
Mario Teófilo Orta Olita (El Tucho)
Hoy es representante de jugadores.
Juan Pordiosero

Mario Teófilo Orta Olita (El Tucho)
Wilmer Velázquez (El Matador)
Este hombre tenía una misión en la vida: convertirse en el segundo hondureño en hacer ruido en la Argentina. Su destino le tenía preparada una trayectoria similar a la de su compatriota Eduardo Bennett. Sus goles lo habían hecho abandonar su tierra (en Honduras había jugado en el Olimpia) para probarse en Boca Juniors, en 1996. En la prueba hizo todo lo posible para que Carlos Bilardo, DT en ese entonces, le diera el OK. El delantero marcó 4 goles en un sólo partido pero al Doctor eso no lo conmovió. Velázquez pegó la vuelta a su país esperando otra gran chance. Como no tuvo ofertas más interesantes, un año más tarde ( en mayo de 1997), volvió al club xeneize para que lo evalúe otro técnico. El Bambino Veira tampoco quiso tenerlo en el plantel, a pesar de que el precio no era muy desorbitante para lo que se pagaba en aquellos tiempos (el pase del «Matador» costaba sólo 500 mil dólares). Wilmer, con 25 años, debió conformarse con volver a sus orígenes. En Honduras es muy respetado ya que se convirtió en el goleador histórico del Olimpia y además es un referente de la Selección.
Juan Pordiosero
Juan Manuel Olivera
UPDATE
El paso por la U chilena fue fugaz y malo, después pasó al Cruz Azul de México donde solo jugó 100 minutos y a pesar de eso marco dos goles, pero regresó a su país y a Danubio. Sólo estuvo seis meses y se volvió a ir; esta vez a un país con un nivel futbolístico mas acorde al suyo; firmo para el Suwon Blue Kings de Corea del Sur.
Cazador

Sergio Rolando Bustos
Dueño de una trayectoria extremadamente curiosa. No se entiende como un futbolista que en sus comienzos fue delantero y luego volante ofensivo, disputó más de 50 partidos en Primera sin hacer un gol y de todas maneras pudo llegar al fútbol europeo. Debutó en Racing en la temporada 1991/92, donde jugó los primeros 9 encuentros de su sequía. Inexplicablemente le surgió luego una posibilidad en Alemania. El Nuremberg lo contrató para que haga dupla con el Ratón Sergio Zárate. Parece que cumplió, porque permaneció más de dos años jugando con bastante continuidad.
En 1996 reapareció en el país y se puso la camiseta de Platense. Dijo presente en 20 partidos de la temporada 1996/97 pero tampoco pudo mojar. Semejante antecedente lo convirtió en ídolo de la gente de Argentinos Juniors, que festejaba a rabiar que su rival tuviera un delantero de esas características. Pero, las vueltas de la vida suelen sorprender. El maleficio se revirtió y al poco tiempo Bustos estaba jugando en el Bicho. Salió a la cancha en 22 encuentros de la temporada 1996/97 pero, fiel a su costumbre, no la metió.
Casado de buscar su primera conquista en la máxima división, bajó al Nacional B para jugar con Chacarita, donde tuvo un rol fundamental, ya que alcanzó los 15 minutos de gloria que necesita todo baldosero. Bustos convirtió el gol ante Juventud Antoniana que le aseguró el ascenso a Chaca en 1999, maquillando una labor que hasta ese momento había sido discreta.
Además de haber probado suerte en otros conjuntos germanos e incluso en el fútbol ecuatoriano, volvió herido en su orgullo cada vez que pudo para intentar recompeoner su imagen en el ascenso nacional, cosa que no logró. Pasó por Defensa y Justicia (2002/03), La Plata FC (2004/05), Talleres de Remedios de Escalada (2005/06 y 2007) y Brown de Adrogué (2006).
Pastor
César Augusto Jaime
Sacarle el puesto al Gringo Scoponi en Newell’s a principios de la década del ’90 era prácticamente imposible, y por el banco de suplentes fueron desfilando Bangert, Del Vecchio, Gambandé, Romero, Luque…y Jaime.
Mucho no se puede hablar de él en la Lepra, aunque su nombre haya quedado para la eternidad cuando el equipo de Bielsa con juveniles venció a Rosario Central por 1 a 0 con gol del Pájaro Domizzi, que llaman algunos «El día del padre». Ojo, fue suplente, ni siquiera jugó.
Tiempo después apareció en Almirante Brown de Arrefices y nunca más se supo de él. Pero en el 2003, ya en el final de su carrera, con Unión y Cultura conquistó el tricampeonato de la Liga Venadense. Dirigido por Taffarel, Jaime fue vital en la definición por penales. Se terminó su carrera y actualmente es entrenador de arqueros en Newell’s. Que trayectoria aburrida.
Cucu
Sergio Raúl Diduch
Algunos pocos memoriosos recordarán a este jugador. Quizás lo puedan asociar con el ascenso, no obstante vale aclarar que sus orígenes fueron en Boca Juniors donde jamás tuvo una chance. Tan solo fue llevado a la gira por China con Maradona donde tuvo buenos entrenamientos. En un picado su equipo terminó ganando (con Basualdo de arquero) por 6 a 3 con tres goles suyos, dos de Tchami y uno de Peralta. Scotto en dos oportunidades y Rivero anotaron para el rival.
Pero su camada no anduvo bien, en realidad jugar en Boca saliendo de inferiores es poco más que un imposible. Así fue que Vilar, Del Río, Luppino y Giganti se fueron y apenas Matellán tuvo un poco de suerte.
Buscó nuevos horizontes y comenzó a baldosear de lo lindo. Pasó por Oriente Petrolero de Bolivia, Olmedo de Ecuador (1998), Ovarense de Portugal (2000-2001) Atlanta (2002), Flandria (2003-2004), Sarmiento de Junín (2004) y Manta, también del fútbol ecuatoriano. En el 2005 se encuentra en el competitivo Real España de Honduras.
Pero más allá de lo profesional, existen otras perlitas a comentar. A principios de este año, Caruso Lombardi lo quería para reforzar al Tigre campeón del Apertura 2004 de la Primera B pero el entrenador terminó señalando que «con Diduch no hablé más, porque un jugador que da tantas vueltas para venir a Tigre no me sirve, si quiere que venga».
El chaqueño también tuvo su vida social, y en un portal de internet, una joven lo anduvo buscando. Su mensaje decía «me llamo Marce, soy española y conocí a Sergio Diduch aquí en España en el verano del 2001. El llegaba de jugar en Portugal y yo conocía a un amigo suyo argentino Leo Garayochea que jugaba en el equipo de mi ciudad, el Racing de Ferrol. Pasé con Sergio casi dos meses estupendos pero el día 1 de Agosto el se fue y no volví a verle. Mantuvimos contacto por e-mail pero se perdió al final. Puede que fuese yo la chica con la que estuvo a punto de casarse pero el era un poco «pirata», ustedes ya saben. El me enseñó a apreciar la música argentina. Conservo un CD que me regaló de los Auténticos Decadentes. El me llamaba su «guachita divina». Me gustaría saber algo de él».
Cucu
Los invitamos a descubrir una nueva sección. Algunos ya la conocerán porque la visitaron circustancialmente. Pero ésta vez nos toca hacer el anuncio oficial. En RE PARTIDOS van a poder encontrar amistosos, copas, torneos y toda clase de encuentros perdidos en la memoria.
Esperamos que lo sepan disfrutar.
EN UNA BALDOSA