Novedades

NOVEDADES
Seguimos inaugurando secciones que venimos planeando desde hace un tiempo. Llega el turno de presentarles USALA 10, un lugar casi fetichista, donde podrán observar las diferentes camisetas de equipos o selecciones que Diego Maradona ha utilizado por afecto o por cuestiones contractuales. La idea surgió tras el interminable objetivo de realizar un Amor a la Guita especial con el Diego de protagonista. Por lo utópico que significaba pretender hacerlo completo y por lo acotado que nos resultaba el homenaje, decidimos transformalo en una sección. Como siempre, pueden enviar material inédito para que sea posteado. Aclaramos de antemano que lo que puede ser hallado mediante Google es lo primero que descartamos.
Por otra parte, seguimos haciendo modificaciones en algunas cuestiones visuales. Como habrán notado, cambió el aspecto del sidebar. Contamos con un nuevo sistema de publicidad (SmartAd) realizado por Mercado Libre que nos permite tener de manera instantánea las mejores ofertas de la web con pequeñas imágenes ilustrativas. Clickeando en las promociones y registrándose de forma gratuita estarán ayudando a que este sitio se mantenga.

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En Una Baldosa

Scalise Sebastián

Sebastián Vicente Scalise
Marplatense nacido en 1979 que comenzó a inflar las redes desde pequeño, lo que lo llevó a probarse y ser parte de las divisiones inferiores de River Plate. Allí se cansó de hacer goles junto a Darío Figueroa, pero la falta de posibilidades lo hizo buscar nuevos desafíos y desembarcar en Independiente de Avellaneda.
Sin embargo, en el Rojo jamás logró la consideración que necesitaba a pesar de integrar el plantel profesional junto a Gustavo Núñez, Orellana, Pernía, Prieto, Walter León Bustos, Zelaye y Castilla, entre otros.
Pasó con gran esperanza a Gimnasia y Esgrima de La Plata (2001) a préstamo por un año pero a los seis meses fue dejado en libertad de acción al no cumplir con las expectativas que se habían generado. Es que sus buenas características de delantero por las puntas le terminaron jugando en contra ya que se privilegiaron a los delanteros de área más altos y fuertes. Por ello, Griguol pasó la escoba y se alejó junto al «Yagui» Fernández, Gustavo Dueña y Sebastián Barclay.
Aconsejado vaya a saber uno por quien, cruzó el océano para mostrar sus condiciones en el Bolton de Inglaterra, en donde no jugó porque como el bien asumió, «había muy buenos futbolistas». Sin embargo no dejó aquel país, y terminó pasando magramente por el Díter y el Exeter City de la tercera división, en donde repuntó su nivel.
Ya a fines del 2002 se trasladó hasta España y se probó en el Badajoz que dirigía el «Zurdo López». «En Argentina se juega con dos puntas sueltos y aquí por el estilo de juego, trabajo en la banda izquierda como hacía en tierras inglesas, aunque pienso que soy más goleador que hombre de banda», señalaba durante su exámen.
Lo cierto es que no quedó pero continuó allí. Pasó por el Zafra, Ayamonte (2003), Maracena, con el que ascendió a tercera división y el Martos (2004-2005) en dónde señaló 5 goles.
Posteriormente fichó en el Recreativo Bailén FC (2005) y tuvo un coqueteo para jugar en Cacereño.
Por estas cuestiones, este amigo de Luciano Beutler obtuvo su merecido homenaje, más aún luego de haber pasado por dos clubes grandes en inferiores y terminar siendo parte de las pintorescas categorías del ascenso español. Y de paso, engrosar la amplia lista de marplatenses que «alimentan» el portal.

Cucu

Nuñez Gustavo

Gustavo Alberto Nuñez
Marcador de punta derecho que generó una leve esperanza en sus inicios y luego terminó como uno más del ascenso. Surgió en Talleres de Remedios de Escalada y con un breve tiempo en primera tuvo la oportunidad de probarse en el Boca de Bilardo (1996). El Doctor lo bochó y vaya casualidad, un año más tarde caería en el Independiente de Menotti. Al flaco le gustaba pero no comía vidrio. Lo utilizaba como suplente de Jorge Martínez y nunca lo sacaba del banco. Tal es así que quien lo hizo debutar en Primera fue Jorge Gordillo, el DT interino. Recién cuando Menotti regresó de su frustante paso por la Sampdoria lo tuvo en cuenta en algunos partidos. Hacia mediados de 1999, su pasantía en el Rojo parecía haberse agotado con la nada despreciable estadística de 23 partidos y un tanto. La llegada de Trossero lo relegó al olvido pero increiblemente el entrenador recurrió a él en la última jornada del Clausura 2000, cuando el equipo ya era una murga y el bueno de Nuñez llevaba 7 meses sin tocar una pelota en un partido oficial. Ese encuentro lo resucitó y permaneció en el club hasta mediados de 2001, cuando se fue con el pase en su poder.
Resignado quizás, decidió reemplazar la fama de un equipo grande por la importancia de ser titular en un conjunto del ascenso . Y jugó en varios.
De su paso por All Boys no existen registros. Pero si se sabe que en San Martín de Mendoza (2002-03) llegó a jugar la promoción por el ascenso a Primera ante Talleres de Córdoba, junto a conocidos compañeros como Héctor Larroque, Gabriel Nasta, Lucio Ramos y Nico Hernández.
En la 2004-05 jugó el Argentino A con la camiseta de Gimnasia y Esgrima de Entre Ríos. Nadie creía que volvería al fútbol capitalino, sobre todo cuando apareció un interés de Unión de Sunchales. Pero la pasada temporada resurgió como baluarte de la defensa de Temperley, en la Primera B, compartiendo el equipo con baldoseros de la talla de Mariano Pasini.

