Castro Luciano

Luciano Castro
Al revés de lo que suele pasar con los jugadores que aparecen en éste sitio, este hombre tuvo sus 15 minutos de fama fuera del ámbito deportivo. Su momento de mayor exposición y locura mediática lo vivió en la pantalla de Telefé, cuando participaba de «Jugate Conmigo«, el programa orientado a los adolescentes que tuvo una gran repercusión a principios de los 90’s. Al mismo tiempo que formaba su carrera al lado de Cris Morena, Romina Yan, Octavio Borro, Pamela Rodríguez, Hernan Caire y compañía, dejaba al margen una carrera de futbolista que le había dado algunas satisfacciones.
Antes de incursionar en la TV, Luciano Castro fue arquero. Como muchos de los chicos criados en Villa del Parque, hizo las inferiores en Argentinos Juniors, donde llegó a destacarse, muy a pesar de sus propios intereses, ya que le gustaba más el boxeo.
Su buen nivel lo llevó a tener una responsabilidad más grande: pelear por un puesto en la selección juvenil. Eran épocas del Coco Basile en la selección mayor y de Reinaldo Carlos Merlo en la Sub 20. Y fue el propio Mostaza quien le tuvo que decir que no iba a integrar más la Pre-selección que tenía, entre otros, a Juan Sebastián Verón y a Marcelo Gallardo.»Vos salís mucho de noche, pibe» fue la frase que el actual técnico de River utilizó para borrar a Castro de aquel combinado.
A los 17 años entró a la TV y no paró. Estuvo en Chiquititas (1995), Hola Papi! (1995), Montaña Rusa, otra vuelta (1995), Como pan caliente (1996), RRDT (1997, donde volvió a su viejo rol de futbolista), Campeones de la vida (1999), Durmiendo con mi jefe (2003) y Los Roldán (2004/05).
Trabajó en España arreglando barcos y también en México. Lejos de quedarse cómodo en el papel de galán para el que lo llaman habitualmente, se perfeccionó estudiando y actualmente está bien considerado en el ambiente teatral.
Para el pueblo futbolero quedarán pendientes algunas cuestiones sobre sus características de juego. ¿Cortaba bien los centros?, ¿Achicaba bien?, ¿Cuidaba el primer palo?. Sólo los recuerdos de Mostaza y algún que otro memorioso hincha del Bicho podrán responder a estas inquietudes tan baldoseras.

UPDATE:

El 31 de octubre de 2007 el diario Olé publicó una entrevista:

FUERA DE JUEGO: LUCIANO CASTRO
«Ortega me metió un golazo en la cancha de River»

Arquero de Parque y de Argentinos, jugó con Sorin, Cambiasso, Pena e Insúa. Pero sufrió con el Burrito: «Me tiré y estuve como cinco meses para sacarme la tierra de la cara».

Cuál fue tu contacto inicial con el fútbol?

—A través de mi padre, de los clubes de barrio en los que jugaba. Mis amigos de toda la vida me los dio Argentinos Juniors. En gran parte recuerdo a mi viejo por la pasión por el arco que él me transmitió. Yo sé de fútbol por lo que me enseñaron Ramón Maddoni, Yiyo Andretto, Pompeo Tardivo, José Pekerman, gente que representa el buen fútbol, el fútbol de Argentinos, el del Club Parque, que hoy pertenece a Boca por el negocio enorme que representa el fútbol. Pero el corazón de ese club es del Bicho, aunque se enojen los hinchas de Boca. Yo soy de Boca pero Parque es patrimonio de Argentinos y eso no se puede discutir.

—¿Siempre jugaste de arquero?

—Empecé a atajar a los cuatro años en Pedro Lozano y enseguida me vio Maddoni. Yo pisé Parque con seis años, me acuerdo porque en marzo fue mi cumple y lo pasé ahí atajando.

—¿Fue un puesto natural o se fue dando?

—Super natural, mi viejo me llevaba adonde él iba a atajar y yo me sentaba atrás del arco. Y cuando empecé, no conocía otro puesto más que el de arquero… sabía que un delantero pateaba y hacía goles, pero de los movimientos, sólo conocía los del arquero.

—¿Coincidís en que ese puesto es el más complicado de todos?

—Diego dice que son todos boludos los arqueros, ja, a mí me decía eso, «si sos arquero sos un pelotudo»… pero él mismo lo abrazó a Goycochea en el 90 y le dijo «sos mi ídolo». El arquero tiene eso, es el héroe y a los cinco minutos es el más pelotudo del mundo. Pero también fijate que nadie se olvida de un arquero, todos arman el equipo y empiezan por el arquero, no por el 9. Gatti fue cuestionado toda su carrera por su forma de atajar, pero era Gatti, indiscutible.

