Zagharián Fernando

Fernando Zagharián (El Abuelo)
Como casi todo futbolista de origen armenio no pudo pasar desapercibido en ninguna formación que le tocó integrar en nuestro país. Su apellido lo condenó a ser señalado como el distinto del equipo sin medir sus cualidades, que también llamaron la atención durante los primeros partidos en los que le tocó actuar.
De carrera rara y proclive a no levantar vuelo, se fue alejando paulatinamente de los primeros planos sin razones evidentes. Categoría para jugar en equipos más importantes siempre pareció sobrarle. Sin embargo, se mantiene en el olvido.
De la cantera de Argentinos Juniors, fue llevado al plantel de Primera en 1998 por Chiche Sosa, que se entusiasmaba con la habilidad para encarar, definir y asistir que tenía el pibe. Y Zagharián le respondió con creces. Se destacó haciendo un gol en la victoria del Bichito ante River por 2 a 0 en el Apertura 1999 y a partir de ese momento los simpatizantes comenzaron a prestarle un poco más de atención. A contramano del resto, el DT no le dio muchas chances de jugar seguido pese a que en cada una de sus intervenciones le cambiaba la cara al equipo, que tenía a otros futbolistas jóvenes como Matías Monzón, Nicolás Medina, Fernando Sánchez y Federico Insúa. Para colmo, cuando empezaba a formar una dupla interesante con Aldo Osorio fue relegado al banco por la contratación de otros delanteros con más chapa.
En 2000, por ejemplo, perdió la titularidad gracias a la vistión del Colo Mac Allister que prefería el combo conformado por Diego Bustos y el Beto Yaqué.
Desde su bautismo en la máxima categoría hasta mediados de 2002, cuando quedó libre, jugó 54 partidos y convirtió 7 goles en el team de La Paternal.
Tomó valor y se fue al país de sus raíces, Armenia, donde lograría reconocimiento pese a que años más tarde él reconocería que la decisión de haberse ido fue un grave error en su carrera.
Llegó, firmó para el Pyunik y aprovechando que el técnico argentino Oscar López se hizo cargo del combinado nacional, ni lento ni perezoso hizo los trámites legales para jugar en la selección armenia. No corrió con la misma suerte que el gran José Bilibio ya que jamás fue convocado, y se perdió de jugar las eliminatorias para la Eurocopa 2004, ante España, Grecia y Ucrania.
En la temporada 2003/2004 regresó a la Argentina anímicamente bajoneado, no arregló con ningún equipo de Primera y terminó en Brown de Adrogué, con la idea de romperla y subir al Nacional B o pasar a algún club del exterior. Ocurrió esto último porque en la segunda mitad de 2004 anduvo por Ecuador, defendiendo los colores del Emelec y haciendo sapo de manera rotunda.
A fines de ese año volvió a la Argentina y se sumó a Morón. En poco más de un año en el Gallito compartió jornadas inolvidables con Raposo, Akerman, Seccafien y el ex Racing Cristian Naranjo.
En julio de 2006 volvió a Brown de Adrogué, donde había dejado un grato recuerdo y aún sueña con regresar a la máxima división. Aunque, si juzgamos por sus dichos, no tiene muchas posibilidades de volver a vestir la casaca de Argentinos. «La verdad, lo que más me sorprendió de Brown fue lo muy organizado que estaba el club, con los sueldos al día, un lugar para entrenarse y otro para concentrar. Se trata de una estructura que un equipo de Primera División no posee. Brown no tiene nada que envidiarle a nadie. Es más, diría que hasta tiene concentración y utilería, cosas que Argentinos Juniors ni siquiera posee«, declaró.
El gran mérito en toda su trayectoria, sin dudas, es haber integrado la lista de los armenios más famosos del mundo, elaborada por un sitio de la comunidad.
¿Quién lo hubiera dicho? ¡Fernandito a la par de Djorkaeff y Eduardo Eurnekian!

Juan Pordiosero

Voy al Arco: Terry (2006)

terry

Accidentado partido vivió en el Chelsea en su visita al estadio del Reading, por la octava fecha de la Liga inglesa 2006/07. Además de la expulsión de su jugador Obi-Mikel, sufrió las lesiones de sus arqueros Peter Cech (a los 4 minutos) y Carlo Cudicini, que habría ingresado para reemplazarlo pero solo aguantó hasta el descuento, cuando se golpeó la cabeza al saltar con Ibrahima Sonko y debió salir. El defensor y capitán del conjunto londinense, John Terry, terminó de improvisado portero. A pesar de todo eso, ganó el Chelsea 1 a 0.

