Busso Luciano

Luciano Carlos Busso
Arquero nacido en Rosario en el año 1973 y como todo jugador del montón de esa ciudad, intentó hacer algo en uno de los dos equipos importantes y terminó pasando por los demás. Arrancó en club Newell’s Old Boys desde inferiores del cual se desvinculó en 1995. Pasó a Unión de Santa Fé previo al ascenso a la A (1995-1996) y en el segundo semestre de 1996 fue becado por el Monterrey de México para integrar planteles del club. Luego retornó a su ciudad para atajar en Argentino (1996-1998) en la Primera B. Y después sí, viajó para Buenos Aires y entre 1998 y el 2000 vistió los colores de Tigre, donde llegó a integrar terribles equipos con compañeros como Pablo Dundo, Luciano Nicotra, Germán Gords, Mauricio Di Benedetto, Maxi Blanco, Juan Carlos Kopriva, Alejandro Baigorria, Sebastián Carrizo, Leonardo Luppino, Rodrigo Stalteri, Alejandro Orfila, Esteban Figún, Pablo Cuba, Bonfigli, César Monasterio y Rodrigo Bilbao entre otros.
Por esos años no la pasó muy bien, los malos resultados propiciaron la salida del director técnico Julio Ricardo Villa generando la llegada de Fernando Donaires. Sus barras, al entender que los jugadores no ponían ganas, se presentaron en un entrenamiento y lo encañonaron. Al intentar resistirse, le dieron un fuerte golpe en el cara, y Nicotra que saltó a defenderlo también cobró.
Pasado el incidente e indignado por la situación, dejó la institución y vaya paradoja, pasó a Defensa y Justicia (2000-2001). Pero para la temporada siguiente pretendió seguir deambulando por el país. Pasó por Independiente Rivadavia de Mendoza (2001-2002) que compraba de todo y así le fue. Conoció allí a a figuras de la talla de Diego Alarcón, Julio Marinilli, Maximiliano Natalichio, Carlos Paratore, Marcelo Trimarchi, Daniel Jiménez y Luis Calvo.
En una situación dramática, dejó a la Lepra mendocina, jugó en Central Norte de Salta y al tiempo apareció en San Martín de Tucumán (2002-2003). Jugando un partido en Santiago del Estero, sufrió la dureza de la policía local al recibir una paliza.
Cansado de la violencia y mientras esperaba el pasaporte italiano, jugó en Ben Hur de Rafaela (2003-2004) con Andermatten, Clotet, Ariel Suligoy y el Loco Marzo. Se tuvo que ir para que asciendan al Nacional.
Con la nacionalidad en mano viajó a Europa y después de tantas aventuras, vive muy tranquilo y ataja en el Sportivo Genzano de alguna división menor.
El grupo empresario dueño de su pase lo vende en internet como un arquero con temperamento y voz de mando, algo que se tomó muy a pecho para enfrentar a un revólver y un grupo de inadaptados.

Cucu

Dede Germán

Germán Santiago Dede
Allá por 1993, en un partido de Copa Centenario contra Independiente, apareció reemplazando a Germán Burgos en la primera de Ferrocarril Oeste, donde estuvo hasta 1997. En ese tiempo no tuvo mucha suerte ya que con la salida del Mono del club de Caballito otro arquero de las inferiores le ganó el puesto: Ariel Rocha.
Pasó a jugar el Nacional B con Chacarita y es ahí donde lo recuerdo: en una transmisión dijeron que era de Haedo y le presté atención para ver si me lo cruzaba en la parada del 182, en la estación. Obviamente nunca lo vi.
Terminada la experiencia de Chaca siguió en el Nacional con Deportivo Italiano y San Martín de Tucumán. Tambien jugó en Lamadrid en la B Metropolitana ( temporada 99/2000).
No encontré mas datos de su carrera. Se agradecen si llegasen a existir.
Dede nunca tuvo 15 minutos de fama, pero el nunca haberle sacado el lugar a Rocha es suficiente para su homenaje.

