Álvarez Cristian 2002

El lateral derecho Cristián Alvarez llegó a nuestro país, en 2005, con buenos antecedentes. En su Chile natal, no sólo había convertido muchos goles, si no que además se había transformado en protagonista de un hecho muy curioso.
El 12 de octubre de 2002 tuvo su jornada de gloria. Jugando para Universidad Católica y ante la lesión del arquero estadounidense Johnny Walker, decidió ponerse los guantes en en clásico ante Universidad de Chile. Pero el tema no era tan sencillo, pues la primera jugada que tenía que resolver era un penal en contra.
El goleador de la U, Pedro «Heidi» González se paró frente a la pelota con ganas de sentenciar el pleito. Pero Álvarez tapó magistralmente el remate y aguantó los 15 minutos finales. El partido terminó 1 a 1 y el portero de ocasión quedó en la historia grande.

Kingpin (Gracias www.cducatolica.com)

Cardone Gerardo

Gerardo Ariel Cardone
Sacrificado volante derecho condenado a las sombras por su juego opaco y poco vistoso. Los hinchas de Banfield no lo recuerdan con demasiada alegría. Su rendimiento en el Taladro no fue del todo bueno y no tuvo aceptación entre los simpatizantes sureños. En los 21 cotejos que disputó en la Primera División (1996/97) mostró poco, pero la mayoría entendió que se trataba de un pibe con todo el derecho a equivocarse. Por eso después se convirtió, con esmero, en un batallador del ascenso, muy a pesar del clamor popular. La gente, en general, siempre le reclamó más de lo que podía dar. Y contra eso nadie puede hacer nada.
Siguió en Banfield hasta comienzos de la temporada 2001/02, cuando pasó a Brown de Adrogué. Allí fue responsable, junto a Adrián Zen Bonacorsi, de la buena campaña que depositó al equipo en las semifinales del torneo Reducido por el ascenso a Primera B Nacional. Luego desembarcó en Ferro Carril Oeste (2002/04), donde compartió jornadas inolvidables con Ibrahim Sekagya, Muhamed Nsubuga, Pablo Del Río y León Bustos. Para la 2004/05 se sumó a All Boys y se dio el lujo de actuar a la par de Néstor Fabbri, Jonhy Aquino, Franco Troche, Edgardo Arnaudo y Patricio Bedrossian.
En el arranque de la 2006/07 retornó a Brown de Adrogué y se espera que robe bochas como en las viejas épocas, y que ponga alguna pelota de gol para Sergio Bustos y Fernando Zagharián.

Juan Pordiosero

Arangio Germán

Germán Arangio
Promesa incumplida que desplegó su fútbol por varios países del continente americano sin obtener un real reconocimiento en su tierra. La «Shirley Temple del gol» para algunos, el «Sergio Gendler del fútbol» para otros, Germán Arangio hizo de su pelo rubio y ensortijado una marca registrada.
Apareció con fulgor en el inicio de la era Pekerman a cargo de los equipos juveniles argentinos. Integró aquél plantel que se consagró campeón en el Mundial Sub 20 de Qatar, en 1995. Casi paralelamente debutó en Racing y en poco más de una temporada llegó a jugar 8 encuentros con 1 tanto en su haber. Compartir el plantel con el Turco García y el Puma Rodríguez, ser dirigido por Pedro Marchetta y estar bajo el ala protectora de Juan Destéfano (foto) lo debe haber nutrido de experiencias inolvidables. Pero también es cierto que ese no era el mejor ámbito para poder triunfar. Por eso no desestimó la oferta del fútbol mexicano en 1996, cuando partió hacia el norte para vestir la roja camiseta del Toros Neza. Allí fue protagonista en todo sentido, pero particularmente del recordado episodio de 1997 que involucró al conjunto de Lussenhoff, Mohamed y el Pony Ruiz con el seleccionado de Jamaica. En un partido de carácter amistoso, Arangio respondió a la agresión de un Reggae Boy y desencadenó una batalla campal difícil de igualar en la historia del fútbol mundial. Los amantes de peleas bizarras, agradecidos.
En 1999 sufrió el descenso a Primera A en carne propia. Pero no sería la única vez, porque se sumó al Atlante (23 partidos, en la 2000-01), que también perdió la categoría la temporada siguiente. Resignado, volvió al Toros Neza (2001-02) para tratar de ascender pero se quedó en el intento. Se fue de la institución con 159 partidos en sus espaldas. Obstinado, no tuvo problemas en jugar un año más en la segunda categoría, con los colores del Zacatepec (39 partidos, en el 2002-03).
Cuando parecía que su trayectoria se moría en el fútbol mexicano, lo contrató un equipo de Emiratos Árabes, que también descendió y por lo tanto, obligó al blondo atacante a pelearla de nuevo desde abajo. En el interín, hizo de todo para volver a México. Pero nadie lo contrató.
Increiblemente, en marzo de 2005, el Gremio de Porto Alegre lo tuvo a prueba durante 30 días con la intención de hacerle firmar un contrato en caso de mostrar un óptimo nivel. Pero eso no sucedió. El DT de conjunto brasileño, Hugo de León, lo conocía de su paso por tierras aztecas y lo llevó con la mínima esperanza de que le devuelva la confianza con buen fútbol. Iluso, terminó bajándole el pulgar tras el período de evaluación.
Fue su amigo Antonio Mohamed quién le tiró una soga en julio de 2005 para que se sume a Huracán de Parque Patricios. Otra vez en el ascenso, otra vez tratando de subir. Su paso por el Globo fue demasiado breve. Pocos partidos y ninguna flor. Por lo menos se dio el gusto de reencontrarse con viejos compañeros de su etapa juvenil como Mariano Juan y Walter Coyette.
A comienzos de 2006 se incorporó al Audax italiano de Chile, donde comió mucho banco gracias a las pocas posibilidades que le dio el entrenador Raúl Toro. Por esa razón, fichó hace un par de semanas para Palestino, quizás con la firme ilusión de poder consagrarse definitivamente en un equipo de orígen árabe.

UPDATE

En Palestino sólo estuvo seis meses, cuando parecía que se quedaba sin jugar esta primera parte del año, sorpresivamente, a fines de febrero firmó con el América de Cali que es dirigido técnicamente por el paraguayo Roberto Cabañas. Llegó a Cali diciendo que en 262 partidos en su carrera profesional marco 87 goles y que «No soy el salvador del equipo, esa palabra no va conmigo». A mediados de marzo, según el portal http://www.enlajugada.com, «…todavía no termina de convencer… El viernes se le va a dar otra oportunidad para determinar si por lo menos está en el banco suplente.»
Confirmado, de salvador, no tiene nada.

Juan Pordiosero