Pérez Sergio

Sergio Javier Pérez
Con esa combinación de nombres podría haberse dedicado a ser un arquero atajapenales. Sin embargo, ni siquiera se dedicó a patearlos. Fue un simple puntero izquierdo que jugó intermitentemente en la Primera División de Argentinos Juniors, entre 1985 y 1991. En 6 años sólo disputó 23 encuentros y anotó en una ocasión en el arco contrario. Después pasó al clásico rival, Platense (1992), y logró marcar la misma cantidad de goles (apenas 1) en sólo 9 partidos. Simplemente por razonamiento matemático, podríamos decir que le fue mejor en el Calamar que en el Bicho, pero no fue así.
Y el cambio de equipo lo vivió en varios aspectos. De compartir entrenamientos con Borghi y Ereros pasó a pelear un puesto con Graff, Bianchi y Colombo. Y de vestir la glamorosa adidas pasó a utilizar la burda copia Taiyo (si, con 3 tiras, como para no envidiarle nada a la marca alemana).
Para ponerle un broche a su trayectoria, eligió pasear sus dotes por el fútbol japonés.Juan Pordiosero

 

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Con tan común conjunción de nombre y apellido, este futbolista tenía en claro que debería ir más allá para trascender, y lo logró pero a medias.

No en el fútbol, actividad en la cual parecía un bicho raro y por la que pasó en forma intrascendente. Pero sí luego de retirarse, ya que aburguesado y casado con una bailarina del Teatro Colón, se hizo un asiduo competidor de torneos de golf intercountries.

Siendo un joven delantero, debutó en la primera de Argentinos Juniors en el glorioso año 1985, pero no encontró continuidad y optó buscarse otro club. Fue así que hasta 1995 pasó a Platense, Quilmes, All Boys, Once Caldas y el fútbol japonés.

Tras esa aventura, decidió ponerle fin a una corta carrera que en su momento pareció promisoria, pero que no resultó fructífera, al menos en lo trascendente y lo personal.

Vaya a saber uno como, terminó viviendo en una fastuosa casa en el country Solares del Talar y desde el 2002 empezó con el pudiente deporte de los hoyos. Practicando y tomándolo como un desafío, mejoró su juego día a día para terminar destacándose en circuitos como el Golf Guide, que se realiza con la modalidad medal play en diversas canchas, como los countries San Eliseo, Pacheco Golf Club, Newman y San Diego, entre otros.

«Empecé a jugar al golf porque mis amigos lo hacían y yo quería ver cómo era, aprender, entenderlo y apenas lo hice me atrapó. Soy zurdo para todo, jugué dos meses como zurdo al golf, pero era difícil encontrar palo, tenía que comprar usados. Ya me estaba cansando, pero uno de mis profesores me dijo que lo intentara con la derecha y por suerte me fue bien”, recuerda Pérez en una entrevista.

Claro que tampoco olvida su paso por el fútbol y lo cuenta en detalle: «Debuté en la primera de Argentinos Juniors en 1985, tenía 17 años, justo después de que Argentinos saliera campeón de todo. Tuve de compañeros a Sergio Batista, Claudio Borghi y Fernando Redondo, entre otros. Era delantero y muy bueno y hasta Bilardo me decía que iba a ser uno de los jugadores jóvenes a destacarse, pero un día me cansé y a los 27 años dejé definitivamente. Le empecé a tener antipatía al entorno que se estaba formando y ahora sólo lo miro por televisión, ni siquiera lo juego con mis amigos; ellos todavía no pueden entenderme”.

«Creo que hubiera llegado lejos, muy lejos, si me hubiera puesto las pilas, pero empecé a jugar de joven y todavía me gustaba mucho la noche. Salía cuando podía y eso me traía problemas. Sabía que nadie iba a querer un jugador que no llegue al nivel físico ni táctico requerido”.

En la actualidad, practica en el Driving Norte dos veces por semana, “donde el Colo Mitchel (?) me ayudó muchísimo aconsejándome y enseñándome trucos. También tomo clases una vez por semana con Marcelo Islas, profesional del Club Ferrocarril Mitre, de donde soy socio”.

Ante semejante historia, muchos futboleros de alma piensan en sugerirle donde puede meterse el palo.

Cucu

Camilli Gonzalo

camilli

Gonzalo Martín Camilli

¿Quién no recuerda a este delantero uruguayo nacido en 1974 que apareció imprevistamente en la primera división de Independiente en 1992? En el apertura de ese año jugó un sólo partido y la revista El Gráfico lo calificó con un 3. Luego participó de otros 4 encuentros en los que incluso llegó a anotar un gol.

No se sabe en forma ordenada que fue de su vida profesional, pero si que habría tenidos pasos por Atlético Tucumán y Wanders de Montevideo.

