Pablo Mastroeni
Nació en Mendoza, Argentina, pero emigró con su familia a los Estados Unidos a los cuatro años. Se instaló en Phoenix e hizo la carrera universitaria en Carolina del Norte. Allí captó la atención general en su primera temporada en la MLS, en 1998, jugando como lateral derecho del ya desaparecido Miami Fusion (1997-2002). Pasó a jugar en la posición de defensor central en el 2000 y su carrera empezó a despegar de verdad. Tras hacer una gran temporada ese año finalmente recibió la llamada de Bruce Arena para participar de la selección estadounidense. Así fue que llegó a participar como titular en el Mundial Corea-Japón 2002. Según los entrenadores, posee claridad mental y mucho ritmo para salir jugando desde el fondo.
Alguna vez la Comisión Disciplinaria de la Major League Soccer anunció que el mediocampista del Colorado Rapids (2002-) había sido multado por mil dólares. Debió cumplir la suspensión de dos partidos de la temporada regular por un codazo en la cara del delantero Abbe Ibrahim, del MetroStars.
Dice sentirse estadounidense a pesar de que recién en el 2000 obtuvo la ciudadanía. Cuando enfrentó a Argentina afirmó que se trataba simplemente un partido internacional más en su carrera, a pesar de que sus abuelos y padres que no lo veían así. Pero el jugador se encargó de vestirlos íntegramente de blanco rojo y azul para que alentasen al imperio del norte. «Crecí en los Estados Unidos y tengo valores, principios y una perspectiva americana».
Pero curiosamente regresó a la Argentina en 1992, fue para entrenar con Ferro por dos meses. Salió espantado, de vivir en EEUU llegó a ser tentado por un salario muy cómico de $100 por mes y hospedaje con una familia que lo ayudaría y lo llevaría a los entrenamientos. Se dio cuenta por otra parte la competitividad entre los compañeros declarando que jugar acá no se trata solamente de un salario sino de esquivar una vida dura y complicada. Por ello, actualmente, no contempla regresar a la Argentina y prefiere seguir haciendo buenos billetes allá sin priorizar lo deportivo.
Cucu