Cominelli Lucas

Lucas Ariel Cominelli
Esta es la extrañísima historia de Lucas Cominelli, con pasado en Argentinos Juniors, Platense, Los Andes y Sarmiento de Junín. Un jugador que se fue a hacer la Europa como todo baldosero de ley. Su experiencia comenzó en el Granada de España, donde estuvo un año y se fue a Getafe, donde no convenció y quedo fuera del plantel.
En la temporada 1999/2000 estuvo a prueba en el Newcastle United de Inglaterra, donde jugo 2 partidos con el equipo reserva pero no le gustó a Bobby Robson (técnico del equipo inglés). En algún momento debe haber coincidido con Cordone, Bassedas, Esteban Herrera o Facundo Bonvin (estos dos últimos también fueron a prueba como él) que estuvieron en el club durante ese mismo año. Al finalizar la prueba volvió a Granada.
Volvió a probarse al Carlisle United inglés ( no quedó), Brann Bergen de Noruega (no quedó) y Fortuna Dusseldorf de Alemania, donde tampoco gustó.
En todos lados se destaca su calidad y su desequilibrio, eso mismo deben haber pensado los directivos del St. Pauli de la Bundesliga Alemana cuando lo contrataron para la temporada 2000/2001. Mi nulo conocimiento de alemán más la poca información que apareció en ese idioma sobre él me hacen suponer que su estadía en el equipo fue eso…una estadía, pero al menos pasó la prueba.
Si a esta altura ya se les hace difícil seguir la carrera de Lucas es hora de hablar de su nueva mudanza: la fue a pelear al Avellino de Italia, para la 2001/2002.
«Espero quedarme aquí y demostrar que soy un jugador que sabe defender cuando hay que hacerlo, que actúa en el interior zurdo, aunque puedo hacerlo de pivote, y al que le gusta jugar con el balón en el suelo y llegar al área rival» fueron sus palabras, pero ya no estaba en Avellino sino que había vuelto a España para probarse en el UD Las Palmas, club que ya había pensado en él antes de viajar a Italia. ¿Tengo que decir que tampoco pasó la prueba?
Europa le quedo chica y se fue al poderoso Pahang Darul Makmur de Malasia, donde la rompe el ya homenajeado Fernando Spinelli. Ahí seguramente chapeó con su pasado en Newcastle y consiguió la regularidad que en ningún otro lugar había logrado.
Aunque no me crean, para principios del 2005 volvió a Inglaterra, esta vez al Oxford, donde Ramón Díaz robo un par de meses: 15 partidos jugados y 1 gol fueron los números de Cominelli en el club inglés.
Otra vez hizo las valijas y hoy esta jugando en el Ceuta de España, en la Segunda B Española.
Repasemos: 4 equipos en Argentina, 3 en Inglaterra, 2 en Alemania, 1 en Italia, 4 en España, 1 en Noruega y 1 en Malasia. Cominelli: Aprobó Argentina y España, las otras las tiene que venir a rendir en Marzo.

Pastor

Solari Esteban

indultado

Esteban Andrés Solari
Un importante caso de «el hermano de» que ni por asomo logró llegar a ser lo que es Santiago. Hijo de Eduardo, hermano de Liz, sobrino del Indio y primo político de Redondo, su carrera estaba signada hacia el estrellato, pero terminó estrellado.
Hizo divisiones inferiores en todas partes del mundo de acuerdo al club de turno que dirigía su padre, pero vale mencionar al menos a Renato Cesarini, River Plate y Vélez Sarsfield. De este último quedó libre y como no podía ya jugar en inferiores, Estudiantes de La Plata (2001) le hizo primer contrato, pero no jugó en primera sino tan sólo en reserva. Con pocas chances entendió que probar en una división menor sería la mejor opción para obtener una continuidad y mostrarse ante el fútbol nacional. Fichó en Defensa y Justicia donde conoció, según el, al compañero más feo, Néstor Agotegaray. Convirtió algunos goles y con eso la chance de pasar a una institución con mayores pretensiones.
En el 2002 cuando Bennett sonaba insistentemente para volver a Argentinos Juniors, el entrenador Ricardo Rezza optó por Solari. Mucha suerte no tuvo, y no se sabrá jamás si fue por su rendimiento futbolístico o por arrojar agua por la ventana y empapar al propio director técnico.
Con ansias de revancha y tratando de buscar imperiosamente su lugar en el mundo, se fue a Entre Ríos. Lo contrató Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay (2002-2003) donde conoció a Juan Fontana, Ricardo Vendakis, Fabio Boujón, Leonardo Colombo y Pochola Silva. Estando en la B Nacional señaló que Ignacio Celaya de Atlético Rafaela era para el el jugador más mala leche de la categoría.
Posteriormente y con pasaporte en mano, salió a recorrer europa y lograr independencia económica. Se unió a los intereses del A.C Chioggia de Italia, un equipo de tercera división en el cual obviamente marcó diferencia y donde marcó 16 goles. Esa era la instancia que tanto buscaba, saltar a la fama, en cualquier parte y a cualquier precio.
Y su mayor alegría fue el llamado desde Bélgica. Pasó al Lierse, club de primera en el cual terminaron octavos y el marcó 5 conquistas. En tanto que en la Copa de aquel país infló la red en 4 oportunidades.
Al tiempo este admirador de Francisco Lamolina, decidió continuar su aventura por el viejo continente y vaya si se pasó de rosca. Firmó con el Apoel Nicosia de Chipre, algo tan ridículo como exótico, a tal punto que compartía plantel con Morfi, pero que no era un muerto de hambre.
Este apenas es el inicio de la dilatada trayecotoria que tendrá como protagonista a este integrante del Clan Solari, ¿la oveja negra quizás?