Juan Pordiosero

Betancor Juan Carlos

Juan Carlos Betancor
Con apellido francés pero muy mal escrito, nacido en la localidad santiagueña de Añatuya en 1977, comenzó a atajar hasta cumplir el sueño de llegar a integrar un plantel de Primera División. Y lo hizo en Colón de Santa Fé (2000-2001) junto a Silvio Azoge, Cristian Favre y Facundo Nicolás, entre otros.
Sin embargo, tapado por Leo Díaz y algunos suplentes debió buscar nuevos horizontes sin haber jugado ni un minuto.
No resultan claros algunos datos de su trayectoria, porque se le registran partidos en Ben Hur de Rafaela, pero se desconoce si fue previo o posterior a su paso por el Sabalero.
Las cosas no salieron demasiado bien, y al igual que muchos, retornó a su lugar de origen chapeando con su pasado y se transformó en el arquero de Mitre de Santiago del Estero (2005-2006), en el Argentino B.
Lo curioso es que tuvo durante un tiempo un problema de visión que le impidió atajar luego de un choque con un rival. Las malas lenguas confirman que le hicieron un favor y le acomodaron la vista.
Si bien no se trata de un jugador con 15 minutos de fama, ni de una promesa trunca, vale la pena este homenaje.

Cucu

Casas Gabriel

Gabriel Hugo Casas
Marcador central de la raza de Ariel Groothuis. Desde muy joven creyó tocar la gloria cuando debutó en la Primera División con los colores de Huracán de Corrientes (1996-97). Siete partidos en la máxima categoría le dieron cierta chapa de defensor experimentado, aunque nunca más volvería a la elite. Jugó el Nacional B para el conjunto correntino y también con Douglas Haig de Pergamino (1998/99) y Nueva Chicago (1999/2000). Con el Torito de Mataderos fue partícipe de una situación bastante curiosa cuando enfrentó al Huracán de Carlos Babington. Aquél día de febrero de 2000, la rompió Casas, pero Gastón. El rubio pelilargo hizo 3 goles en la victoria por 4 a 1 ¿El otro gol? De Gabriel Casas en contra, claro (con complicidad de Frangela, que fue el último en tocarla). No sería su primera ni su última jugada desafortunada.
En Guatemala encontraría su verdadero lugar en el mundo ya que los autogoles no se difunden demasiado. Allí hizo de las suyas durante varios años en el Aurora y desde la última temporada en el poco conocido club Mixco.

Juan Pordiosero

Ramírez Pinillo Héctor

Héctor Ramírez Pinillo (La Bomba)
Ignoto delantero de área nacido en Cali, que vino a estas tierras sin grandes antecedentes. Llegó en enero de 2005 y entrenó durante varios días con la Primera de Argentinos Juniors en Mar Del Plata, donde el Bicho hacía la pretemporada.
Venía de actuar en el Monagas de Venezuela y a su arribo declaró «Sería muy importante para mí jugar en el fútbol argentino. Ojalá haga las cosas bien y pueda quedarme en este club tan importante«. Demagogia al margen, ni siquiera pudo jugar oficialmente.
Después de algunas prácticas, el técnico Osvaldo Chiche Sosa le bajó el pulgar y prefirió solucionar las carencias ofensivas de su equipo con el Twetty Carrario, Morinigo y Ruberth Morán.
Se había iniciado en la Escuela de Fútbol Carlos Sarmiento Lora de su país y profesionalmente vistió las casacas del Deportivo Quevedo y el Delfín SC (2003), ambos de la Primera B de Ecuador.
En los últimos días regresó a la Argentina y se sumó al Deportivo Armenio. Nadie sabía de su existencia pero en su primer partido informal marcó un gol. Ojalá haga historia.

Juan Pordiosero

Mascherano 2003

Se sabe que a Masche le cuesta llegar al arco de enfrente. No representa un gran problema porque lo suyo es la mitad de la cancha. Pero, como bien muestra la foto, se las puede arreglar en la valla propia. La imagen corresponde a un entrenamiento de la selección argentina en el Sudamericano sub-20 de 2003, en Uruguay.

