1999 los nuevos conjuntos de Envión (en el caso del Globo, dos casacas titulares y una alternativa) pero con el pequeño detalle de las medias, que eran las genéricas de la marca alemana.
Recién unas cuantas semanas mas tarde a alguien se le ocurrió que era más coherente usar todo de la misma firma.

Juan Pordiosero

Favaro Eduardo

Eduardo Jorge Favaro
Delantero uruguayo nacido en 1963 que tuvo un paso por Argentina que sólo los estadistas del fútbol y su familia deben recordar.
Si bien realizó buena parte de su carrera en los 80’s y no encajaría en los parámetros de este sitio, el punta recaló por acá en los primeros años de la década del ’90 y tuvo una breve participación.
Pero previo a ello, pasó por Nacional (1985) donde compartió plantel con figuras charrúas como Aguirregaray, Pintos Saldaña, Tony Gómez y Pedro Barrios, entre otros.
Posteriormente jugó en Bella Vista y luego pasó por el Liverpool (1989-1990). Allí cerró un capítulo a nivel local y decidió salir al exterior.
Así fue que apareció en Argentinos Juniors para disputar el Clausura de 1991 junto a Osvaldo Coloccini, Mac Allister, Mogrovejo, Vidal González, Trapasso, Cagna y Patricio Hernández. Pero prácticamete no jugó (sólo 2 partidos) y sus apariciones fueron a cuentagotas, no obstante un gol a Platense en la cuarta fecha le alcanzó para aparecer en la foto.
El Bicho quedó en el antepenúltimo puesto, pero la buena producción del Apertura le fue suficiente para entrar en la liguilla Pre Libertadores, donde caería en primera ronda ante Boca Juniors.
Cabizbajo retornó a su país y finalizó su trayectoria pasando por Defensor Sporting (1992) y retornando al Liverpool, junto a Barbat, Barilko y Correa.

Cucu

Que vuelva

Para que de una vez por todas se entienda que la Cruzada Sergio Vázquez no es joda, adjuntamos un artículo publicado en septiembre de 1998 por la revista rosarina El Contestador. Allí, en la prehistoria de lo que luego sería nuestra campaña, el colega Marcelo Mogetta exponía de muy buena manera el concepto de «cuidar a los bigotudos». Hoy, con Ricardo Rocha retirado, pedimos por el regreso de tan varonil tendencia.

Gracias al autor de la nota por cedernos gentilmente el recorte y esperemos que esta evocación refuerce aún más el deseo de los futbolistas por volver a las fuentes.

Nota: 1 y 2.

Loscri Diego

Diego Adrián Loscri (El Cebolla)
La imagen es elocuente. Casi como atracción de circo, encerrado y maniatado en los confines de un destino opaco y apartado de la gente que lo idolatra, Diego Loscri cosechó admiradores en Racing pero por esas cosas de la profesión tuvo que salir a mostrar su talento fuera de los límites de Avellaneda.
Chiquito, escurridizo y habilidoso, nació en Barracas el 22 de abril de 1977 y cinco años más tarde llegó al baby fútbol de La Academia. Allí se formó y se consolidó como un enganche a tener en cuenta. Su debut en Primera División se produjo en 1999, cuando apresurar a los pibes de las inferiores parecía la solución del mal momento futbolístico. Igual, al Cebolla lo apuraba el calendario. Con casi 22 años necesitaba despegar. Tuvo en contra dos lesiones que lo postergaron: una fractura en el peroné de su pierna derecha y la rotura de los ligamentos de un tobillo. Se las arregló como pudo y con la confianza del Pampa Jorge logró sumar varios partidos (en su puesto tuvo a otros por delante, como Sixto Peralta, Vicente Principiano y Maxi Zanello).
Fanático del ciclo «Todo por $2» y de Racing, se dio un gusto por partida doble cuando integró el plantel campeón del Apertura 2001 que hizo festejar a Diego Capusotto. Con pocas chances de ser titular, permaneció en el club (51 partidos, 1 gol) hasta marzo de 2003, cuando fue cedido al The Strongest de Bolivia, con la mínima esperanza de que allí pudiera jugar la Copa Libertadores (los Tigres tenían que pasar a la segunda ronda). No se dio esa oportunidad y tuvo que conformarse con disputar la liga local. Y parece que anduvo bien, porque los dirigentes bolivianos quisieron renovarle el préstamo por 6 meses más. Eso si, no tuvieron en cuenta que Racing pedía 200 mil dólares y el bueno de Cebolla quedó varado hasta diciembre de 2003, cuando apareció el Guaraní de Brasil y se lo llevó para que haga buenas migas con otro argentino, Leonel Liberman.
Aunque no le fue para nada bien (se fue al descenso, tuvo inconvenientes para cobrar y vio pasar 8 entrenadores), medio año en el fútbol brasileño le dio el handicap suficiente para saltar a Europa. Asi que no tuvo problemas para firmar con el Castellón, de la Segunda División B de España (2004/05). Allí ilusionó a sus hinchas a su llegada porque desde los medios se había dicho que era un jugador de notable calidad. Sin embargo, su hábitat fue el banco de suplentes hasta que, casi a final de temporada, llegó un nuevo entrenador y le dio más protagonismo. Él, agradecido, le devolvió la gentileza marcando un gol que clasificó al equipo a los play-off de la competición. Todo cerró de la mejor manera cuando el equipo albinegro ascendió a la Segunda A.
¿Y Loscri? Fue ninguneado como pocos, no se le renovó el contrato y al día de hoy sigue con paradero desconocido, quizás con el pase en su poder y esperando que aparezca un club que le de buenas condiciones de laburo.

Juan Pordiosero

Beraldi Gastón

Gastón Esteban Beraldi
Volante nacido en Capital Federal el 9 de septiembre de 1982. Gracias a su intrascendente paso por la primera división del fútbol argentino sería un baldosero más. El hecho de ser el hijo de José Beraldi, ex corredor de TC y TN, y dirigente muy cercano a Mauricio Macri en Boca Juniors, le da un plus de ventaja que pocos logran.
Surgió en San Telmo, donde jugó en la Primera B Metropolitana entre 1999 y 2002. En aquel año mundialista pegó el salto a la Primera División cuando Nueva Chicago se interesó en sus servicios. Debutó el 5 de julio de 2003 ante Banfield, en la derrota por 3 a 0. Contabilizó 6 encuentros en el Torito, pero dos los jugó nada más y nada menos que ante el Boca multicampeón de Carlos Bianchi. En uno reemplazó a Juan Huerta a los 10 minutos y en el otro a Germán Basualdo a los 82′. A mediados de 2004, cuando el equipo de Mataderos descendió, Beraldi, lejos de dar un paso hacia atrás, se quedó en Primera para pelearla en Quilmes. Muchos criticaron su llegada al equipo, cervecero alegando que era por obra de su padre. Rápidamente lo mandaron a la Reserva, donde jugó bien algunos partidos pero a los 6 meses estaba en los planes de All Boys.
Finalmente, a mediados de 2006, tras varios meses de inactividad, donde trabajó para la empresa de transportes familiar, fichó para Barracas Central, en la Primera C y ahí juega de lo que le toque, ya sea de defensor, de volante o hasta de enganche.
Hace unos meses se despachó con esta frase: «El fútbol me gusta, me da alegría. Yo no juego por plata, lo hago por amor«.

KeyserSoze