—¿Hasta qué categoría jugaste en Argentinos?

—Oficialmente, hasta la Séptima. Y no jugué en otro lado más que en Parque y Argentinos Juniors.

-¿Quiénes de tus amigos triunfaron en el fútbol?

—-De mi grupo cercano, Marcelo Trapasso, quien vive del fútbol, Juampi Sorin… Había un grupo que eran los pendejos, a los que no les dábamos bola más que cuando los necesitábamos para jugar, porque eran deteminantes como lo siguen siendo hoy… Eran el Cuchu Cambiasso, Fede Insúa, Sebastián Pena… Era imposible pasarlo a Pena… no había manera.

—¿Cuál era tu estilo de arquero?

—No me importaba nada, pero tenía mucha determinación, la misma determinación que me ha llevado a cometer errores terribles. Un día, el Chapulín Cardetti me hizo un gol en la cancha de Argentinos. Fue un gol de 7.700 metros… Cardetti no paraba de correr, venía corriendo desde Rosario, creo, y se llevó por delante la pelota que yo nunca agarré y metió el gol. Y Ortega, una vez, me hizo un golazo en la cancha de River. Me tiré y después estuve cuatro o cinco meses para sacarme la tierra de la cara…

—¿Qué cosas tienen en común el mundo del fútbol y el de la actuación?

—Si no tenés un elenco «motivado», todo es más difícil, y en eso es igual que en el fútbol. «Lalola» es un equipo ganador, somos como el Bicho de La Paternal, estamos en América y medimos muy bien. En América medís 10 puntos y si eso lo llevás a Canal 13 o Telefé, son 30 puntos.

—Además sos muy fanático del boxeo…

—Es un deporte que amo y al que llegué por mi papá y por Richard, un amigo de mi padre quien también es un boxeador frustrado como yo. Fui al Luna Park desde los 7 hasta los 14 años. Todos los sábados en la fila 7, porque mi viejo sacaba abono anual.

—¿Qué peleas recordás?

—Hubo dos que me arruinaron. Una que me indignó fue la que Sugar Ray Leonard le ganó a Marvin Hagler… porque para mí Hagler no podía perder con nadie. Y otra fue la de Hagler con Martillo Roldán. Y con los años tuve la suerte de ir a Córdoba y conocer a Martillo por intermedio de su sobrino. Y ese día me contó paso a paso la pelea. Con cada palabra se me ponía la piel de gallina….

Actualización

Hemos hallado una magnífica nota que pinta de cuerpo entero a un arquero que decora la parte izquierda de esta página. Una declaración suya confirmó su inclusión y despejó todo tipo de dudas. Cumpliendo con un requisito fundamental, los invitamos a ver el Update de José Luis Campi.

En Una Baldosa

Basavilbaso Diego


Diego Basavilbaso
Que el fútbol argentino es generoso no es novedad: «el hijo de…», «el hermano de…», «el primo de…», «el sobrino de…» y hasta algún «vecino de…» lograron jugar en Primera División gracias a su relación con alguna gloria.
Diego Basavilbaso se suma a este listado, pero con la particularidad de que su hermano es Federico Basavilbaso, quien nos acompaña desde hace mucho por acá.
Diego tuvo sus 2 minutos de fama en 1997, cuando en «Futbol de Primera», Marcelo Araujo le dedicó toda la introducción del partido en el que debutó en la primera de Deportivo Español, al explicar el «síndrome del debut», que según recuerdo, consistía en no poder hacer nada en la cancha ya sea por miedo o por nervios. Eso le había pasado a Diego, por lo cual se fue reemplazado promediando la primera mitad del encuentro.
Eran épocas del Container de Estrellas con Carrario, Guzmán, el Pepe Basualdo, Soñora, Canobbio, Jorge Reinoso, Almandoz y muchos otros en el equipo gallego por lo cual su segundo partido (y último en Primera) lo tuvo cuando las estrellas habían consumado el descenso y le dieron juego a los pibes del club.
Siguió en el plantel, inclusive en el ascenso (jugó 14 partidos en el Nacional B). Desapareció del fútbol profesional hasta que llegó el rumor de que Victoriano Arenas lo había contratado para la temporada 2002, pero no fue así.
Hoy despunta el vicio en alguna liga amateur, en el equipo No Vale Molinete, donde sin presión es una de sus figuras.
Diego Basavilbaso se une así a la dinastía de «hermano baldosero de un jugador baldosero». Dante y Mariano Ciglic ya no están solos.
Pastor

