Koller (2002)

En septiembre de 2002, el Bayern Munich derrotó por 2 a 1 al Borussia Dortmund, en un accidentado partido que tuvo al checo Jan Koller como arquero. Todo se produjo a partir del minuto 20 de la segunda etapa, cuando el árbitro le sacó la segunda amarilla al portero Jens Lehmann y, tras ver agotados los cambios, al técnico del Dortmund no le quedó otra que aceptar que el lungo delantero se pusiera los guantes. Koller, que en sus inicios en el fútbol había sido arquero, se la bancó bastante bien y no le convirtieron, pero no pudo evitar que su equipo perdiera.

Tocalli Martín

Martín Hugo Tocalli
Por apellido no tenía otro destino que el arco, pero también debía cargar con la mochila de ser «el hijo de».
Haciendo las inferiores en Vélez, en 1991 fue convocado por Roberto Mariani para integrar el Sub 17 que se preparaba para el Sudamericano de Paraguay. Ese equipo se pudo haber llamado «el acomodo», ya que también fueron parte Leonardo Ayala (sobrino del Ratón), Juan Sebastián Verón (hijo de la Bruja), Leonardo Más (hijo del Pinino), Rubén Bernuncio (hermano de Ramón Angel), Norberto Alonso (hijo del Beto) y Diego Comelles (primo de Pablo), entre otros.
Luego de allí, desapareció del mapa (algunos lo vincularon a Banfield) y volvió a tomar un poco de notoriedad cuando se convirtió en el arquero de Deportivo Riestra (1997). Según registros, habría tenido un paso por la Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia (CAI), aunque no resulta claro.
Lo que si es evidente, es que se retiró muy joven ya que años atrás fue preparador físico del planter superior del Excursionistas y entrenador de la sexta división de Lanús donde tuvo entre otros al chico Fernando Tissone quien actualmente se encuentra en el Udinese de Italia.
En el 2005 formó parte del cuerpo técnico de Deportivo Armenio con Gustavo Cisneros a la cabeza y finalmente en 2007 pegaría un salto. Como entrenador de arqueros fue parte del campeonato de San Lorenzo bajo la tutela de Ramón Díaz, sobre quien dijo: «es la persona más inteligente que conocí el fútbol. Está un escalón arriba de los demás».
Extrañamente su padre jamás lo acomodó para colaborar con las selecciones argentinas, ¿ni para eso servirá?

Cucu

Sziad Alan

Alan Sziad
Esta es la historia de un futbolista nacido en Kuwait residente en Miami y que visitó el país en 1994. Se trasladó hasta los entrenamientos de San Lorenzo y se presentó como volante. De su rendimiento poco se sabe, pero es posible caer en el chiste fácil de señalarlo como un delantero explosivo, que hubiese hecho buena dupla con Guerra y que le pegaba a la pelota como un misil.
Lo cierto es que el joven intentó mostrarse para ser considerado por el entrenador Héctor Rodolfo Veira. Al Bambi, ¿le habrá gustado? Dejémoslo ahí.