Cucu

Renteria Julio César

Julio César Renteria
Futbolista que dejó una buena imágen en el país, aunque lo hizo en uno de los peores equipos de los últimos tiempos en Primera División. Su paso, fugaz y casi desapercibido, lo condenó al olvido, pero condiciones tenía, y las demostró.
Llegó a la Argentina en enero de 2005, proveniente de Nacional de Medellín. Sus antecedentes de marcador lateral derecho con espíritu de volante tirado al ataque, provocaron el interés de Huracán de Tres Arroyos. El conjunto de la Provincia de Buenos Aires necesitaba refuerzos para no pasar más papelones en la máxima categoría y por eso optó por contratarlo, luego de varios entrenamientos de prueba, bajo la mirada del DT Pablo Morant.
El colombiano permaneció en el Globito casi a desgano, ya que la gente que lo había traído al país le había prometido una posibilidad en un club más importante. Es más, durante lo primeros días declaraba «sólo vine a mostrarme, hay pocas chances de que me quede«. Sin embargo, lo convencieron y firmó para jugar el Clausura 2005. Además, encontró en Néstor Lo Tártaro (otro baldosero con paso por el fútbol colombiano) un buen compañero para amenizar los días lejos de su tierra.
Durante su paso por el fútbol de AFA tuvo más inconvenientes que otra cosa. A mediados de marzo, por ejemplo, debió viajar a Colombia porque se le había vencido la visa laboral y debía regularizar su situación ( ya había recibido dos prórrogas).
En junio, antes de que finalice el torneo, decidió rescindir el contrato ya que el club no tenía ambiciones deportivas y tampoco plata para pagarle al plantel. Se sumó de esa manera a Martín Mandra, Jorge Izquierdo y Paolo Frangipane, que también habían tomado el mismo camino.
En cuanto a lo deportivo dejó algunas perlitas. Sumó 4 partidos (3 como titular) y una tarjeta amarilla. Debutó en la reinaguración del Estadio Bottino, ante Newells; Y metió un tiro en el travesaño en un partido ante Quilmes, donde se destacó su compatriota Champeta Velázquez.
En su país también actuó para el Deportivo Pereira y el Bucaramanga. A mediados de este año se lo mencionó como posible refuerzo de Tiro Federal, pero todo que quedó en la nada.

Juan Pordiosero

Iacino Roberto

Roberto Iacino
Los únicos registros existentes remiten a que debutó en Platense en 1996 a los 20 años, que jugó un partido frente a Independiente en esos en que se prueban juveniles en las últimas fechas de los campeonatos y que al año siguiente apareció en otro frente a Gimnasia y Esgrima de La Plata en el que se retiró expulsado por doble amonestación. Por ese entonces, el volante supo compartir planteles con figuras de la talla de Monasterio, Cancelarich, Loyola, Borggi, Maisterra, Chatruc, Lorenzón, Erbín, Moner, C.Díaz, Romagnoli, Lenguita, Ortega Sánchez, Favre, Santoni, Di Carlo, Pachorra Godoy y dirigido entre otros por Carlos Picerni y también por el Pipa Higuaín.
Navegado por la web y encontrando que finalmente había participado de 10 encuentros en la temporada 1996-1997 sin convertir goles, apareció un tal Roberto Iacino jugando en la liga de Edeba (Eventos Deportivos Buenos Aires) en un equipo llamado Siberia. Son encuentros de Fútbol 8, con dos tiempos de 25 minutos y 5 de descanso. En repetidas oportunidades fue votado entre los mejores de la fecha, algo que en primera no supo conseguir.