Nicolás Alejandro

Alejandro Nicolás
Jugador sin apellido, apareció en Estudiantes de La Plata en 1998 luego hacer las inferiores. Sin embargo tapado por Galletti, Farías, Fúriga, Temporini y Piersimone entre otros, jamás tendría un lugar de privilegio en la consideración de los entrenadores.
De la camada de Alayes y Lanfranchi, deslumbró cuando debutó con el Profe Córdoba, sin embargo al tiempo se pinchó. A mitad de 1999 se destacó en la pretemporada y era número puesto para el debut frente a Argentinos Juniors por el Torneo Apertura, pero imprevistamente el nuevo entrenador Francisco Ferraro lo bajó y nunca más lo tuvo en cuenta.
Extrañamente a punto estuvo de viajar a Italia para incorporarse ni más ni menos que a la Sampdoria. Claro, por allí había estado dirigiendo César Luis Menotti, padre de su representante.
La cuestión es que la transferencia no se hizo y el delantero quedó masticando bronca. Para colmo, una vez removido el cuerpo técnico y con la llegada de Patricio Hernández, su ilusión arrancó de cero, pero lamentablemente el nuevo entrenador tampoco requeriría de sus servicios.
Cansado y desilusionado, en Julio del 2000 se desvinculó del club. De ese plantel fueron dejados libres Carlos Andersen, Silvio Duarte, Martín Mazzucco, Alejandro Candia, Sebastián Baratteri, Diego Ezquerra y Alejandro Peralta. En tanto que Roberto Lanfranchi y Cristian Guaymas fueron negociados.
Si bien contaba con la presunta posibilidad de ser contratado por el Tenerife de España y de realizar una prueba en el Racing de Santander, arregló con el Arezzo de la C1 de Italia, donde estaba Martín Turchi. Y obviamente en las divisiones de ascenso, como a tantos otros, se le perdió el rastro.

Cucu

Valdez Guillermo

Guillermo Miguel Valdez
Lateral derecho que de pura casualidad tocó la Primera de Boca en plena era Bianchi. Es más, su curriculum, mentiroso como pocos, dice que tuvo una participación por demás activa en el Clausura 1999 . Sin embargo, sólo jugó 2 partidos (el más recordado, ante Unión, cuando el Xeneize presentó una formación irregular, con nombres como Fabricio Coloccini y Christian Dollberg). Ese mismo año quedó relegado por la indiferencia y debió marchar al Badajoz de España (allí jugó con Garate, Adrián Guillermo y Bracamonte). Un año le alcanzó al club ibérico para darse cuenta de que no precisaba los servicios de éste defensor con serios problemas en la marca. En la temporada 2000/01 volvió a Boca pero, como era de esperar, no encontró lugar. Fue entonces cuando partió hacia Italia para jugar en el Savoia. Pero la experiencia italiana le duró sólo unos meses. Luego se probó en el Racing de Ferrol, junto a otros compatriotas, pero el DT Luis César no aprobó la contratación de Valdez (si la de otros argentinos).
En la 2001/02 se sumó a Ferro Carril Oeste, donde tampoco hizo pie. Después probó en Instituto (2002) y por último en el Ionikos de Grecia (2002/03).
En los últimos años su carrera ha entrado en un vacío difícil de explicar. Pocos son los datos ciertos sobre su paradero. Y nos parece una falta de respeto para un hombre que salió campeón con Boca Juniors.

UPDATE

Después de desvincularse del Iónikos de Grecia, volvió a Italia. Actualmente defiende los colores del famoso Mattera de la Serie D de la Península.

Juan Pordiosero

Balbuena Edgar

Edgar Gustavo Balbuena Adorno
Duro defensor paraguayo, de esos que son siempre bien vistos para ocupar un lugar entre los centrales de algún equipo del fútbol argentino. Chapeó con eso de que en su país «van bien de arriba», pero apenas duró seis meses por acá.
Arrancó en clubes menores como Silvio Pettirossi (1997) y Presidente Hayes (1998). Después sí, consiguió un buen contrato para dar su primer paso importante. Fichó en el Tacuary F.B.C (1998-1999), luego pasó a Colegiales (1999) donde pegó el gran salto que lo derivó en Cerro Porteño (2000-2003). Logró títulos y sin nada más que hacer allí, su representante, el mismo que Ricardo Rojas, lo llevó a Estudiantes de La Plata (2003).
Su arribo no fue en el mejor momento, la transición con Malbernat fue dura y los resultados no se dieron. Con 22 años, pocos partidos y a préstamo no hizo pie y como lo dice su apellido, estuvo de adorno. Al tiempo llegó Bilardo y tampoco lo quiso por lo que se volvió a Paraguay sin autorización. Pero como se adeudaba dinero por Juan Daniel Cáceres, quedó liberado para volver a Cerro.
En Julio de ese año, del equipo de 1 y 57 se desvincularon entre otros Nicolás Tauber, Ariel Zapata, Ignacio González, Juan Pajuelo, Dante Unali, Fabio Pieters, Ariel Donnet, Alejandro Osorio y Cristian Guaymas.
Pasó por Olimpia (2004-2005) y actualmente juega en Libertad (2005). Ya pasó por los clubes más importantes de su país pero hizo sapo afuera. No le queda más que resignarse allí y retirarse prematuramente.