Ruggeri Franco

Franco Roberto Ruggeri
Las comparaciones inevitables promovidas por su apellido lo deben haber condicionado bastante durante sus inicios como profesional. De ser una promesa en las inferiores de Racing y llegar al plantel de Primera pasó a ser un olvidado marcador del ascenso.
Se dio a conocer en el verano de 1996 cuando Miguel Brindisi lo llevó a la pretemporada en Mar del Plata. En aquel numeroso grupo de jugadores, entre los que estaban Arangio, Ruiz y Lino Arce, no se pudo destacar por cuestiones lógicas (tenía por delante a hombres ya consolidados) y tuvo que conformarse con partidos en la Reserva.
Al año siguiente pasó a Temperley, donde lograría el ascenso al Nacional B tras ganar el torneo reducido de la temporada 1998/99, con compañeros como Cristian Smigiel, el Indio Bazán Vera, Pablo Campodónico, Hugo Cazajous y Diego Katip.
No se sabe si en la actualidad la chapea diciendo que es pariente del Cabezón.

Juan Pordiosero

Víctor Humoffe y Adán Molina

Víctor Humoffe y Adán Molina
Jugadores surgidos de las inferiores de River Plate que junto a Dobrik fueron promocionados al plantel superior por Carlos Bagington, aconsejado por Delem y Gallego. No sólo compartieron habitación en la pretemporada de Tandil, sino que luego tuvieron el mismo destino, la desaparición de los primeros, segundos y hasta terceros planos.

Víctor Humoffe
La vida de este jugador estuvo desde un inicio signada por la adversidad, ya que desde el día que su madre lo dio a luz, debió sortear diferentes obstáculos. Su nacimiento fue un tenebroso día 13, en el oscuro 1976 y para colmo en enero, por lo que pasó todos sus cumpleaños en vacaciones alejado de sus amiguitos. Y todo ello sin referirnos a sus nombres, que al menos para quien escribe, son de los peorcitos.
Pero pasando al plano estrictamente futbolístico, se puede decir que este lateral izquierdo actualmente treintón, realizó las divisiones inferiores en River Plate y participó en algún partido de verano en un plantel en los que también estaban Oreiro, Alonso (h), Paz, Mariano Juan y Luna entre otros.
Sin embargo, la llegada de Ramón Díaz y el desembarco de algunas figuras y la aparición de grandes juveniles le quitó lugar y terminó en Comunicaciones (1997).
Ese año fue espectador exclusivo de incidentes con los hinchas de Excursionistas, que serían la antesala de la batahola que sucedió años después en la que algunos jugadores fueron agredidos.
Posterior a ello no se supo más nada de él, pero en el 2005 apareció jugando en el sospechoso Real Arroyo Seco junto a Silverio Penayo, vendiendo humo-fe.

Adán Cristian Molina
De religioso nombre y también nacido en 1976 en San Justo, realizó las juveniles en River Plate como volante y en 1995 apareció por el plantel superior y participó en 2 partidos. Pero curiosamente al tiempo volvió a jugar en cuarta división.
En 1997, por falta de condiciones o de oportunidades, dejó la banda y recaló en All Boys (1997-2000) que por ese entonces contaba con figuras y veteranos como Fernando y Sergio Batista, Laffatigue, Levy, Trapasso, Mayor, Olarán, Walter Paz, Lettieri, Pasini, Bordi, Castano y Diz.
En el 2001 partió al interior y fichó en Huracán de San Rafael donde estuvo una sola temporada y el equipo descendió al Argentino B.
Retornado a Capital Federal firmó contrado con Deportivo Laferrere, club en el que estuvo en el 2002, pasó a Defensores de Cambaceres en el 2003 y retornó en el 2004 hasta el 2006. En los últimos años allí compartió plantel con Cubito Cáceres, Garrafa Sánchez, el Pampa Biaggio y el Mono Claut.
Pero a mitad de este año volvió a dejar el equipo y nuevamente se calzó la de Cambaceres donde es un valor fundamental al igual que Smigiel, Pablo Casado y Bogado.

Cucu

Roma 2 – Argentina 1

La Selección dirigida por Carlos Bilardo tuvo varios partidos pésimos después del título conseguido en 1986. El choque ante la Roma de Italia, el 19 de marzo de 1987, no fue la excepción. Cayó 2 a 1 en el Estadio Olímpico, en el marco de los festejos por el 60° aniversario del club local. Argentina formó con Pumpido, Clausen, Brown, Ruggeri; Fantaguzzi, Batista, Giusti, Oscar Acosta, Tapia (autor del gol), Perazzo (foto) y Pasculli. Luego entraron Garré, Cuciuffo, Dertycia y el Puma José Luis Rodríguez. En el banco de suplentes se quedaron Bartero, Domenech, Theiler y Giunta.

Como curiosidad se recordará que el técnico de la Roma, Sven Goran Eriksson, dispuso el ingreso de 8 hombres (7 en el inicio de la segunda etapa) quebrando el acuerdo informal que había hecho con Bilardo, que estipulaba 5 modificaciones.

Juan Pordiosero