En 1997 viajó a Chile y disputó dos partidos para el Santiago Wanderers y dos años después apareció jugando en el Águila de El Salvador (1999-2000), donde se lo puede apreciar en la foto convirtiéndole un penal al Municipal Limeño.
Pero el charrúa decidió continuar deambulando por Latinoamérica y recaló en Ecuador. En el 2000 firmó con el Técnico Universitario y posteriormente con el siempre candidato Deportivo Saquisili.

Según la página web de la Asociación del Fútbol Argentino, en el 2004 figuró en Argentino de Quilmes y luego nunca más se supo de él. Extrañamente algunos sitios lo apuntaban como argentino, quizás, por esa sana costumbre de salir «a robarla» sin importar el lugar.

Zandoná 1998

Por la octava fecha del Torneo Apertura de 1998, Vélez recibió a Unión de Santa Fe. Aquella tarde se lució José Luis Chilavert, marcándole dos goles a Pablo Cavallero. Pero también puso en peligro su valla cuando se fue expulsado por el árbitro Ángel Sánchez y dejó a su equipo sin la posibilidad de utilizar un arquero suplente (el Dt Eduardo Solari ya había hecho las 3 modificaciones).
El héroe de aquella jornada terminó siendo el Chino Flavio Zandoná, que se puso los guantes a los 41 minutos del segundo tiempo y soportó el 2 a 2 con valentía.

Juan Pordiosero

Nartallo Osvaldo

Osvaldo Darío Nartallo

Las vueltas de la vida pueden colocar a un futbolista en un lugar inesperado. Y una prueba de eso es la carrera de Osvaldo Nartallo, un humilde centrodelantero de San Lorenzo de Almagro, que hizo poco y nada durante los 10 partidos en los que le tocó actuar entre 1990 y 1992.

Sin goles en su haber, partió hacia el exterior con ansias de triunfar. Y a su modo lo logró. Primero, jugó en el Orlando Pirates de Sudáfrica, donde no se sabe a ciencia cierta como le fue. Pero después, pudo darse a conocer en el Besiktas de Turquía, donde dejó un grato recuerdo gracias a varios goles, en especial uno que le convirtió al Milan de Italia en una Copa europea. También actuó en el Petrol Ofisine de ese país.

En 1998 recaló en España y se probó en el Granada FC, junto a otros compatriotas, Gastón Lotito y Sebastián Hernán Cattáneo. Pero ninguno quedó y la trayectoria de Nartallo tomó un rumbo americano.

Se afianzó en el ascenso de México y vistió 3 casacas: la de los Ángeles de Puebla (1999-2000), la del Toros Neza (2000) y la del Querétaro (2001). Sin ser una barbaridad, se las arregló para convertir tantos en la Primera División «A», la segunda categoría.

A mediados de 2001 quiso buscar nuevos horizontes pero la apuesta le salió mal. A punto estuvo de firmar para un club chileno pero a último momento se fustró la operación y se quedó en la Argentina para actuar en San Lorenzo de Mar del Plata, en los torneos regionales y en la liga local. En el Santo marplatense tuvo de compañeros al «Tanque» Cristian Daguerre, a Gastón Ervitti (hermano de Walter) y a Darío Cajaravilla, tres exponentes del fútbol costero. Dicen que en algún momento también pasó por Nueva Chicago y el fútbol colombiano, aunque ni siquiera la gente del Bestiario lo pudo asegurar.

Hasta hace un tiempo seguía jugando en La Feliz. Hasta hace un tiempo, también, seguía contando su inolvidable gol al Milan.

Juan Pordiosero

 

Süller Marcelo

Marcelo Hugo Süller
Si algo tiene de bueno este sitio, es que permite recordar y homenajear a cada futbolista que haya hecho los méritos suficientes para integrar un lugar, sin distinción de puesto ni categoría aunque siempre privilegiando la primera división. Pero hay historias del ascenso y sobre todo de la vida social a las que vale apuntar, «despertando muertos», que hasta el momento no habían tomado notoriedad.
Este es el caso de un personaje que pocos saben de su pasado por las canchas, y como lo indica su apellido, se trata ni más ni menos que de el hermano menor (29-10-1971) de la vedette Silvia Süller, que si bien no fue tan mediático como ella ni como Guido ni tampoco se tiñó de rubio, tuvo sus minutos de gloria en tiempos de televisión basura.
Con el célebre nombre de Marcelo Hugo, se desconocen sus inicios en la actividad, aunque probablemente hayan sido en All Boys (1990-1993).
Precisamente en éste club, donde el volante llegó a conocer a Julián Maidana, Alberto Pascutti, Sandro Novarese, Damián Timpani, Fabio Giménez y Claudio Ismail, marcó un gol contra Atlanta siendo José Luis Campi el arquero y Horacio Elizondo el referí. Curiosamente, integró el plantel y jugó unos minutos en el campeonato que los de Floresta lograron ascender al Nacional B.
Sin lugar allí, pasó por Almagro y Deportivo Armenio para recalar luego en Comunicaciones (1999-2000) donde alcanzó las semifinales de Primera C y de acuerdo a la proyección, pudo haber participado del recordado y violento ingreso al campo de juego de los hinchas de Excursionistas.
Los simpatizantes de «Comu» los recuerdan como un jugador habilidoso, elegante pero sin continuidad por las lesiones, que lo hicieron operarse y dejar la actividad, aunque permaneció vinculado trabajando en las inferiores.
Abandonada esa etapa de su vida, pretendió erróneamente colgarse de la fama de sus familiares volcando su mirada hacia Marcelo Polino, Mitch, Oggy Junco, el Señor Larva, Jacobo Winograd, el Laucha, la Barbie, Lafauci, Paulina, Candelmo y Alberto Paganini, entre otros.
Por ese entonces, se armó una pintoresca guerra decorada de llantos, desmayos, insultos y graves acusaciones, en la que Guido sorprendió diciendo que Marcelo era adoptado y que no soportaba que sea un mantenido por sus padres, algo que no se sabía hasta el momento.
Por todo esto, no sorprendió que hace un par de años haya sido internado luego de un intento de suicidio.

