
Boca Juniors vivió un intenso verano en 1998. Muchos recordarán la bochornosa pelea entre el Bambino Veira y uno de sus dirigidos, Gustavo Barros Schelotto, que lo tildó de «bufarra» después de que el entrenador lo reemplazara con el Chicho Serna en un partido ante Racing, en Mar del Plata. Tanto esa noche como en el partido frente a River, disputado el 24 de enero, el técnico utilizó un particular atuendo con claras intenciones financieras. El detalle del pantalón blanco al mejor estilo narcotraficante colombiano acompañado de una camisa multicolor no hubiese sido nada sin la presencia de un histórico saco azul que, sin disimulo y en una practica poco convencional, exhibía una publicidad de Lo Jack que seguramente le debe haber representado, al viejo y querido Bambino, unos billetitos de más para su cuenta bancaria.
Juan Pordiosero