UPDATE

Sigue en Libertad.

Cucu

Busso Luciano

Luciano Carlos Busso
Arquero nacido en Rosario en el año 1973 y como todo jugador del montón de esa ciudad, intentó hacer algo en uno de los dos equipos importantes y terminó pasando por los demás. Arrancó en club Newell’s Old Boys desde inferiores del cual se desvinculó en 1995. Pasó a Unión de Santa Fé previo al ascenso a la A (1995-1996) y en el segundo semestre de 1996 fue becado por el Monterrey de México para integrar planteles del club. Luego retornó a su ciudad para atajar en Argentino (1996-1998) en la Primera B. Y después sí, viajó para Buenos Aires y entre 1998 y el 2000 vistió los colores de Tigre, donde llegó a integrar terribles equipos con compañeros como Pablo Dundo, Luciano Nicotra, Germán Gords, Mauricio Di Benedetto, Maxi Blanco, Juan Carlos Kopriva, Alejandro Baigorria, Sebastián Carrizo, Leonardo Luppino, Rodrigo Stalteri, Alejandro Orfila, Esteban Figún, Pablo Cuba, Bonfigli, César Monasterio y Rodrigo Bilbao entre otros.
Por esos años no la pasó muy bien, los malos resultados propiciaron la salida del director técnico Julio Ricardo Villa generando la llegada de Fernando Donaires. Sus barras, al entender que los jugadores no ponían ganas, se presentaron en un entrenamiento y lo encañonaron. Al intentar resistirse, le dieron un fuerte golpe en el cara, y Nicotra que saltó a defenderlo también cobró.
Pasado el incidente e indignado por la situación, dejó la institución y vaya paradoja, pasó a Defensa y Justicia (2000-2001). Pero para la temporada siguiente pretendió seguir deambulando por el país. Pasó por Independiente Rivadavia de Mendoza (2001-2002) que compraba de todo y así le fue. Conoció allí a a figuras de la talla de Diego Alarcón, Julio Marinilli, Maximiliano Natalichio, Carlos Paratore, Marcelo Trimarchi, Daniel Jiménez y Luis Calvo.
En una situación dramática, dejó a la Lepra mendocina, jugó en Central Norte de Salta y al tiempo apareció en San Martín de Tucumán (2002-2003). Jugando un partido en Santiago del Estero, sufrió la dureza de la policía local al recibir una paliza.
Cansado de la violencia y mientras esperaba el pasaporte italiano, jugó en Ben Hur de Rafaela (2003-2004) con Andermatten, Clotet, Ariel Suligoy y el Loco Marzo. Se tuvo que ir para que asciendan al Nacional.
Con la nacionalidad en mano viajó a Europa y después de tantas aventuras, vive muy tranquilo y ataja en el Sportivo Genzano de alguna división menor.
El grupo empresario dueño de su pase lo vende en internet como un arquero con temperamento y voz de mando, algo que se tomó muy a pecho para enfrentar a un revólver y un grupo de inadaptados.

Cucu

Dede Germán

Germán Santiago Dede
Allá por 1993, en un partido de Copa Centenario contra Independiente, apareció reemplazando a Germán Burgos en la primera de Ferrocarril Oeste, donde estuvo hasta 1997. En ese tiempo no tuvo mucha suerte ya que con la salida del Mono del club de Caballito otro arquero de las inferiores le ganó el puesto: Ariel Rocha.
Pasó a jugar el Nacional B con Chacarita y es ahí donde lo recuerdo: en una transmisión dijeron que era de Haedo y le presté atención para ver si me lo cruzaba en la parada del 182, en la estación. Obviamente nunca lo vi.
Terminada la experiencia de Chaca siguió en el Nacional con Deportivo Italiano y San Martín de Tucumán. Tambien jugó en Lamadrid en la B Metropolitana ( temporada 99/2000).
No encontré mas datos de su carrera. Se agradecen si llegasen a existir.
Dede nunca tuvo 15 minutos de fama, pero el nunca haberle sacado el lugar a Rocha es suficiente para su homenaje.