Cucu

Desagastizábal Felipe

Felipe Manuel Desagastizábal
Nació en 1973 en La Plata y algunos le asignan una familia con pasado vasco, pero eso nunca se sabrá, pues su nombre no ayuda en nada.
Arrancó a jugar al fútbol de grande. Lo hacía en forma amateur hasta que alguien lo llevó a Temperley. Su chispa y velocidad lo dejaron muy bien parado y Los Andes creyó en él como una alternativa viable para su equipo, que a la postre ascendería primera en el 2000 con la dirección de Jorge Ginarte. Formaban dicho plantel figuras como Darío Sala, Orlando Romero, Rubén Ferrer, Fabio Pieters, Gabriel Caiafa, Germán Noce, Gabriel Lobos, Gabriel Nasta y Andrés Bressán entre otros. En sus primeras armas en la élite «robó» una tapa de la revista El Gráfico y si bien no brilló, logró impactar a algunos rivales. Por eso, a pesar de perder la categoría, el «Pitufo» pasó a Belgrano de Córdoba.
En el Pirata realizó exactamente el mismo proceso que en Lomas de Zamora. Es decir, arrancó bien, después se quedó y terminó yéndose al descenso. Durante algunas fechas con el Celeste se mantuvieron primeros de la mano de Carlos Ramaciotti y con compañeros como Rubiel Quintana, Sebastián Brusco, Facundo Imboden, Gastón Martina y Julio Mugnaini. Hasta se dieron el gusto de ganarle a Boca en la Bombonera en una jornada en la que Felipe maltrató a fuerza de gambetas al tristemente célebre Jorghino. No obstante el promedio se les vino abajo y una nueva frustración le quedaba registrada en su carrera.
A mitad del 2002 las dirigencias de Olimpo de Bahía Blanca (2002-2003) y de Gimnasia y Esgrima de La Plata peleaban por sus servicios. Cuando el presidente del club bahiense comenzó a hacer sondeos para aquirirlo, generó muchísimo temor en los hinchas por los antecedentes «descensivos» del habilidoso mediapunta.
En el Apertura ingresó desde el banco en algunos juegos y cumplió, por lo que Falcioni accedió a darle la titularidad. En esos partidos no anduvo bien ni como punta ni como volante y para colmo había perdido situaciones de gol increíbles. Recién en la pretemporada logró marcarle un gol a un equipo de la liga local en amistoso y el centenar de hinchas que allí estaban se levantaron a aplaudirlo y a gritar ¡por fin!
Cuando llegó Cristian Castillo para formar dupla con Carrario y Delorte comenzaba a emerger, se lesionó y ya no jugó más. Precisamente en ese momento el Aturinegro empezó a ganar logrando una racha increíble sumando 31 puntos para salvarse holgadamente del descenso. Para colmo, trascendió desde el vestuario, que en un póster del plantel que había pegado en la pared, algunos jugadores decidieron tapar con cinta al hombre en cuestión.
Retornó a Belgrano nuevamente con la esperanza de llevarlo a la A. Es que se formó un interesante plantel manejado por Omar Labruna con Sanzotti, Brusco, Giampietri, Cobelli, Bezombe, Torres, Villarreal y Artime por citar algunos nombres. Sin embargo en la vida de este hombre, se sumaría otra tristeza.
Pasó a Defensa y Justicia convocado nuevamente por Ginarte pero las cosas salieron muy mal. No pasó desgracias como en sus clubes anteriores, pero los directivos le rescindieron el contrato. En total había jugado nueve partidos, sin goles y con un puntaje de 3,75 según Olé.
Bajó otra categoría y viajó a Tucumán. Se incorporó como estrella junto al arquero Misetich al Atlético (2005) y al llegar declaró «Si me va bien a mí, le va bien al equipo. La idea no es quedarnos sólo por cinco meses, sino ascender y estar por mucho tiempo más». Efectivamente no ascendieron y permaneció muy poco tiempo.
Luego, este parecido al tenista Sebastián Grosjean jugó en Defensores de Belgrano con Pablo Goverbille, Matías Mantilla, Jorge Protti y Leonel Unyicio y en el 2006 firmó en La Plata FC junto a Brian Robert y Alejandro Meloño donde fue dirigido por Enzo Noce.
¿Usted lo contrataría? No es mal jugador, pero saque sus propias conclusiones.

Cucu