Cucu

Que Indio!!

Efectivamente el paso de Tiro Federal por la primera división del fútbol argentino dio para todo y esta foto bien lo refleja.
El entrenador en cuestión es Jorge Solari, quien ante la falta de una campera de la marca que vestía a su club, optó por ponerse el buzo encima de la camisa…y debajo del traje. Todo un dandy, representando a una familia con mucho glamour.

Cucu

Especiales: Adrián Ricchiuti

Adrián Ricchiuti
Una institución en el ascenso italiano, un jugador de «Simulador de Manager» del que nada se sabría sin la existencia de dichos juegos, a pesar de sus 28 años de edad.
Lo cierto es que debutó hace ya más de 10 años en la C2 con el Ternana donde completó 17 encuentros que le sirvieron de vidriera para pasar a un club más grande como el Genoa, que en ese entonces se encontraba en la Serie B.
Dos temporadas en ese equipo en el que disputó apenas 10 partidos, lo hicieron retroceder una categoría y firmó para el Carpi, en el que completó 18 juegos y marcó 1 gol.
Allí retomó su nivel, motivo por el cual fue contratado por el Pistoiese para la temporada 1998-1999 en la que fue incluído en 30 partidos y señaló 2 conquistas para lograr el ascenso a la Serie B.
En la nueva divisional completó otro medio año con 12 juegos inflando la red en 1 oportunidad. Ya en enero del 2000 fue cedido a préstamo al Livorno donde completó otros 12 partidos.
Retornado al Pistoiese no tuvo lugar y en octubre del mismo año se calzó los colores del Arezzo de la Serie C1.
Su gran rendimiento, con 10 goles en 47 presencias no le alcanzó para mantenerse en la categoría y a inicios del 2001 fichó en el Rimini de la Serie C2 para compartir plantel con Jonathan Vidallé. Su pólvora se mojó y en 43 compromisos sólo visitió el arco rival en dos ocasiones, no obstante, obtuvo el ascenso a la C1 y dos años después festejó otra vez al subir a la Serie B. En esa campaña convirtió 15 goles en 67 partidos y ya en la segunda división de Italia terminó la temporada 2005-2006 con 11 conquistas en 38 juegos…y con la 10 en la espalda.

Pastor

Vidallé Jonathan

Jonathan Vidallé
Puede ser conocido como el hijo del ex arquero Enrique Vidallé, pero lo que casi nadie debe saber, es que posee una larga trayectoria futbolística en varios países y categorías.
Comenzó su carrera en la cantera de Vélez Sársfield, dónde se desconoce si llegó a debutar en primera, y al no tener la suerte de muchos compañeros, debió emigrar.
Hizo las valijas y ya no las deshizo jamás. Inicialmente tuvo un paso por Chile, más precisamente en el Osorno (1997) donde jugó con los también argentinos Héctor Caputto, Jose Luis Díaz, Sergio Gioino y Marcos Lencina. Ese paso lo hizo entrar en el ambiente y lo llevó a Europa.
El Saint Gallen de Suiza fue su destino, equipo en el que se presentó con 8 goles en 22 partidos en la máxima categoría. Eso le abrió las puertas para una maratónica carrera que incluye ocho equipos en el ascenso italiano: Cremonese (Serie B – 12 partidos, 0 goles), L’Aquila (Serie C2 – 21 partidos, 5 goles), Rimini, junto a Adrián Ricchiuti (Serie C1 – 7 partidos, 1 gol), Avellino (Serie C1 – 11 partidos, 1 gol), nuevamente el L’Aquila (Serie C1 – 49 partidos, 12 goles), Taraton (Serie C1 – 12 partidos, 2 goles), Sambenedettese (Serie C1 – 14 partidos, 4 goles), Viterbese (Serie C2 – 12 partidos, 5 goles) y Gela (Serie C1 – 4 Partidos, 0 goles).
Ese balance lo deja con 11 equipos sin llegar a tener aún 30 años de edad, ¿quién lo corre?

Pastor