Cucu

Hernández Félix

Félix Hernández (Gato)
Posiblemente nadie sepa que este futbolista venezolano pasó por la Argentina para jugar en Talleres de Córdoba en 1996, algo que en realidad no hizo porque fue despedido antes.
La historia cuenta que Ricardo Gareca agarró la dirección técnica de la T de la mano del empresario Carlos Quieto, quien le «pidió» si podía llevar a un jugador que el representaba. De esa forma el entrenador dio el visto bueno y el delantero viajó al país.
Llegó con 23 años y muchas ilusiones, pero parece ser que su estilo de vida y otros factores le jugaron en contra.
El jugador se presentó en el alojamiento designado, el Hotel Automóvil Club Argentino y pidió en pose de ganador, las llaves de la habitación que le tocaría. Sin embargo, el conserje se las negó afirmando enérgicamente que su nuevo club nunca pagaba y que se iba a tener que ir a encamar a otra parte. La pregunta que cada uno se debe hacer es el porque del término «encamar». Es que llegó acompañado por una damisela ligera en ropas, motivo que generó el enojo del cuerpo técnico y su rápida salida.
Según una conocida revista deportiva, actualmente en decadencia, Gareca le dijo que «¡boludo, acepto que vengas a ganarte un mango, y lo primero que haces es aparecerte con un gato!».
Con un total de 4 goles en 50 partidos en su selección, chapea por el mundo contando que jugó con Emilio Butragueño en el Celaya de México y con el liberiano George Weah para el Al Yasira de Emiratos Árabes, pero le faltó señalar que en el Poli Ejido (2001) de España conoció a Gabriel Bordi.
Pero eso no es todo, pues el «Gato» deambuló por todas partes. Jugó en el Deportivo Táchira (1989-1991, perdió el campeonato por un gol), Minervén (1992-1995), Flamengo (Brasil), Deportes Tolima de Colombia (1996), tuvo una prueba olvidable por Valladolid de España (1997), Italchacao (1997 y 2001), Necaxa de México y Deportivo Maldonado de Uruguay (2000), club que abandonó a los dos meses de firmar el contrato para marcharse a Estados Unidos, que es donde deseaba meditar y reflexionar y pedirle a Dios que ilumine mi sendero. Luego viajó para despuntar el vicio en el competitivo fútbol de China, donde admitió haber ido netamente por razones económicas.
Su mejor momento lo vivió en el Wanders Montevideo (1998-1999) y actualmente está terminando su carrera en el Anzoátegui de la segunda división de su país, donde compartió la ofensiva con Cristian Colusso, que por lo visto, cada día juega peor.
«Ya no corro como antes. Sé que el público reprocha que aguante tanto la pelota, pero esa es la función que me encomienda el entrenador. Me piden que corra, pero cada jugador tiene su función en la cancha. Además los corredores practican atletismo», respondió contra sus hinchas.
Sin embargo, la mayor curiosidad la brindó un medio venezolano, que con total caradurez afirmó sobre él que «aunque es cierto que ya no posee la habilidad de Lionel Messi y los regates de Robinho, en la cancha se hace sentir y trasmite confianza al equipo y al fanático. Simplemente es diferente». ¿Alguna vez la tuvo?
Cerremos todo, esto es demasiado.

Cucu

Alberoni Francisco

Francisco Alberoni
En agosto de 2004, la política de compra del Club Atlético Independiente consistía en contratar a jugadores con un alto grado de incertidumbre. Si tenían algo de suerte, los hinchas podían encontrarse con verdaderas revelaciones. Pero si imperaba la lógica, como terminaría sucediendo, esas promesas podían convertirse en pesadísimos paquetes. El primero en llegar fue Sergio Manoel, aquél brasileño que no dudó en demostrar su ignorancia cuando le preguntaron por Ricardo Bochini.
El segundo en caer fue su compatriota Francisco Alberoni, un volante o lateral por izquierda que con tan sólo 20 años traía el antecedente de haber jugado en las inferiores del Vasco da Gama, en el Inter de Milan y Brescia de Italia (2003), Bahía de su país y Barcelona B de España.
Llegó al Rojo y se puso a las órdenes de Daniel Bertoni, pero no tuvo chances de actuar de manera oficial. Apenas jugó un par de amistosos, ante Aldosivi y Liverpool de Uruguay. A fines de octubre de 2004 rescindió contrato (había firmado un préstamo por un año) y se volvió a Brasil. Primero jugó en el Paraná y luego en Avaí (2005). Fiel a su costumbre de estar pocos meses en cada institución, ese mismo año se fue a União Leiria de Portugal, pero en enero de 2006 retornó a su viejo y querido Vasco para jugar el campeonato Carioca.

Juan Pordiosero

Bergonzi Luciano

Luciano Sebastián Bergonzi
Delantero nacido en la localidad cordobesa de Ordoñez, en febrero de 1976. Se inició en las inferiores de Newell’s Old Boys y llegó a integrar el plantel de Primera en la temporada 1996/97. No le tocó debutar oficialmente, pero si fue al banco en algún que otro partido (se registra uno ante Gimnasia, en Rosario). Futbolísticamente no se pudo destacar, pero desde el plano humano dejó algunas marcas en la vida de sus compañeros. Por ejemplo, Walter Samuel aclaró alguna vez de dónde había nacido su fanatismo por el cuarteto de la Mona Jiménez: «Cuando estaba en la pensión de Newell’s, un compañero, Luciano Bergonzi, me hizo escuchar un cassette y ahí me enganché. Me encanta eso y también algunos grupos de cumbia«.
En 1998, el atacante amigo de «Il Muro» abandonó el país y apareció jugando en Perú. Primero con la camiseta de Unión Minas y luego con la de Alianza Atlético (1999). Esa fue la última noticia relacionada a su carerra deportiva. Luego, se descubrieron datos sobre su actualidad universitaria y profesional, que no dejan de sorprender.
En 2004, presentó una tésis , mientras estudiaba para ser Contador Público en la Universidad de Blas Pascal (Córdoba) , sobre: Viabilidad de ejecución de un proyecto de inversión consistente en la prestación de servicio de cosecha fina y gruesa a terceros.
A fines del año pasado, en cambio, se lo vio ocupado en vender un inmueble con una particular facilidad en el pago. Aquí el aviso que publicó en un sitio web cordobés:

Vendo Dpto a estrenar centro Villa Maria.
Aviso Número: 5822 Fecha: 22/12/2005
Contacto: Luciano Bergonzi
Calle 5 Num 516
Ordoñez, Cordoba 2555
Argentina Teléfono: 03534-496464—-
E-mail: lucho24743@hotmail.com
Web Site: http://

Descripción
A estrenar.Edificio Azure..San Juan 674
2 Dormitorios, 2 piso, 60 mts2 , equipado con alacena, bajo mesada, calefactor, termotanque , cocina y pisos de ceramica.
Precio $ 82000…Posibilidad de pagarlo a cosecha con precio en soja.

Juan Pordiosero

Ávila Roque

Roque Rubén Ávila
Si en algo se destacó Vélez a partir de los ’90, no fue sólo en títulos obtenidos, sino también en el gran trabajo de divisiones inferiores, dándole minutos a prácticamente todos y haciéndolos sentir partícipes de los logros.
Unos llegaron a Europa, algunos prometieron pero quedaron en el camino y otros simplemente, jamás fueron considerados por la masa futbolera.
Ese es el caso de este zaguero tucumano nacido en 1973 que debutó en 1992 y participó de un encuentro frente a Palmeiras en la Copa Libertadores de 1994, antecedente que le alcanzó para colocarse la medalla y salir en la foto.
Para dicho partido (4-1 en contra), Bianchi dispuso poner un equipo alternativo pues ya estaban clasificados, y salió al campo de juego con figuras como Docabo, Galeano, Moriggi, Armentano y Rentera, mientras que Sandro «Jah» Guzmán esperó pacientemente en el banco de suplentes.
Su salida del Fortín se dio casi por decantación, y posteriormente bajó en forma curiosa, algunas categorías. Primero pasó Leandro N. Alem (1996-1997) y luego firmó en Deportivo Italiano (1997-1998), en donde el arquero Ezequiel Bustos, ex Deportivo Español lo señaló como el mejor amigo que le dio el fútbol.
Es simple, sus datos no abundan, pero la pregunta es precisa, ¿además de Avallay y Santa Cruz, algún otro Roque triunfó con una pelota en los pies?

Cucu

Trecco Pablo

trecco.jpg

Pablo Daniel Trecco
Promesa de Independiente que apareció con la misma rapidez con la que desapareció. Llegó a la la institución de Avellaneda casi por casualidad. En una de las tantas ediciones del Mundialito organizado por la gente de General Roca (Rio Negro), Trecco sorprendió a propios y extraños siendo el goleador de su equipo, el Deportivo Carhué. En uno de los partidos se lesionó y fue asistido por el médico del Rojo, que también participaba del torneo. Luego, otros integrantes de la delegación le obsequiaron una camiseta, y para rematarla le propusieron sumarse a la octava del club.
Con esa cuota de suerte arribó a Independiente con ganas de debutar en Primera. Y la chance le llegaría en 2000 , cuando Enzo Trossero subió a varios pibes para que se entrenen con los grandes. En ese grupo estaban Ariel Orellana, José Zelaye, Mariano Pernía, León Bustos y el mexicano Jorge Zamogilny. Se decía que su fuerte era el deborde y que podía darle alternativas al ataque de los Diablos Rojos.
Jugó algunos partidos (el primero, el 18 de febrero de 2000, ante Lanús, cuando ingresó por Claudio Graf) pero no mostró nada del otro mundo. Su rodaje en cancha, claro, fue escaso. Permaneció en el club hasta mediados de 2003, e incluso formó parte del plantel que se consagró Campeón en el Apertura 2002.
Luego de estar a un paso de sumarse a la CAI de Comodoro Rivadavia, apareció en La Plata FC (2004-05), donde tuvo el honor de ascender al Torneo Argentino A, acompañado por otros baldoseros como Ramiro González, Nicolás Ayr, Guillermo Tambussi, Sergio Bustos y Juan Manuel «Barney» Barbas.
En julio de 2005, no quiso perderse la oportunidad de jugar en el exterior y se sumó a Cerro de Uruguay, junto a viejos conocidos como Maximiliano Vallejo y Ariel Orellana. A comienzos de este año estuvo entrenandose en Tacuarembó pero en los últimos días regresó a Cerro.

Juan Pordiosero