Juan Pordiosero

Bilibio José

José Andrés Bilibio
Una sola palabra lo define: ídolo. Capaz de convertir una historia clase B en un ejemplar incunable con ansias de best seller.
Su trayectoria debería ser utilizada como ejemplo en las escuelitas de fútbol, para demostrarle a los pibes que hasta el menos agraciado puder lograr cosas increíbles.
Nació en Curuzú Cuatiá y llegó a Buenos Aires a los 18 años con todas las ganas de hacerse un lugar en el fútbol grande, aunque jamás imaginó que algún día podría jugar para un seleccionado.
Zaguero central de profesión, probó suerte en San Lorenzo pero duró poco tiempo y se fue a Estados Unidos para enrolarse en las filas de la Academia de fútbol de Jorge Castelli. Un año y medio en un espacio nulo de competitividad le permitió madurar la idea de volver al país. Y aprovechó la gran relación entre «El Profe» y Noray Nakis para desembarcar en Armenio. Ese paso hacia el fútbol del ascenso sería el más importante de su carrera. Las cosas no le salieron bien de entrada (en los primeros 6 meses jugó poco y después estuvo un año parado) pero en 1997 comenzó a destacarse. Incluso se consagro campeón pero no pudo ascender a la B Nacional porque perdió la final ante El Porvenir.
En 1999 aceptó una propuesta que luego marcaría el camino de varios de sus compañeros. Le ofrecieron irse al fútbol de Armenia y no lo dudó. Jugar en el exterior no es algo muy común para un futbolista de la Primera B. Inicialmente hizo pie en el Ararat Erevan (1999-2000) y luego de un regreso con breve participación en Los Andes (dos partidos en la 2001-02, ante San Lorenzo y Unión) volvió a hacer las valijas para actuar en el Pyunik Yerevav (2002-03), donde ganó la liga local y pudo disputar la Champions League (quedó eliminado en la segunda fase clasificatoria ante el Dínamo de Kiev) . Eso entusiasmó a otros hombres del club Armenio, como Raúl Ruiz, Miguel Cisterna y Eduardo Dávila, entre otros, que tomaron la misma determinación que Bilibio (también se animó el ex Argentinos, Fernando Zagharian).
Aunque, como era de esperar, nuestro ídolo fue un poco más allá. No conforme con ponerse la camiseta de dos equipos ajenos a su cultura, llegó a la Selección. En 2002, el técnico Oscar López se hizo cargo del combinado armenio y como ya lo conocía de su paso por el Pyunik, lo convocó para que integre el equipo. «Como yo tenía pasaporte comunitario, me pareció importante para mi currículum. No me encariñé con el país ni con la camiseta. Lo hice por motivos meramente profesionales. Recuerdo que cuando cantaban el himno yo me hacía el distraído.Igualmente, a la hora de jugar me mataba porque eran los colores que defendía», declaró cruelmente el defensor, y agregó «conocí un país diferente, bastante feo. Allá hay mucha pobreza: diez tipos tienen toda la plata y el resto es gente muy humilde«.
En una nota concedida al sitio MundoAscenso habló sobre la experiencia de marcar a Raúl y a Shevchenko por las eliminatorias de la Eurocopa 2004: «Fue increíble, inolvidable. Recuerdo que nos tocó jugar contra Ucrania, íbamos 2 a 0 abajo y se lo terminamos empatando. También enfrenté a Grecia, que contaba con muchos de los futbolistas que después terminaron ganando la Eurocopa de ese año«.
Ese famoso partido ante los griegos, estuvo envuelto por una polémica que reflejó el diario Marca en septiembre de 2003, en una entrevista al defensor argentino. «Sí, fue un intento de soborno a dos jugadores de nuestra selección. Tuvimos una reunión hace unas horas para hablar del tema. Mis compañeros tenían un casette grabado con la conversación y avisaron hace varios días al presidente de la Federación de que alguien en nombre de Grecia había querido comprar el partido. Entonces se denunció el tema a la UEFA«. Y sostuvo «al parecer fue un millón de dólares lo que ofrecieron y llegaron también a hablar con nuestro presidente. Él sabe quiénes son y ahora se está investigando para conocer sus identidades«.
A mediados de 2004 volvió a la Argentina y comenzó a entrenar en el CEFAR, donde comenzó a sentir la desesperación por no conseguir club. A comienzos de 2005 trató de agarrar algún pleno poniendo fichas por todos lados: «tengo solidez defensiva, buen juego aéreo y salida clara con la pelota en los pies. Aspiro a conseguir un club en la B Nacional o, si me sale el pasaporte italiano, irme a Europa. Y si me toca defender los intereses de una institución de la B Metropolitana, no hay problema, yo quiero jugar«.
Ante tanta ambigüedad, algún conjunto tenía que pisar el palito. Algunas versiones lo colocaron en el Amiens de Francia pero fue finalmente el Bolivar de Bolivia quién lo probó durante algunas semanas. En febrero de 2005 debutó en el clásico paceño ante The Strongest pero luego no encontraría el hueco para afianzarse como titular. Cansado de que lo ninguneen, en agosto de ese mismo año se incorporó al Éspoli, que venía de ascender a la Primera División del fútbol ecuatoriano. Hoy sigue en esa institución.
Así es José Bilibio, un laburante del fútbol que no tiene contestador automático. Siempre atiende los llamados y dice presente donde sea, en una tétrica cancha del ascenso o en un lujoso estadio de Europa.

Juan Pordiosero