González Hugo

Hugo Miguel González
Otro de los tantos volantes de apellido González que surgió de Rosario Central en los 90’s. A diferencia del Equi y el Kily, su carrera no tuvo luz propia. A decir verdad y pese a su regularidad, estuvo más cerca de parecerse a Mariano que a sus consagrados tocayos. Arrancó con un aceptable nivel en 1998 y rápidamente se ganó un lugar en el mediocampo canalla. Tal es así que para mediados de 2000 ya tenía 38 partidos jugados con la casaca auriazul. Sin llegada pero con un apegado gusto a la marca, generó expectativa cuando fue figura en un partido ante Argentinos Juniors, en el que los rosarinos actuaron con mayoría de juveniles.
Después perdió terreno y recién puedo recobrar la ilusión de jugar cuando fue transferido al Monagas de Venezuela, en julio de 2001. Una temporada en el exterior le daría la experiencia suficiente como para batallar en el ascenso.
La 2003/04 la jugó para Gimnasia de Entre Ríos junto a Rodrigo Llinás, Alfredo Grelak, Carlos Marczuk, Edgardo Boujón, Fabián Santa Cruz y Javier Yacuzzi, entre otros. También se puso la casaca del Bancruz santacruceño en el Torneo Argentino. Se desconoce a que dedica sus días.

Juan Pordiosero

Huracán Adidas Signia 2003

Se sabe que la prolijidad no es un aspecto de primer orden en el fútbol argentino. Pero lo que hizo Huracán en 2003 no tiene lógica alguna. Es más, refiriéndose a la indumentaria deportiva en épocas de hiperprofesionalismo, debe ser una de las mayores vergüenzas a nivel local. En octubre de 2003, el Globo recibió a Godoy Cruz de Mendoza, en el Palacio Ducó. Como en la ropa del Tomba predominaba el blanco, los quemeros tuvieron que recurrir a sus camisetas suplentes. Pero claro, la empresa Signia no proveía de casacas alternativas desde hacía varios meses (por defecto, seguian usando las blancas), por lo que Huracán tuvo que salir a la cancha con un juego en desuso marca adidas. Lo curioso es que esa camiseta roja con vivos negros había sido estrenada en 1996 y siguió en vigencia hasta mediados de 1999. Nadie imaginó que años más tarde volvería a ver la luz. En esa ocasión, se eligió una cinta adhesiva para tarpar el logo de la empresa alemana, pero fue en vano porque con el transcurso del partido fue quedando al descubierto la verdad. Ah, además, los pantalones y las medias pertenecían a Signia.
Ya para comienzos de 2005 el conjunto de Parque Patricios empezaría a utilizar la firma Meister.

Juan Pordiosero (gracias Fedetem)

No estás para la passarella

Si existe algún jugador que ha sabido refinarse con el tiempo y tomado como propia la costura italiana, ese es Gabriel Batistuta, un capo cannonieri que hasta supo ser modelo de marcas importantes.
Sin embargo, nunca es en vano recordar que este muchacho nacido en Reconquista fue durante gran parte de su vida un pibe de pueblo. Por eso, no debería sorprender esta foto en la que el Batigol porta un importante peinado batido que hace juego con la pose ganadora, el pullover con escote en V exagerado y una polera debajo.
Pero eso no es todo, porque el jean semi nevado también aporta y mucho. El 9 la mete dentro de la cancha…pero afuera perdió por goleada.
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Cucu

Naves Alberto

Alberto Hipólito Naves
Atacante referente del fútbol mendocino con un pasado que forma parte de una ínfima porción en la historia de Independiente de Avellaneda. Tan poco hizo, que casi nadie lo recuerda con la camiseta del Rojo. Le tocó jugar en aquel bizarro equipo de 1992 que participó de un torneo veraniego en la ciudad de Necochea. Compartió el plantel con futbolistas de la talla de Lenguita, Boldorini y el Bombero Juan Carlos Ibáñez.
Sin chances en el torneo oficial, tuvo que probar mejor suerte en su tierra, la que le dio prestigio a cambio de buenas actuaciones. Primero, fue partícipe del título local que obtuvo Independiente Rivadavia en la temporada 1992/93, con nombres como Ariel Paolorossi y Luciano Nicotra. Después jugó en San Martín de Mendoza (1993) y para completarla se cruzó de vereda y le fue muy bien con Godoy Cruz (1994/95), ascendiendo al Nacional B y convirtiendo el gol de la primera final ante Guaraní Antonio Franco de Misiones. El Tomba ganó el torneo Regional teniendo a figuras como Claudio Manchado, Daniel Oldrá y el cachorro Abaurre, que fue el goleador del equipo con 10 tantos, uno más que Naves.
No hay datos precisos sobre su rendimiento en el Pahang Darul Makmur de Malasia (1996) y en el Pelitta Hyatt de Indonesia, institución donde alguna vez Mario Kempes fue técnico y jugador. Pero sabemos que el simple hecho de haber pasado por esos países extravagantes en cuanto a lo futbolístico, le da la dosis necesaria de grossez para considerarlo un elegido.
Ya retirado se dedicó a fortalecer la actividad en su pueblo, La Paz, junto a su colega El Indio Armando Natel. Tal es así que ambos llevaron a La Paz Fútbol Club a inscribirse en los torneos de la liga mendocina.

Juan Pordiosero